Cosmética Personalizada

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Retinol: una forma de la vitamina A imprescindible en la alimentación y muy beneficiosa en la cosmética

La vitamina A se considera una vitamina imprescindible, ya que es necesaria para la correcta formación de los huesos, para la vista y también para mantener la piel en buen estado.

El retinol es una forma de la vitamina A que podemos encontrar en alimentos de origen animal, como el hígado, las grasas lácteas y el huevo; que también está presente en las verduras de hoja verde y coloración propiedades cosméticas del retinolanaranjada o amarillenta; y en frutas, como el melocotón, las cerezas y el melón.

Para aprovechar mejor las propiedades nutricionales de estos alimentos y, en concreto, su contenido en vitamina A, hemos de tener presente que cuanto más crudos estén más propiedades conservan, ya que al calentarlos se produce una rápida oxidación de las vitaminas y una degradación general de su valor nutricional.

Tanto por vía oral como por vía tópica, la vitamina A aporta numerosos beneficios para la piel. Veamos ahora, en detalle, cuáles son las propiedades que justifican la utilización del retinol, que como ya se ha dicho es una forma de la vitamina A, como ingrediente cosmético:

-Es capaz de regenerar la piel desde su interior.

-Previene la formación de radicales libres.

-Combate el estrés oxidativo de la piel, devolviéndole así su luminosidad.

-Es altamente beneficioso para combatir las arrugas.

-Mejora la textura de la piel.

-También es muy efectivo para tratar el acné, las manchas y los problemas de pigmentación cutánea.

El sol nos puede sentar muy bien

El sol es un arma de doble filo: aunque es tremendamente nocivo en exposiciones prolongadas, resulta imprescindible y beneficioso en forma moderada.

Con las debidas precauciones, podemos sacar mucho partido a las horas que dedicamos a tomar el sol, obteniendo beneficios para la piel y el organismo en general. En concreto: Beneficios del sol en la piel mejora el aspecto de la piel y combate ciertos problemas cutáneos, nos ayuda a fortalecer los huesos, aumenta nuestras defensas, hace que nos sintamos mejor, reduce la tensión arterial y, por último,  nos mantiene más activos.

Mejora el aspecto de la piel

El sol ayuda a mejorar determinados problemas cutáneos, como el acné o la psoriasis. Para ello se debe tomar el sol en las horas de menor intensidad y durante un tiempo prudente: a primera hora de la mañana o última de la tarde, y sin superar los 30 minutos.

Ayuda a fortalecer los huesos

Los rayos ultravioleta hacen posible la producción de vitamina D en la piel, que es un elemento fundamental para los huesos ya que favorece la absorción de calcio y fósforo.

Tomando el sol tres días a la semana durante 5 o 10 minutos mantendrás un nivel adecuado de vitamina D.

Aumenta nuestras defensas

El sol estimula la producción de los glóbulos blancos o linfocitos, encargados de combatir las infecciones, y así mejora nuestro sistema inmunológico.

Hace que nos sintamos mejor

Con el sol somos más felices, ya que aumenta la producción de serotina, un neurotransmisor asociado a la sensación de bienestar y que también interviene en la regulación del sueño y la temperatura corporal.

Reduce la tensión arterial

Al dilatar los vasos sanguíneos más superficiales, el sol mejora la circulación de la sangre en la piel y en consecuencia disminuye la presión arterial.

Nos mantiene más activos

La melatonina es responsable, entre otras cosas, de regular el sueño. Con la luz su nivel desciende, lo que hace que nos sintamos más despiertos y activos durante la primavera y el verano, que son las épocas del año en las que hay más horas de luz.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Características y cuidados especiales del contorno de ojos

La piel del contorno de los ojos tiene unas características propias que la hacen especialmente delicada:

-Su espesor es mucho menor que el resto y, al ser tan fina, presenta una evaporación de agua bastante mayor.

-La actividad gestual (sonrisas, guiños, etc) es mucho más acusada.

Por ello, los signos de la edad, estrés, cansancio diario o la falta de sueño, se hacen más visibles en esta zona del rostro.

Los principales problemas cómo cuidar el contorno de los ojosasociados al contorno de ojos (líneas de expresión, bolsas y ojeras) son debidos por un lado a factores internos, como la edad, gesticulación o simplemente la predisposición genética, y por otro a factores externos, como el estrés, la alimentación inadecuada, la exposición solar excesiva o el consumo de alcohol y tabaco.

Para combatir estos problemas es muy importante empezar cuanto antes a cuidar esta zona, con protección solar desde la niñez y el uso diario de cremas específicas a partir de los 20 años.

Respecto a la elección del producto, conviene tener en cuenta ciertos aspectos:

-Al ser esta zona menos grasa, las cremas deben incluir en su composición ingredientes con alta capacidad hidratante.

-El contorno de ojos es más fácilmente irritable, por lo que conviene evitar todos aquellos principios activos que puedan resultar agresivos; por contra, es recomendable que éstos tengan propiedades calmantes.

-Es muy aconsejable verificar que el producto ha sido testado oftalmológicamente, ya que así tendremos una mayor seguridad de que no producirá ningún problema ocular.

Por último, la frecuencia y el modo de aplicación también son muy importanes:

 -Se recomienda hacerlo dos veces al día, por la mañana y por la noche, y siempre sobre la piel limpia.

Por la mañana, para aprovechar sus propiedades protectoras frente a agentes externos.

Por la noche, para relajar y regenerar la piel.

-Los productos cosméticos indicados para el contorno de los ojos deben aplicarse con la yema de los dedos, a base de toquecitos, hasta su total absorción.

La camomila y sus beneficios para la piel

La camomila, también llamada manzanilla, es una de las plantas medicinales más conocida y utilizada desde la antigüedad.

Como sabemos, en forma de infusión y por vía oral, se utiliza fundamentalmente para tratar problemas digestivos y nerviosos leves debido a sus propiedades calmantes y propiedades cosméticas de la manzanillarelajantes. Menos conocido es el hecho de que estas propiedades son igualmente efectivas sobre la piel.

Numerosos productos cosméticos destinados al cuidado de la piel en general la incluyen por los beneficios que produce sobre ésta. Veamos más en detalle cuáles son estos efectos:

-Debido a su contenido en aceite esencial y flavonoides, posee propiedades descongestivas y suavizantes.

-La manzanilla estabiliza la piel y, además, ejerce una acción calmante sobre las terminaciones nerviosas.

-Deja la piel descansada y relajada.

-También tiene propiedades desintoxicantes, depurativas, calmantes y antiinflamatorias; por ello, es idónea para mantener la piel desinflamada y descongestionada.

En resumen, podemos decir que la camomila, aunque está especialmente indicada para pieles sensibles, es un ingrediente natural adecuado para todo tipo de piel, y su inclusión en los cosméticos proporciona hidratación, purificación y relajación.

Qué importa del color de la piel

Las distintas razas humanas tienen características específicas que van mucho más allá del color de la piel. Sin embargo, este hecho incluye ciertos aspectos diferenciadores asociados que, de modo general, caracterizan y distinguen una piel blanca de otra morena, negra u oriental.

Conocer estos aspectos y las consecuencias que se derivan en relación con el cuidado y tratamiento de la piel es el tema que nos interesa abordar en este post.

características de la piel según su color

 Piel blanca

Como sabemos, es mucho más sensible a las radiaciones ultravioletas y, por ello, a los negativos efectos que pueden provocar en la piel, que van desde el envejecimiento prematuro hasta el cáncer. La utilización diaria de un protector solar adecuado es el modo más sencillo de prevenir estos problemas.

Las arrugas y líneas de expresión suelen presentarse antes, especialmente si la piel es seca o normal. La recomendación en este caso es el uso diario de una crema hidratante.

 Piel negra

Se trata de la más fuerte y resistente al sol y por ello la que resulta más fácil de mantener en buen estado durante más tiempo.

La mayor tendencia de este tipo de piel a tener problemas de pigmentación, que pueden dar lugar al desarrollo de manchas oscuras, debe prevenirse utilizando protectores solares.

En un clima templado, con menos sol y habitualmente con agua excesivamente calcárea, este tipo de piel presenta problemas de deshidratación, que se combaten aplicando cremas ligeras con humectantes, como el ácido hialurónico, la glicerina, …

Las heridas cutáneas, en general, pueden producir manchas más perceptibles, que mejoran utilizando activos como el ácido kójico.

Piel morena

En este tipo de piel incluimos una gran variedad de tonos, que van desde el mulato más claro hasta el hindú, más moreno y profundo.

Su resistencia y fortaleza así como el resto de propiedades están, como parece lógico, entre las de una piel blanca y una piel negra.

Aunque pueda verse grasa, la piel morena suele ser seca. El tratamiento correcto es la limpieza, exfoliación e hidratación, siempre utilizando productos no astringentes y que no resequen la piel.

El protector solar es nuevamente aconsejable para prevenir y proteger la piel de los problemas de hiper/hipo pigmentación.

Piel oriental

Como es sabido, este tipo de piel es muy fina, y por ello es especialmente propensa a las irritaciones. Se recomienda por tanto el uso de cosméticos específicos para pieles sensibles.

Se trata de una piel con mayor hidratación al presentar menor pérdida de agua que el resto de pieles. En consecuencia, los cosméticos hidratantes más indicados son las fórmulas ligeras, apenas oclusivas, elaboradas con pocos ingredientes no comedogénicos.

El escote: una zona muy delicada que requiere cuidados especiales

La piel del escote y el pecho es tan delicada como la del contorno de ojos y por ello también necesita unos cuidados específicos. Además, al tener que soportar el peso del pecho es frecuente la aparición de pequeñas estrías o arrugas verticales, que se acrecientan con la deshidratación y desnutrición de la piel. No olvides que una norma básica cuidados específicos para el escotepara el cuidado de esta zona es la hidratación y tonificación diaria.

A partir de los treinta años debemos dedicarle a la piel del cuello y escote la misma atención que a la piel del rostro, para lo cual debemos conocer los problemas concretos y la forma más aconsejable de atajarlos:

1. Piel delicada: al tratarse de una piel fina y sensible, no es recomendable realizar exfoliaciones frecuentes, salvo que utilicemos productos suaves y sin partículas de arrastre.

2. Envejecimiento: el exceso de sol al que habitualmente está sometida esta parte del cuerpo y la falta de cuidados específicos provocan el envejecimiento prematuro de la piel. Para combatirlo, debemos aplicar por la mañana crema hidratante y por la noche un producto antiedad.

3. Granitos: algunas personas tienen predisposición a la aparición de granitos en el escote. Se puede solucionar este problema tratando esta zona con un programa específico purificante, similar a los utilizados en el rostro: aplicar una mascarilla purificante de forma continuada todos los días hasta conseguir que nuestra piel esté impecable.

4. Hiperpigmentación: las manchas que aparecen en el escote, conocidas como léntigos, tienen su origen en el exceso de sol. La aplicación de cremas con protección solar es la forma más adecuada de prevenir su aparición. Además de en la playa y la montaña, estos productos debemos utilizarlos siempre que la piel esté directamente expuesta al sol.

5. Pérdida de densidad: la pérdida de colágeno y elastina, probablemente ocasionada por un exceso de radiación solar, es la causa de que muchas personas tengan la piel del escote excesivamente fina y con pequeñas arrugas. En el mercado hay tratamientos, como la radiofrecuencia, capaces de activar la síntesis del colágeno y aumentar así el grosor de la piel.

6. Fotoenvejecimiento severo: se entiende que se ha producido éste cuando la tonalidad de tu escote es de color rojo, casi granate. Si es así, no puedes exponer esta zona al sol y conviene que utilices productos con vitamina C, que te ayudarán a recuperar esta piel.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

El agua, el viento, las olas del mar, … y sus beneficios sobre la piel

El mar es el origen de la vida y desde tiempos remotos se conocen los efectos beneficiosos que tiene el agua de mar sobre las personas.

En el siglo XVIII las propiedades curativas de los baños con agua de mar se pusieron de moda en Inglaterra y rápidamente se extendió esta terapia al resto de Europa, lo que dio lugar a  los primeros centros de talasoterapia.

El agua de mar contiene oligoelementos (yodo, sodio, potasio, zinc, …), que no se encuentran en el agua dulce y que tienen efectos curativos: cuando nuestro beneficios del agua del mar en la pielcuerpo se pone en contacto con el agua salada, en la superficie cutánea se produce el proceso llamado ósmosis, por el cual nuestro cuerpo “absorbe” estos elementos, produciéndose así una renovación de los mismos en nuestro organismo.

El aire marino, saturado de minúsculas gotas de agua de mar, es rico en ozono, yodo e iones negativos, lo que le confiere propiedades antibióticas, actuando como calmante del sistema nervioso y estimulando además las defensas del organismo.

Los vientos costeros, ya sean una suave brisa o un viento moderado o fuerte, “golpean” nuestra piel actuando como si de un masaje se tratara, a la vez que depositan sobre ella sales marinas que aumentan la vitalidad y flexibilidad de nuestra piel.

El sonido acompasado de las olas tiene efectos relajantes que combaten el estrés y la tensión y eso, por supuesto, mejora el aspecto de la piel.

Un baño de mar permite beneficiarte de las propiedades desintoxicantes del agua marina y, además, ayuda a oxigenar la piel y reequilibrar su Ph, lo que resulta excelente para la piel y contribuye a retrasar su envejecimiento.

En invierno, siempre podemos sustituir el baño en el mar por un tratamiento de talasoterapia en un spa, y seguir así disfrutando de sus beneficios.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

Qué provoca las manchas en la piel y cómo podemos prevenirlas

Desde un punto de vista dermatológico, la hiperpigmentación es el oscurecimiento de un área específica de la piel provocado por un aumento de la melanina, siendo la radiación UVA el principal factor desencadenante.

La hiperpigmentación es más común en pieles oscuras, que son las que se broncean fácilmente y difícilmente se queman, ya que como sabemos el bronceado constituye una protección natural frente a las quemaduras solares.

Las llamadas manchas de la edad, que aparecen en las áreas más expuestas al sol, como manos, brazos o cara, son el resultado de años de exposición solar sin protección.

Aún cuando las manchas no sean debidas a la exposición solar, ésta siempre agrava el problema, haciendo que las manchas se vuelvan más oscuras y visibles. qué provoca las manchas en la piel y cómo podemos prevenirlasAsí ocurre con las que normalmente aparecen en las mujeres después de los 30 años, y que se localizan principalmente en el rostro, sobre todo en las mejillas, la frente y la barbilla; aunque son debidas a los cambios hormonales propios del embarazo o la ingesta de pastillas anticonceptivas, la exposición al sol agrava notablemente el problema.

Veamos a continuación cuáles son los factores de índole interna y externa que pueden provocar la aparición de manchas cutáneas.

Factores internos

 1. Algunas enfermedades, como el mal de Addisson.

 2. El exceso de hierro en la alimentación.

 3. Los cambios hormonales, como los producidos durante el embarazo o  la menopausia.

4. La deficiencia de hierro, calcio, vitaminas A, E y B .

Factores externos

1. El sol, que como hemos indicado al principio, es la principal causa de la mayoría de las manchas en la piel.

2. La exposición al sol después de aplicarse productos cosméticos o fragancias que contienen alcohol, puede agravar el problema.

3. Algunos medicamentos como los hipotensores, hipoglucemiantes, anticonceptivos, …

4. También pueden producir manchas los pequeños rasguños, las irritaciones provocadas por el afeitado, o el acné. Si no se exponen al sol estas manchas desaparecerán en el transcurso de varios meses.

Considerando los factores que pueden provocar la aparición de manchas en la piel y especialmente la exposición solar, veamos a continuación algunos consejos para atajar o prevenir este problema.

1. No debemos tomar el sol entre las 11.00 y las 15.00 horas, que es cuando éste es más intenso.

2. Si tenemos cicatrices, espinillas o rasguños, conviene protegerlos del sol.

3. No uses productos que contengan alcohol en zonas que van a ser expuestas al sol.

4. Utiliza un protector solar adecuado siempre que vayas a la playa, montaña o nieve. Recuerda que debes aplicártelo unos 20 minutos antes.

5. Si vas a nadar, utiliza un protector solar resistente al agua y aplícatelo de nuevo al salir del baño, ya que su efectividad nunca es absoluta.

6. Cuando estés en la playa y sientas irritación en la piel, protégela del sol y aplícate una crema calmante.

7. Las quemaduras del sol siguen actuando hasta 24 horas después de haberse producido, por lo que debes tratarlas inmediatamente.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.