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Cómo cuidar la piel seca

La piel seca se caracteriza por su menor espesor y su mala hidratación, que es debida a la disminución de su capacidad para retener el agua y la causante de  la típica tirantez. Este tipo de piel se irrita con facilidad y tiene tendencia a la aparición de grietas; además, es muy delicada y especialmente sensible a los agentes externos, como la contaminación, y los cambios de temperatura.

La sequedad de la piel puede deberse a factores internos, como la predisposición genética o el envejecimiento cutáneo, o a factores externos, como el clima, la exposición solar o una alimentación inadecuada. En invierno, este tipo de piel sufre aún más por los frecuentes cambios de temperatura y humedad a los que estamos expuestos al pasar de un espacio abierto a otro cerrado.

Tratarla adecuadamente y evitar productos que puedan irritarla es, por tanto, fundamental para minimizar estos problemas. piel secaA continuación, os proponemos cómo hacerlo:

-Limpia tu piel con un producto suave y agua tibia.

-Evita desmaquillarte con jabón, ya que puede secar aún más la piel. En su lugar, utiliza  leche desmaquillante nutritiva.

-Extiende la crema hidratante con la piel aún húmeda, mediante golpecitos y con movimientos ascendentes, ya que esto ayuda a mantener la humedad en el nivel adecuado.

-Evita la exposición solar excesiva y utiliza siempre cremas con protección solar.

-Exfolia tu piel con un producto muy suave una vez a la semana o, si tienes la piel especialmente sensible, cada quince días. De este modo, eliminarás las células muertas que se acumulan en la epidermis y acelerarás la regeneración celular, consiguiendo una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que utilices a continuación.

-Aplícate una mascarilla facial una vez a la semana.

-Bebe suficiente agua para mantener tu cuerpo hidratado y evita el consumo de alcohol y cafeína, pues son diuréticos y, por tanto, pueden deshidratar la piel.

-Procura ingerir verduras frescas de color naranja o amarillo, ya que son ricas en vitamina C y betacaroteno. También es recomendable consumir alimentos que contengan otras vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6).

-Aumenta el nivel de humedad de tu casa, con un humidificador o colocando un recipiente con agua debajo del radiador.


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