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En verano, la piel seca necesita mayores cuidados

La piel seca se caracteriza por su menor espesor y la mala hidratación consecuencia de la disminución de su capacidad para retener el agua. Este tipo de piel se irrita con facilidad y muestra una mayor tendencia a la aparición de grietas; además, es muy delicada lo que la hace especialmente sensible a los agentes externos, como la contaminación, y los cambios de temperatura.

El problema de la falta de agua va siempre acompañado de otro, la escasez de grasa, y ambos tienen como consecuencia una protección cutánea insuficiente: cuando estos dos cuidar piel seca en veranocomponentes no se encuentran en los niveles adecuados, la piel se vuelve tirante, aparecen rojeces e incluso puede llegar a descamarse. Esta dificultad para protegerse de los agentes externos y su mayor fragilidad dan lugar a un envejecimiento prematuro que sólo puede evitarse extremando los necesarios cuidados.

Las altas temperaturas propias del verano suponen un problema añadido para este tipo de piel, ya que el calor hace que se reseque más de lo normal y la exposición solar sin la adecuada protección contribuye a acelerar el proceso de envejecimiento cutáneo.  Por ello, en verano las personas que tienen la piel seca deben ser aún más estrictas con los cuidados faciales. Veamos en qué se concretan éstos:

-Para la limpieza diaria, paso básico en cualquier rutina facial, lo más aconsejable es utilizar agua termal desmaquillante, leche o aceite limpiador suave. Debes evitar los productos cosméticos que “arrastran”, ya que suelen eliminar demasiado sebo de la piel.

-Por la mañana aplícate una crema hidratante y de noche utiliza una nutritiva. Así ayudarás a tu piel a recobrar el líquido que ha perdido a lo largo del día y a recuperarse de los daños producidos por la polución, el aire y el calor.

En cuanto a los ingredientes cosméticos, los más recomendables son aquellos que incluyen entre sus propiedades una alta capacidad para retener la humedad de la piel, como la manteca de karité y el aceite de almendras.

-Come frutas y verduras en abundancia, que te aportarán el agua y las vitaminas imprescindibles para combatir los radicales libres. Si te interesa una información más detallada puedes consultar nuestro post sobre los mejores alimentos para hidratar tu piel desde el interior.

-Conviene que bebas al menos 8 vasos de agua al día.

-Protege tu piel del sol: utiliza a diario un protector solar con SPF 30 o superior y aplícalo frecuentemente; lo recomendable es renovarlo cada dos horas. No olvides hacerlo siempre después de cada baño.

-Por último, si te has bañado en la playa o la piscina conviene que te laves la cara a continuación, ya que el cloro y las sales marinas del agua de mar contribuyen a resecar tu piel.

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