Cosmética Personalizada

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Por qué se pela nuestra piel, cómo evitarlo y cómo tratarlo

Seguramente este verano tu piel se ha pelado alguna vez; incluso es posible que te esté pasando ahora mismo y no sepas exactamente por qué ocurre y cómo evitar que vuelva a suceder. A continuación, te lo explicamos.
La piel se pela por un razón muy simple y evidente: porque se ha quemado al quedar expuesta demasiado tiempo a la radiación solar, lo que además va acompañado Por-que-se-pela-nuestra-pielde sequedad y deshidratación. Cuando la piel está en condiciones óptimas, hay un equilibrio entre los lípidos y el agua; sin embargo, cuando está seca, este perfecto equilibrio se rompe haciéndola más vulnerable y sensible. Para recuperarlo, nuestro organismo acelera la eliminación de las células muertas acumuladas en la epidermis permitiendo así que nuevas células, ya en perfectas condiciones, puedan formar una nueva y saludable piel.
Un SPF inadecuado, la aplicación incorrecta del protector solar o exponer tu piel al sol sin protección en un día nublado, son algunas de las situaciones que pueden provocar que se queme. Para evitar que esto ocurra, debes utilizar diariamente un protector solar con un SPF alto, incluso en invierno o en un día nublado. Si vas a tomar el sol, recuerda que para estar protegida debes aplicarlo cada dos horas, y no olvides que también es fundamental hidratar tu piel todos los días.
Si ya está pelando, lo más aconsejable es que utilices una crema humectante o un after-sun que incluya en su composición activos como aloe vera, manteca de cacao o vitamina E.

Descamación de la piel: prevención y tratamiento

La descamación de la piel, también llamada exfoliación, es un proceso natural de renovación de la epidermis que, como sabéis, consiste en eliminar las células muertas acumuladas, consiguiendo así estimular la regeneración celular. Normalmente se produce en la cara, los brazos, las manos y los dedos, y puede afectar tanto a las pieles secas como a las grasas.

Aún cuando, como hemos dicho, la exfoliación se produce de forma natural, hay determinados factores externos que pueden forzar este proceso al provocar una deshidratación cutánea excesiva (menos de 10% de agua en el estrato córneo), en cuyo caso, la descamación suele ir acompañada de una desagradable sensación de picor. Entre estos factores podemos destacar el frío invernal, las quemaduras solares, la calefacción o el aire acondicionado excesivo; incluso, la descamación puede ser resultado de algún trastorno dermatológico o el síntoma de cierta enfermedad, como la diabetes o un déficit vitamínico; tampoco podemos descartar que se trate simplemente del efecto secundario de cierto medicamento.

descamacion-de-la-pielPara prevenir este problema o tratarlo si es que lo sufres, te aconsejamos que tomes nota de las siguientes recomendaciones:

-Dúchate en lugar de bañarte y hazlo con agua templada.

-Utiliza un jabón o gel de ducha suave y que ayude a preservar el manto protector de la piel.

-Diariamente, aplícate crema hidratante o emoliente en todo el cuerpo. Con una crema hidratante conseguirás aumentar la cantidad de agua del estrato córneo y con una crema emoliente lograrás suavizarlo.

-Una vez a la semana, ponte una mascarilla facial hidratante. Te ayudará a evitar la pérdida de agua.

-Aumenta el consumo de alimentos que contengan Omega 3 y el de verduras ricas en betacarotenos;  bebe al menos 2 litros de agua al día.

-En la medida de lo posible, evita los cambios bruscos de temperatura.

-Utiliza ropa de algodón o fibras naturales.

-Por último, no olvides protegerte del sol. Lo más recomendable es usar un fotoprotector emoliente de amplio espectro.

Rojeces en la piel: un problema más allá del rubor

La sensibilidad de la piel es un concepto directamente asociado a los efectos que en ella causan determinados agentes externos; así, decimos que una piel es sensible cuando sus reacciones se alejan significativamente de la norma, es decir, cuando reacciona excesivamente a los cambios bruscos de temperatura, ante el frío, el viento, o  determinados productos de higiene.

Uno de los problemas que habitualmente sufre este tipo de piel son las rojeces, que pueden aparecer con mayor o menor frecuencia según el grado de sensibilidad cutánea y  que apenas dependen del tipo de piel, de modo que son susceptibles de padecerlas tanto las pieles secas como las grasas o las mixtas.

rojeces en la pielEn función del grado de rojez, podemos distinguir tres tipos:

-”Flushes”: este tipo de rojez va asociada a una dilatación de los vasos sanguíneos elevada y temporal, y puede producirse como reacción a situaciones de estrés, cambios bruscos de temperatura o determinados alimentos, entre otros factores.

-”Eritrosis”: cuando las rojeces temporales son muy frecuentes, llega un momento en el que los vasos sanguíneos permanecen siempre dilatados, lo que lleva asociada una rojez cutánea permanente. Las más frecuentes y conocidas se producen en las mejillas.

-Cuperosis: se trata del grado más avanzado, en el que la vasodilatación es tan extrema que los capilares parecen transparentes y son fácilmente visibles.

Las personas que sufren rojeces en la piel han de prestar especial atención al cuidado del rostro y su rutina facial debe centrase en proteger y reforzar la piel para que sea menos vulnerable a las agresiones externas.

A continuación, te proponemos tres pautas básicas que conviene que sigas si padeces este problema:

-Limpiar y tonificar la piel a diario.

-Aplicar una crema facial con principios activos que ayuden a proteger más la piel y a aumentar su resistencia. Entre los más aconsejables podemos destacar la vitamina E, por su contenido en antioxidantes; el extracto de pepino y el tomillo, de acción calmante; y el ácido hialurónico, por sus propiedades humectantes.

-Una o dos veces por semana es recomendable aplicarse una mascarilla vitamínica o muy hidratante, para fortalecer la piel y protegerla así de las rojeces.

Por qué se producen las bolsas en los ojos y qué podemos hacer para prevenirlas

Uno de los problemas que con más frecuencia suele aparecer en la zona de los ojos son las ojeras, y otro, más permanente en el tiempo y por ello más difícil de eliminar, son las bolsas. A este último vamos a dedicar las siguientes líneas.

En primer lugar, hemos de tener presente que esta zona es particularmente vulnerable debido a dos factores singulares, como son el menor espesor de la piel y el hecho de estar sometida a una actividad gestual casi continua.

quitar bolsas ojosRespecto a los factores que dan lugar a la aparición de bolsas en los ojos, además de ciertas características genéticas que pueden predisponer a las mismas, dos son las causas fundamentales:

-En primer lugar y en orden a su importancia, hemos de mencionar la acumulación de líquidos, que puede deberse a un mal funcionamiento permanente o temporal del riñón como resultado del cual no se elimina adecuadamente el líquido corporal, o a una permeabilidad excesiva de los vasos capilares de la zona, provocada habitualmente por el alcohol, tabaco, cansancio o falta de sueño.

-También puede estar en el origen de este problema el exceso de grasa bajo los párpados y la consecuente hinchazón, resultado de un defectuoso funcionamiento del drenaje linfático local.

Conocidas las causas, veamos por último qué podemos hacer para prevenir su aparición y permanencia:

-Como casi siempre ocurre, es muy efectivo e importante seguir unos hábitos de vida saludables: no abusar del alcohol ni de otras bebidas excitantes; ingerir diariamente al menos un litro de agua; seguir una dieta alimentaria sana y equilibrada, controlando las grasas saturadas y el consumo de sal; dormir como mínimo ocho horas cada día. Respecto a esto último y para evitar la acumulación de líquidos, conviene que la cabeza esté ligeramente más alta que el resto del cuerpo.

-Mantener la piel limpia e hidratada.

-Utilizar productos cosméticos específicos para esta zona tan delicada. Son especialmente recomendables aquellos que contienen principios activos capaces de estimular la circulación y el drenaje, como la hamamelis.

-Antes de acostarte es muy recomendable realizar un ligero masaje linfático sobre la zona: con la yema del dedo haz movimientos circulares suaves desde el lagrimal hacia el exterior del ojo, siguiendo el contorno de la ojera.

-Colócate sobre los ojos un antifaz de descanso previamente refrigerado en la nevera o unas gasas empapadas en agua fría. Para conseguir los efectos deseados bastan 5 minutos.

La piel del hombre: cuidados faciales según la edad (III)

Durante las últimas semanas nos hemos centrado en los cuidados faciales masculinos más adecuados, considerando para ello tres grupos diferenciados de edad. Hoy, para finalizar el tema, nos ocuparemos del último grupo, es decir, de los varones de 50 o más años.

cuidado-piel-hombre-iiiEn primer lugar y al igual que en los dos artículos anteriores, conviene señalar las características de la piel propias de esta edad, ya que de ellas dependerán los cuidados faciales más recomendables:

-La flacidez cutánea se hace cada vez más patente.

-La piel se vuelve más seca y fina debido a la disminución de la producción hormonal.

-Es mayor la propensión a la aparición de manchas en la piel y, además, las ya existentes tienden a oscurecerse.

-Las inevitables arrugas se vuelven más profundas y, por tanto, más visibles.

Ahora ya podemos centrarnos en los cuidados que nos permitarán combatir satisfactoriamente los problemas específicos ya indicados, y también tratar aquellos más generales y relevantes en este grupo de edad:

Combatir las manchas

Para intentar eliminar o al menos disimular las manchas de la piel, que como hemos señalado tienen mayor tendencia a aparecer y oscurecerse, es conveniente utilizar una crema despigmentante.

Aportar luminosidad

A partir de los 50 años la piel pierde luminosidad y se vuelve por tanto más opaca. Para recuperar su brillo natural es recomendable utilizar cremas o mascarillas especialmente indicadas para este fin.

Recuperar la elasticidad

Como sabes, la hidratación es esencial a cualquier edad pero en esta etapa resulta aún más necesaria: para recuperar la elasticidad de la piel es fundamental beber agua y aplicar una crema hidratante dos veces al día. Recuerda que la crema facial debe llevar protección solar para así prevenir la aparición y el aumento de las manchas provocadas por el sol.

Disimular los signos de cansancio

Es probable que aparezcan en tu rostro signos de cansancio y fatiga. Las denominadas “cremas anti-fatiga” son una excelente opción para conseguir que tu piel tenga un aspecto sano y descansado.

Los productos anti-edad.

Por último, entre tus productos cosméticos no puede faltar una crema anti-arrugas, que deberá ser acorde a tu edad y tipo de piel. Lo ideal es aplicarla dos veces al día, por la mañana y por la noche.

 

 

La piel del hombre: cuidados faciales según la edad (II)

La semana pasada comentamos las principales diferencias entre la piel del hombre y la de la mujer, y cómo esto, unido a la edad, determina los cuidados faciales más convenientes. En ese primer post nos centramos en la franja de edad que va de los 20 a los 30 años y hoy, continuando con el tema, queremos ocuparnos del grupo de edad comprendido entre los 30 y los 50 años.

El tiempo ya nos pisa los talones y su sombra deja surcos cada vez más profundos. Comienzan a aparecer los primeros signos de envejecimiento cutáneo: arrugas de expresión, patas de gallo, …, y, a medida que pasa el tiempo, estas cuidado-piel-hombre-iiprimeras marcas se vuelven más profundas y por ello más visibles, fundamentalmente en la zona del entrecejo, la frente y el contorno de los ojos; además, la elasticidad y firmeza de la piel disminuyen.

Cada vez son más importantes y necesarios los cuidados dirigidos a combatir estos efectos. Para hacerlo más eficazmente conviene diferenciar la zona de los ojos y priorizar ciertas características y aspectos de nuestra piel.

Prevenir las arrugas

Para retardar su aparición, lo más conveniente es aplicar diariamente una crema facial anti-arrugas adecuada a la edad.

El contorno de los ojos

A pesar de que en los hombres la piel del contorno de los ojos es significativamente más gruesa, también se trata de una zona más sensible que el resto. Para cuidarla adecuadamente es aconsejable utilizar un producto específico para esta zona que nos ayude a prevenir y retrasar su deterioro.

La pérdida de elasticidad

A los 30 años la piel empieza a perder su elasticidad y firmeza. Estos efectos se aprecian más con el paso del tiempo, pero conviene empezar ya a utilizar cremas que contengan principios activos especialmente indicados para  combatirlos.

Cuidado con el sol

Como sabéis, exponernos al sol durante un tiempo prolongado y no utilizar un protector solar adecuado contribuye a acelerar el inevitable envejecimiento cutáneo. Para amortiguar en lo posible este proceso es fundamental utilizar en todo momento cremas que lleven incorporada protección solar.

Después del afeitado

El uso de una loción después del afeitado debe formar parte del ritual. Lo más aconsejable para evitar irritaciones de la piel, ayudar a cerrar los poros y evitar la aparición de arrugas prematuras es el uso de una loción hidratante que no contenga alcohol.

La piel del hombre: cuidados faciales según la edad (I)

La piel del hombre es diferente a la de la mujer y, por tanto, requiere cuidados distintos. Veamos, en primer lugar, cuáles son las principales características diferenciadoras:

-Es más gruesa que la de la mujer y, por ello, más firme.

-Debido al sistema hormonal, la piel del hombre genera más grasa, lo que provoca más imperfecciones y brillos, sobre todo en la llamada “zona T”.

-Los hombres que se afeitan de forma regular, como suele ser habitual, normalmente tienen la piel de las mejillas y el cuello más seca que el resto. Esto es debido a que el afeitado contribuye al deterioro de la barrera hidrolipídica, dando lugar a la deshidratación de la piel.

-La capa dérmica contiene una cantidad mayor de fibras de colágeno y el riego sanguíneo de la zona es mucho más vivo.

Si a estas características diferenciadoras unimos las derivadas de la edad, podemos establecer unos criterios básicos acerca de los cuidados más adecuados. En este post comenzaremos abordando el grupo de edad que va de los 20 a los 30 años y, en posteriores posts nos ocuparemos de los cuidados correspondientes al resto de los grupos de edad.

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 De los 20 a los 30 años

Durante esta etapa, la piel del hombre apenas presenta problemas. Tan sólo hay que prestar especial atención al acné ya que, como sabes, no sólo aparece durante la adolescencia. A continuación, os proponemos unos pequeños consejos que os ayudarán a mantener la piel saludable y con buen aspecto:

1. Limpieza

La piel del hombre suele acumular una cantidad mayor de suciedad ya que, tal y como comentamos al principio del artículo, es más gruesa y más grasa que la de la mujer. Por ello, debes limpiarla a diario, por la mañana y por la noche, y hacerlo con un jabón o gel indicado para pieles masculinas; a continuación, es aconsejable aplicar un tónico para cerrar los poros.

2. Hidratación

Hidratar la piel  es fundamental para mantenerla en buen estado, ya que de ello depende su flexibilidad y resistencia. Conviene hacerlo a diario, dos veces al día, justo después del tónico.

Si tu piel es grasa, para controlar el exceso de sebo utiliza un producto “oil free”.

3. Exfoliación

Cada quince días hay que exfoliar la piel para retirar las células muertas. Al hacerlo, evita la zona de los ojos e insiste en la nariz, ya que es la zona donde se acumulan más puntos negros e impurezas.

4. Un buen afeitado

Utiliza unas buenas cuchillas y procura cambiarlas a menudo para no cortarte. Al terminar el afeitado, lávate la cara con agua fría para cerrar los poros y aplícate un aftershave.

5. Protege tu piel del sol

Nunca insistiremos suficiente en recalcar que el sol es uno de los principales causantes del envejecimiento cutáneo y para combatirlo debemos utilizar diariamente un protector  solar con un factor de protección alto.

Cómo tratar con más mimo los labios y su contorno

Los labios y su contorno se caracterizan por ser una de las zonas más delicadas del rostro. El motivo es doble: por un lado, en esta zona la piel es significativamente fina y por tanto más vulnerable, y por otro, está sometida a una actividad constante, cuando comemos, reímos, hablamos, …

Los efectos negativos del paso del tiempo unidos a los provocados por agentes externos, como el sol o el tabaco, serán más perceptibles en esta zona y por ello debemos prestarle una cuidar contorno de labiosatención muy especial. Seguir una buena rutina de belleza a partir de los 25-30 años resulta indispensable para evitar el envejecimiento precoz de esta zona; en concreto estos son los cuidados específicos más recomendables:

a) Desmaquillar los labios con un producto cosmético especialmente  indicado para esta zona y apto para nuestro tipo de piel.

 b) La piel del contorno de los labios suele ser más seca, ya que en esta parte del rostro las glándulas sebáceas son menos activas y, por ello, debemos hidratarla más. Es muy importante la forma de aplicar la crema: debemos hacerlo con la yema de los dedos, a base de toquecitos; de este modo conseguiremos estimular la circulación y mejorar así la absorción del producto.

 c) Debido a sus beneficiosos efectos sobre la piel, son especialmente recomendables los productos cosméticos que contienen vitamina C: este activo, de origen natural,  previene los daños provocados por la radiación solar y la contaminación ambiental, favorece la regeneración de la piel y retrasa los signos de envejecimiento.

 d) La protección solar debe ser superior a la del resto del rostro para así prevenir eficazmente la aparición de manchas solares. Tampoco debemos  olvidarnos de proteger los labios del sol, sobre todo si tenemos tendencia a padecer herpes labiales.

Cómo influye el estrés en nuestra piel y cómo minimizar sus efectos

La semana pasada comentamos la influencia de determinados factores sobre la salud y estado de nuestra piel y detallamos los negativos efectos provocados por el consumo de tabaco. Siguiendo con el tema, hoy queremos abordar las conscuencias efectos del estrés en la pielde otro factor exógeno muy presente en nuestro día a día, el estrés.

Como es sabido, el estrés es una reacción fisiológica de nuestro organismo ante una situación que considera amenazante y provoca efectos en el mismo que casi siempre afectan negativamente a nuestra piel. Veamos cuáles son estos efectos:

-El estrés altera la secreción sebácea y la función de barrera de la piel, lo que provoca la deshidratación de la misma. En consecuencia, la piel se vuelve más frágil, sensible y especialmente reactiva.

-Provoca desequilibrios en determinadas hormonas, como los estrógenos y la testosterona, que afectan directamente a la piel.

-Acelera el envejecimiento cutáneo ya que, cuando nos encontramos en una situación de estrés, es menor la cantidad de sangre y nutrientes que llega a nuestra piel.

Conocidos estos efectos, nuestro interés se centra en saber qué podemos hacer para minimizarlos. Entre las múltiples y variadas medidas a tomar, destacaramos las siguientes:

-Limpieza: mantener la piel limpia nos ayudará a prevenir la actividad excesiva de las glándulas sebáceas.

-Hidratación: beber agua suficiente ayuda a eliminar las impurezas de nuestro cuerpo.

-Crema facial: para combatir la sequedad cutánea es fundamental aplicarnos a diario una crema facial que contenga principios activos especialmente hidratantes.

-Maquillaje: te ayudará a disimular las rojeces e imperfecciones. Elige el que indique en el envase “no comedogénico”, lo que significa que está probado científicamente que no obstruye los poros ni potencia la aparición de puntos negros.

-Principios activos más aconsejables: el retinol, que como sabes es una forma de la vitamina A, es muy beneficioso para la piel. Entre sus principales propiedades podemos destacar las siguientes: regenera la piel desde el interior, previene la formación de radicales libres y, además, es altamente efectivo para combatir las arrugas y tratar el acné, las manchas y los problemas de pigmentación. El ácido glicólico también resulta muy útil, ya que se caracteriza por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir, por su poder exfoliante y regenerador.

 

El tabaco también es un enemigo de nuestra piel

Hay numerosos factores externos que contribuyen a deteriorar nuestra piel y de muchos de ellos ya hemos hablado en este blog: la exposición solar excesiva, la presencia de determinados alimentos en nuestra dieta o la ausencia de otros, el consumo de alcohol y la falta de ejercicio físico, son seguramente los más importantes. A este grupo  sin duda debemos añadir el consumo de tabaco, de cuyos negativos efectos vamos a informaros a continuación:tabaco y piel

1. El humo del tabaco, al entrar en contacto con la piel, da lugar a la formación de radicales libres, lo que provoca el envejecimiento prematuro de la piel y la formación de arrugas.

2. El consumo de tabaco reduce la cantidad de oxígeno presente en la sangre y con ello da lugar a un déficit de los nutrientes esenciales para la piel. Esto se manifiesta en una mayor propensión a la deshidratación cutánea y un aspecto de la misma notablemente más apagado y envejecido.

3. El humo también disminuye la oxigenación de los tejidos y con ello la circulación sanguínea, lo que también afecta negativamente al proceso de cicatrización de las heridas.

4. La nicotina presente en el tabaco provoca un aumento de la presión sanguínea y favorece que las fibras musculares se contraigan; además en el caso de las mujeres da lugar a una apreciable disminución de estrógenos. Con ello se facilita la sequedad y atrofia cutánea y disminuye la cantidad de vitamina A que es absorbida por la piel y que tan necesaria resulta.

La combinación de estos efectos ocasiona que la piel del fumador presente un aspecto apagado, sin brillo e incluso un tono grisáceo. Estos negativos efectos son aún mayores en el caso de la mujer, al ser su piel notablemente más delicada.