Cosmética Personalizada

Cosmética Personalizada -

Cuidados especiales para una etapa especial: menopausia

menopausiaEn la menopausia se producen cambios en nuestro cuerpo que afectan a diferentes órganos. Entre estos hemos de destacar la disminución de la producción de hormonas por los ovarios, y el aumento de la transpiración natural, lo que da lugar a una mayor pérdida de vitaminas, minerales y estrógenos.

Estos cambios, lógicamente, también afectan a la piel. Veamos cómo:

-El colágeno disminuye y, en consecuencia, también lo hace el grosor de la piel.

-Aumentan las líneas de expresión y el tamaño de los poros.

-La piel pierde su vitalidad y firmeza.

-Los estrógenos actúan sobre la dermis aumentando la síntesis de ácido hialurónico y, por tanto, el contenido dérmico de agua. Al disminuir los niveles de esta hormona, la piel se vuelve más seca.

-Las glándulas sebáceas reducen su actividad.

Esta etapa, por tanto, requiere unos cuidados faciales específicos que a continuación detallamos:

1. En relación con la limpieza, fundamental para mantener una correcta higiene facial: a la hora de elegir los productos indicados para ello debemos tener en cuenta que lo mejor es utilizar aquellos que no modifiquen el Ph de la piel, es decir, los denominados neutros.

2. En lo que se refiere a la hidratación, imprescindible para la renovación de la capa córnea: lo más aconsejable es utilizar cremas con principios activos emolientes, que ayudan a recuperar la flexibilidad de la piel. En cuanto al momento de aplicación, lo mejor es hacerlo justo después de ducharnos, que es cuando los poros están abiertos y, por tanto, los productos penetran más fácilmente. También es importante aplicarse la crema dos o tres veces al día.

3. Respecto a la protección solar, fundamental para retrasar el envejecimiento cutáneo y la aparición de manchas: debemos utilizar protectores solares durante todo el año, incluso los días nublados, y hacerlo en el tiempo y forma adecuados, es decir, media hora antes de exponernos al sol y renovar el protector cada dos horas si se continua expuesto al mismo.

4. En lo que se refiere a los hábitos de vida saludables y la adecuada alimentación: hemos de resaltar lo perjudicial que resulta para la piel el consumo de alcohol y tabaco, ya que el primero la deshidrata y el segundo destruye la epidermis, impidiendo que nuestra piel se oxigene y revitalice.

En cuanto a la alimentación, conviene tener presente que cuanto mejor nutridos estemos mejor lucirá  nuestra piel; y, por ello, es importante incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

Algunos secretos para prolongar el bronceado

Seguramente a estas alturas del verano tu piel tiene un tono moreno que te gustaría conservar el mayor tiempo posible. Sigue estos consejos y conseguirás mantenerlo.

 1. Exfolia tu piel

Es fundamental eliminar las células muertas que se han ido acumulando en nuestra piel durante los meses de verano. Esto nos ayudará a mejorar el proceso de renovación celular y, por tanto, el aspecto de nuestra piel.

 2. Hidrátala a diario

Si tenemos la piel seca es más probable que ésta se descame,  lo que dará lugar a la pérdida del bronceado; para evitarlo, debemos hidratar nuestra piel todos los días. Lo más recomendable es aplicarnos una crema hidratante por la mañana y una reparadora antes de acostarnos; de este modo, nutriremos nuestra piel y le devolveremos su elasticidad y firmeza.

prolongar bronceado

 3. Bebe agua

En este blog ya hemos hablado de la importancia de mantener la piel hidratada tanto por dentro como por fuera, ya que de la hidratación de la piel depende su flexibilidad y resistencia. Lo más aconsejable es beber 1 litro y medio de agua al día, distribuido a lo largo de la jornada.

 4. Cuida tu alimentación

El consumo de alimentos ricos en betacarotenos, como las zanahorias, las espinacas, el melón y el melocotón, ayuda a mantener el bronceado durante más tiempo y con mayor intensidad.

 5. También pueden ayudarte los autobronceadores

Son menos perjudiciales para la salud que los rayos UVA y, además de dar color, hidratan la piel y prolongan el tono moreno.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

La importancia del manto protector de nuestra piel

La importancia del manto protector de nuestra pielEl Film o Manto Hidrolipídico es una mezcla de sebo y sudor que recubre la parte exterior de la epidermis y que poseemos desde el mismo instante del nacimiento. Por los distintos poros de la piel llegan a la superficie cutánea dos sustancias: el sebo (parte grasa, lípido), producido por las glándulas sebáceas; y el sudor (parte acuosa, hidro), que segregan las glándulas sudoríparas.

Cuando llegan a la superficie de la piel ambas secreciones se mezclan formando la emulsión que conocemos como Film Hidrolipídico. Su aportación es doble; por un lado, ayuda a mantener el grado de hidratación cutánea; y por otro, es la causa del aspecto aterciopelado característico de nuestra piel.

Ahora que conocemos qué es el Film Hidrolipídico y su función, es el momento de plantear algunas preguntas: ¿qué problemas se presentan cuando no está en perfectas condiciones?; ¿qué agentes le afectan negativamente? ¿qué podemos hacer para mantenerlo en buen estado? Veamos las respuestas.

La piel normal tiene una proporción de sebo y sudor equilibrada; las pieles sensibles tienen alterado este Film Hidrolipídico por lo que se irritan y enrojecen fácilmente; en las pieles grasas, la parte lipídica es mayor, lo que hace que brillen en exceso pero también que sea más difícil que se arrugen.

Los agentes aceleradores del envejecimiento cutáneo, como el sol, el frío, el viento, la contaminación, los tóxicos como el tabaco o el alcohol, o los malos hábitos de vida como el estrés o la falta de sueño, debilitan el Film Hidrolipídico que protege la piel provocando un deterioro de los mecanismos fisiológicos:

-La división celular disminuye y los procesos de descamación superficial se tornan anormales, dando lugar a que el estrato córneo aumente su tamaño y la epidermis activa se vuelva más delgada.

-Los lípidos intercelulares disminuyen y empieza a no ser eficaz como barrera protectora, haciendo que la piel se vuelva más permeable y aumente así la pérdida transepidérmica de agua, lo que da lugar a un estado de deshidratación permanente.

-Internamente, a nivel de la capa basal, la unión dermis-epidermis se aplana, restando soporte a la piel y dando lugar a las primeras arrugas: la piel estará más seca, tirante y con menor flexibilidad; aumentarán las arrugas; aparecerán manchas, …

Como vemos, de la buena salud de este protector natural depende en gran medida la calidad de nuestra piel. Los productos cosméticos han de contribuir a su hidratación y protección, siendo especialmente importante en el caso de los utilizados para la limpieza del rostro que respeten este Film Hidrolipídico y no contengan parabenos.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Cambiar de crema: ¿un capricho, una moda o una necesidad?

Con frecuencia oimos decir que cuando una crema lleva utilizándose bastante tiempo la piel se acostumbra y ésta pierde su eficacia.

Aunque sin duda se trata de una afirmación gratuita, lo cierto es que cambiar de cosmético de vez en cuando resulta beneficioso para la piel. Veamos por qué y cuándo.

En primer lugar, hemos de tener presente que las necesidades de la piel no son siempre las mismas: cambian con el paso del tiempo, son diferentes en una estación del año que en otra, también varían si hacemos beneficios de cambiar de cremao no cierto deporte o si empezamos uno nuevo, si estamos o no embarazadas, si nuestro nivel de estrés es alto o bajo, o si pasamos de vivir cerca del mar a vivir en el interior, de un entorno limpio a otro contaminado, …

Los cuidados de nuestra piel, como vemos, vienen determinados por múltiples factores y, por ello, lo más aconsejable es utilizar la crema que contenga los ingredientes cosméticos que necesitemos en cada momento y que, como hemos comentando, variarán en función de ciertas circunstancias y condiciones; por ejemplo, a medida que vayamos cumpliendo años nuestra piel necesitará activos que le aporten mayor nutrición y que traten los signos del envejecimiento cutáneo.

Siempre que cambiemos de cosmético hemos de tener presente que las células tardan como mínimo 3 semanas en regenerarse y que, además, los activos de las cremas necesitan cierto tiempo para lograr modificar el comportamiento de las células. Por ello, los expertos recomiendan utilizar la misma crema durante no menos de 2 meses, que es el tiempo medio que necesita la piel para asimilar los principios activos de los cosméticos.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

El sol nos puede sentar muy bien

El sol es un arma de doble filo: aunque es tremendamente nocivo en exposiciones prolongadas, resulta imprescindible y beneficioso en forma moderada.

Con las debidas precauciones, podemos sacar mucho partido a las horas que dedicamos a tomar el sol, obteniendo beneficios para la piel y el organismo en general. En concreto: Beneficios del sol en la piel mejora el aspecto de la piel y combate ciertos problemas cutáneos, nos ayuda a fortalecer los huesos, aumenta nuestras defensas, hace que nos sintamos mejor, reduce la tensión arterial y, por último,  nos mantiene más activos.

Mejora el aspecto de la piel

El sol ayuda a mejorar determinados problemas cutáneos, como el acné o la psoriasis. Para ello se debe tomar el sol en las horas de menor intensidad y durante un tiempo prudente: a primera hora de la mañana o última de la tarde, y sin superar los 30 minutos.

Ayuda a fortalecer los huesos

Los rayos ultravioleta hacen posible la producción de vitamina D en la piel, que es un elemento fundamental para los huesos ya que favorece la absorción de calcio y fósforo.

Tomando el sol tres días a la semana durante 5 o 10 minutos mantendrás un nivel adecuado de vitamina D.

Aumenta nuestras defensas

El sol estimula la producción de los glóbulos blancos o linfocitos, encargados de combatir las infecciones, y así mejora nuestro sistema inmunológico.

Hace que nos sintamos mejor

Con el sol somos más felices, ya que aumenta la producción de serotina, un neurotransmisor asociado a la sensación de bienestar y que también interviene en la regulación del sueño y la temperatura corporal.

Reduce la tensión arterial

Al dilatar los vasos sanguíneos más superficiales, el sol mejora la circulación de la sangre en la piel y en consecuencia disminuye la presión arterial.

Nos mantiene más activos

La melatonina es responsable, entre otras cosas, de regular el sueño. Con la luz su nivel desciende, lo que hace que nos sintamos más despiertos y activos durante la primavera y el verano, que son las épocas del año en las que hay más horas de luz.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

El escote: una zona muy delicada que requiere cuidados especiales

La piel del escote y el pecho es tan delicada como la del contorno de ojos y por ello también necesita unos cuidados específicos. Además, al tener que soportar el peso del pecho es frecuente la aparición de pequeñas estrías o arrugas verticales, que se acrecientan con la deshidratación y desnutrición de la piel. No olvides que una norma básica cuidados específicos para el escotepara el cuidado de esta zona es la hidratación y tonificación diaria.

A partir de los treinta años debemos dedicarle a la piel del cuello y escote la misma atención que a la piel del rostro, para lo cual debemos conocer los problemas concretos y la forma más aconsejable de atajarlos:

1. Piel delicada: al tratarse de una piel fina y sensible, no es recomendable realizar exfoliaciones frecuentes, salvo que utilicemos productos suaves y sin partículas de arrastre.

2. Envejecimiento: el exceso de sol al que habitualmente está sometida esta parte del cuerpo y la falta de cuidados específicos provocan el envejecimiento prematuro de la piel. Para combatirlo, debemos aplicar por la mañana crema hidratante y por la noche un producto antiedad.

3. Granitos: algunas personas tienen predisposición a la aparición de granitos en el escote. Se puede solucionar este problema tratando esta zona con un programa específico purificante, similar a los utilizados en el rostro: aplicar una mascarilla purificante de forma continuada todos los días hasta conseguir que nuestra piel esté impecable.

4. Hiperpigmentación: las manchas que aparecen en el escote, conocidas como léntigos, tienen su origen en el exceso de sol. La aplicación de cremas con protección solar es la forma más adecuada de prevenir su aparición. Además de en la playa y la montaña, estos productos debemos utilizarlos siempre que la piel esté directamente expuesta al sol.

5. Pérdida de densidad: la pérdida de colágeno y elastina, probablemente ocasionada por un exceso de radiación solar, es la causa de que muchas personas tengan la piel del escote excesivamente fina y con pequeñas arrugas. En el mercado hay tratamientos, como la radiofrecuencia, capaces de activar la síntesis del colágeno y aumentar así el grosor de la piel.

6. Fotoenvejecimiento severo: se entiende que se ha producido éste cuando la tonalidad de tu escote es de color rojo, casi granate. Si es así, no puedes exponer esta zona al sol y conviene que utilices productos con vitamina C, que te ayudarán a recuperar esta piel.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

El agua, el viento, las olas del mar, … y sus beneficios sobre la piel

El mar es el origen de la vida y desde tiempos remotos se conocen los efectos beneficiosos que tiene el agua de mar sobre las personas.

En el siglo XVIII las propiedades curativas de los baños con agua de mar se pusieron de moda en Inglaterra y rápidamente se extendió esta terapia al resto de Europa, lo que dio lugar a  los primeros centros de talasoterapia.

El agua de mar contiene oligoelementos (yodo, sodio, potasio, zinc, …), que no se encuentran en el agua dulce y que tienen efectos curativos: cuando nuestro beneficios del agua del mar en la pielcuerpo se pone en contacto con el agua salada, en la superficie cutánea se produce el proceso llamado ósmosis, por el cual nuestro cuerpo “absorbe” estos elementos, produciéndose así una renovación de los mismos en nuestro organismo.

El aire marino, saturado de minúsculas gotas de agua de mar, es rico en ozono, yodo e iones negativos, lo que le confiere propiedades antibióticas, actuando como calmante del sistema nervioso y estimulando además las defensas del organismo.

Los vientos costeros, ya sean una suave brisa o un viento moderado o fuerte, “golpean” nuestra piel actuando como si de un masaje se tratara, a la vez que depositan sobre ella sales marinas que aumentan la vitalidad y flexibilidad de nuestra piel.

El sonido acompasado de las olas tiene efectos relajantes que combaten el estrés y la tensión y eso, por supuesto, mejora el aspecto de la piel.

Un baño de mar permite beneficiarte de las propiedades desintoxicantes del agua marina y, además, ayuda a oxigenar la piel y reequilibrar su Ph, lo que resulta excelente para la piel y contribuye a retrasar su envejecimiento.

En invierno, siempre podemos sustituir el baño en el mar por un tratamiento de talasoterapia en un spa, y seguir así disfrutando de sus beneficios.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

Qué provoca las manchas en la piel y cómo podemos prevenirlas

Desde un punto de vista dermatológico, la hiperpigmentación es el oscurecimiento de un área específica de la piel provocado por un aumento de la melanina, siendo la radiación UVA el principal factor desencadenante.

La hiperpigmentación es más común en pieles oscuras, que son las que se broncean fácilmente y difícilmente se queman, ya que como sabemos el bronceado constituye una protección natural frente a las quemaduras solares.

Las llamadas manchas de la edad, que aparecen en las áreas más expuestas al sol, como manos, brazos o cara, son el resultado de años de exposición solar sin protección.

Aún cuando las manchas no sean debidas a la exposición solar, ésta siempre agrava el problema, haciendo que las manchas se vuelvan más oscuras y visibles. qué provoca las manchas en la piel y cómo podemos prevenirlasAsí ocurre con las que normalmente aparecen en las mujeres después de los 30 años, y que se localizan principalmente en el rostro, sobre todo en las mejillas, la frente y la barbilla; aunque son debidas a los cambios hormonales propios del embarazo o la ingesta de pastillas anticonceptivas, la exposición al sol agrava notablemente el problema.

Veamos a continuación cuáles son los factores de índole interna y externa que pueden provocar la aparición de manchas cutáneas.

Factores internos

 1. Algunas enfermedades, como el mal de Addisson.

 2. El exceso de hierro en la alimentación.

 3. Los cambios hormonales, como los producidos durante el embarazo o  la menopausia.

4. La deficiencia de hierro, calcio, vitaminas A, E y B .

Factores externos

1. El sol, que como hemos indicado al principio, es la principal causa de la mayoría de las manchas en la piel.

2. La exposición al sol después de aplicarse productos cosméticos o fragancias que contienen alcohol, puede agravar el problema.

3. Algunos medicamentos como los hipotensores, hipoglucemiantes, anticonceptivos, …

4. También pueden producir manchas los pequeños rasguños, las irritaciones provocadas por el afeitado, o el acné. Si no se exponen al sol estas manchas desaparecerán en el transcurso de varios meses.

Considerando los factores que pueden provocar la aparición de manchas en la piel y especialmente la exposición solar, veamos a continuación algunos consejos para atajar o prevenir este problema.

1. No debemos tomar el sol entre las 11.00 y las 15.00 horas, que es cuando éste es más intenso.

2. Si tenemos cicatrices, espinillas o rasguños, conviene protegerlos del sol.

3. No uses productos que contengan alcohol en zonas que van a ser expuestas al sol.

4. Utiliza un protector solar adecuado siempre que vayas a la playa, montaña o nieve. Recuerda que debes aplicártelo unos 20 minutos antes.

5. Si vas a nadar, utiliza un protector solar resistente al agua y aplícatelo de nuevo al salir del baño, ya que su efectividad nunca es absoluta.

6. Cuando estés en la playa y sientas irritación en la piel, protégela del sol y aplícate una crema calmante.

7. Las quemaduras del sol siguen actuando hasta 24 horas después de haberse producido, por lo que debes tratarlas inmediatamente.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Por qué hay que desmaquillarse, cuándo y cómo

Cuando dormimos, se regeneran los tejidos de la piel del rostro y se desprenden las células muertas. El maquillaje obstruye los poros de la piel e impide que esta tarea tan fundamental se pueda realizar con normalidad, por lo que es fundamental desmaquillarse siempre antes de irse a dormir.

También debemos desmaquillarnos todos los días al levantarnos. De este modo, eliminaremos las células muertas y los restos de suciedad que se han acumulado sobre los poros de la piel durante la noche, y nuestra piel quedará fresca y limpia.

Veamos las características y utilidad de los productos diseñados especialmente para desmaquillar:

Leche desmaquilladora: se trata del producto más utilizado para limpiar la piel antes de acostarse. Su función consiste en favorecer el desprendimiento de las partículas de maquillaje que pueden quedar sobre el rostro; estas partículas se incorporan a la leche desmaquilladora y así se eliminan.

Gel desmaquillante: este producto por qué hay que desmaquillarse, cuándo y cómoproporciona una agradable sensación de limpieza y frescor. Es importante retirar con abundante agua los restos que hayan podido quedar después de su aplicación.

Crema desmaquilladora: su función es la misma que la de la leche desmaquilladora, pero resulta más adecuada para pieles secas. Al ser más densa, además de eliminar el maquillaje y las impurezas, ayuda a hidratar la piel.

Toallitas: llevan incorporada alguna crema o loción que ayuda a eliminar los restos de maquillaje. Por su funcionalidad resultan ideales para utilizarlas fuera de casa.

Agua desmaquillante: además de limpiar la cara, sirve para tonificar la piel del rostro. Su acción desmaquillante es menos profunda que la de otros productos, si bien es el más adecuado para las personas con piel grasa.

Tónico: es un complemento que se aplica después de la crema o leche desmaquilladora, y aporta al rostro una agradable sensación de frescor.

Al desmaquillarnos, debemos tener especial cuidado con los ojos, ya que se trata de la zona del rostro más sensible y que más maquillaje lleva. Por ello, para desmaquillar los ojos necesitamos productos y técnicas específicas. El método más aconsejable es el siguiente:

-Se empapa un disco desmaquillante en líquido desmaquillador y se posa sobre el párpado, sin frotar ni restregar, manteniéndolo así durante unos segundos; para finalizar, se desliza el mismo por el párpado haciendo un poco de fuerza, retirando así la mayor parte del maquillaje.

-El maquillaje de las pestañas es bastante más resistente, por lo que hay que utilizar un bastoncillo de algodón para los oídos, empaparlo en líquido desmaquillante, y retirar el maquillaje suavemente pasando el bastoncillo por las pestañas hasta que lo eliminemos en su totalidad.

 Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

La piel y su cuidado: desde el nacimiento hasta…(III)

En anteriores post os hemos hablado de las características y cuidados específicos de la piel del bebé, del adolescente, durante los 20 años, a los 30 y a los 40. Hoy, para finalizar el tema, nos toca empezar a partir de los 50 años.

La piel a los 50 años

En la menopausia, la piel del cuerpo, sobre todo la de la cara, comienza a verse menos fresca y vital. Esto es debido a la mayor transpiración, que se produce de modo natural y ocasiona la pérdida de una gran cantidad de vitaminas, minerales y estrógenos.

Es, por tanto, el momento de cómo cuidar la piel a los 50 años y a partir de los 60centrarnos en combatir activamente los trastornos profundos de la piel, como las arrugas de expresión; así como la aparición de enfermedades degenerativas ocasionadas por la excesiva exposición al sol y radiaciones, poniendo especial atención a las manos, el cuello y el escote.

Por ello, es importante vitaminizar la piel por dentro y por fuera, para restaurar el colágeno dérmico y mantener o recuperar su elasticidad.

Utiliza productos con ácido glicólico para reducir las arrugas superficiales y, sobre todo, sé constante y aumenta la frecuencia de los cuidados específicos de tu piel.

La piel de los 60 años en adelante

Tras la menopausia, el colágeno sigue disminuyendo, llegando a bajar hasta un 2% por año.

Para conservar la piel en el mejor estado posible es fundamental, más que nunca, seguir una dieta equilibrada, realizar un ejercicio físico moderado, e ingerir las vitaminas y el calcio necesario para nuestro organismo.

Debes incluir entre tus productos cosméticos básicos un exfoliante, crema reafirmante, maquillaje con efecto lifting, sérum antiedad, leche limpiadora y tónico específico para pieles maduras. También puedes añadir otros productos, como una crema despigmentante, si es necesario.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.