Cosmética Personalizada

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Usar o no usar parabenos: ¿cuestión de confianza, miedo o precaución?

Los parabenos son compuestos químicos que se utilizan como conservantes en todo tipo de productos, tanto cosméticos como farmacéuticos o alimentarios.

Existen parabenos de origen natural, presentes en algunas frutas y verduras, que son metabolizados por nuestro organismo y no suponen ningún problema para la salud. Sin embargo, los utilizados en la industria cosmética los parabenos en cosméticosson siempre de origen sintético y su inocuidad fue cuestionada a principios de este siglo: un estudio realizado en 2004 por la Doctora en biología Philippa Darbre hacía posible relacionar el cáncer de mama y los parabenos presentes en productos aplicados sobre la piel.

A partir de este momento la alarma fue creciendo: numerosos médicos se manifestaron públicamente a favor o en contra de su uso como conservantes; también han sido varias las investigaciones hechas tanto en América como en Europa, concluyendo todas ellas en que no es posible demostrar la existencia de una relación directa entre el cáncer de mama y los parabenos.

Ante la controversia y alarma generadas, y aún cuando no está legalmente prohibido el uso de parabenos como conservantes, son muchas las empresas cosméticas, entre ellas Cremology, que, atendiendo al principio de precaución y a la espera de una certeza mayor, han decidido no utilizar esta sustancia en sus productos.

Hidratarse por dentro y por fuera: tan sencillo como importante

De la hidratación de la piel depende su flexibilidad y resistencia; por ello, se trata de uno de los aspectos que más hemos de cuidar si queremos mantenerla en perfecto estado de salud y belleza.

Sin embargo, no es sencillo conseguirlo, ya que diariamente estamos sometidos a agresiones externas que actúan negativamente sobre nuestro nivel de la hidratación de la pielhidratación cutánea:

-El sol, la calefacción o el aire acondicionado, contribuyen a la evaporación del agua y secan nuestra piel.

-Algunos detergentes alteran la superficie córnea y eliminan la protección natural de la epidermis.

-El paso del tiempo también es causante del deterioro de la capa córnea, disminuyendo así su capacidad para retener el agua.

Como resultado de la pérdida de hidratación ocasionada por estos agentes, la piel se descama, se atiranta y se agrieta.

Para mantenerla correctamente hidratada debemos cuidarla diariamente, y hacerlo tanto por fuera como por dentro, ya que ambas actuaciones son igualmente necesarias e importantes.

Veamos, en primer lugar, algunos consejos para mejorar la hidratación de nuestra piel por vía externa.

-La piel se hidrata mejor cuando está libre de impurezas; por ello, siempre debemos comenzar nuestra rutina de belleza con una limpieza suave.

-A continuación nos aplicaremos una crema hidratante adecuada a nuestro tipo de piel. Los mejores momentos para hacerlo son por la mañana y por la noche.

-Los baños termales y las saunas también nos ayudarán a mejorar el nivel de hidratación de nuestra piel.

La hidratación de la piel por vía interna pretende mantener su nivel óptimo en nuestro organismo. Veamos qué podemos hacer para conseguirlo.

-Conviene beber al menos ocho vasos de agua al día.

-Nuestra alimentación debe ser rica en sales minerales y vitaminas; por ello, es aconsejable consumir habitualmente frutas y verduras frescas.

-Los ácidos grasos Omega 6, que se encuentran en el aceite de oliva y los pescados azules, entre otros alimentos, también nos ayudarán a mantener nuestra piel hidratada.

Por último, hay que tener en cuenta que el consumo de alcohol y tabaco, una vida sedentaria y no dormir lo suficiente, contribuirán al deterioro de nuestro organismo y, por supuesto, al de nuestra piel.

Características y cuidados especiales del contorno de ojos

La piel del contorno de los ojos tiene unas características propias que la hacen especialmente delicada:

-Su espesor es mucho menor que el resto y, al ser tan fina, presenta una evaporación de agua bastante mayor.

-La actividad gestual (sonrisas, guiños, etc) es mucho más acusada.

Por ello, los signos de la edad, estrés, cansancio diario o la falta de sueño, se hacen más visibles en esta zona del rostro.

Los principales problemas cómo cuidar el contorno de los ojosasociados al contorno de ojos (líneas de expresión, bolsas y ojeras) son debidos por un lado a factores internos, como la edad, gesticulación o simplemente la predisposición genética, y por otro a factores externos, como el estrés, la alimentación inadecuada, la exposición solar excesiva o el consumo de alcohol y tabaco.

Para combatir estos problemas es muy importante empezar cuanto antes a cuidar esta zona, con protección solar desde la niñez y el uso diario de cremas específicas a partir de los 20 años.

Respecto a la elección del producto, conviene tener en cuenta ciertos aspectos:

-Al ser esta zona menos grasa, las cremas deben incluir en su composición ingredientes con alta capacidad hidratante.

-El contorno de ojos es más fácilmente irritable, por lo que conviene evitar todos aquellos principios activos que puedan resultar agresivos; por contra, es recomendable que éstos tengan propiedades calmantes.

-Es muy aconsejable verificar que el producto ha sido testado oftalmológicamente, ya que así tendremos una mayor seguridad de que no producirá ningún problema ocular.

Por último, la frecuencia y el modo de aplicación también son muy importanes:

 -Se recomienda hacerlo dos veces al día, por la mañana y por la noche, y siempre sobre la piel limpia.

Por la mañana, para aprovechar sus propiedades protectoras frente a agentes externos.

Por la noche, para relajar y regenerar la piel.

-Los productos cosméticos indicados para el contorno de los ojos deben aplicarse con la yema de los dedos, a base de toquecitos, hasta su total absorción.

El escote: una zona muy delicada que requiere cuidados especiales

La piel del escote y el pecho es tan delicada como la del contorno de ojos y por ello también necesita unos cuidados específicos. Además, al tener que soportar el peso del pecho es frecuente la aparición de pequeñas estrías o arrugas verticales, que se acrecientan con la deshidratación y desnutrición de la piel. No olvides que una norma básica cuidados específicos para el escotepara el cuidado de esta zona es la hidratación y tonificación diaria.

A partir de los treinta años debemos dedicarle a la piel del cuello y escote la misma atención que a la piel del rostro, para lo cual debemos conocer los problemas concretos y la forma más aconsejable de atajarlos:

1. Piel delicada: al tratarse de una piel fina y sensible, no es recomendable realizar exfoliaciones frecuentes, salvo que utilicemos productos suaves y sin partículas de arrastre.

2. Envejecimiento: el exceso de sol al que habitualmente está sometida esta parte del cuerpo y la falta de cuidados específicos provocan el envejecimiento prematuro de la piel. Para combatirlo, debemos aplicar por la mañana crema hidratante y por la noche un producto antiedad.

3. Granitos: algunas personas tienen predisposición a la aparición de granitos en el escote. Se puede solucionar este problema tratando esta zona con un programa específico purificante, similar a los utilizados en el rostro: aplicar una mascarilla purificante de forma continuada todos los días hasta conseguir que nuestra piel esté impecable.

4. Hiperpigmentación: las manchas que aparecen en el escote, conocidas como léntigos, tienen su origen en el exceso de sol. La aplicación de cremas con protección solar es la forma más adecuada de prevenir su aparición. Además de en la playa y la montaña, estos productos debemos utilizarlos siempre que la piel esté directamente expuesta al sol.

5. Pérdida de densidad: la pérdida de colágeno y elastina, probablemente ocasionada por un exceso de radiación solar, es la causa de que muchas personas tengan la piel del escote excesivamente fina y con pequeñas arrugas. En el mercado hay tratamientos, como la radiofrecuencia, capaces de activar la síntesis del colágeno y aumentar así el grosor de la piel.

6. Fotoenvejecimiento severo: se entiende que se ha producido éste cuando la tonalidad de tu escote es de color rojo, casi granate. Si es así, no puedes exponer esta zona al sol y conviene que utilices productos con vitamina C, que te ayudarán a recuperar esta piel.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

 

Cómo conseguir un buen bronceado

Se acerca el verano y con él el sol, tan beneficioso como potencialmente dañino para nuestra piel; sin embargo, es relativamente fácil conseguir un buen bronceado sin que ello vaya necesariamente acompañado de sequedad, descamación, envejecimiento cutáneo o quemaduras más o menos graves.

Para conseguirlo basta con ser disciplinado y seguir algunos consejos.

Mantén tu piel limpia

Antes de tomar el sol por primera vez es fundamental tener la piel limpia; para ello, debemos empezar por realizar una correcta exfoliación. Así retiramos las células muertas que se acumulan en la epidermis y aceleramos la regeneración celular, consiguiendo de esta forma una piel más limpia y luminosa, ideal para absorber de modo óptimo los productos que nos apliquemos a continuación. Además, la piel limpia facilita que se active la melanina, que es un protector solar natural, y así disminuya el riesgo de quemaduras en la piel.

Hidrátala a diario 

Durante los meses de verano nuestra piel está constantemente expuesta al sol. Por ello, es fundamental hidratarla a diario, utilizando productos cosméticos que aumenten la  humedad, flexibilidad y resistencia,  y eviten así los signos de envejecimiento cutáneo.

Aumenta el consumo de vitaminas

En esta época es especialmente aconsejable consumir alimentos ricos en betacaroteno, precursor de la vitamina cómo preparar la piel para el veranoA, que facilita la producción de melanina, es decir, prepara la piel para un buen bronceado. Además, este nutriente es uno de los antioxidantes más eficaces y tiene una acción fotoprotectora. Podemos encontrarlo en zanahorias, tomates, melocotón, cerezas, melón,…

Para evitar la deshidratación y descamación de la piel, es recomendable ingerir alimentos ricos en vitaminas E y B , como pescados, legumbres y mariscos que, además, nos proporcionarán un bronceado más duradero.

Como sabemos, los rayos ultravioleta incrementan la formación de radicales libres, acelerando el envejecimiento cutáneo. Por tanto, para contrarestar estos efectos es esencial consumir alimentos ricos en antioxidantes, como el selenio, la vitamina C o el ya comentado betacaroteno.

La vitamina C mejora la producción de colágeno, proteína responsable de mantener la piel firme y sin arrugas y, además, protege las células de los efectos de los radicales libres. Esta vitamina abunda en fresas, moras, tomates y naranjas, sin olvidar el pimiento, cuyo contenido en vitamina C es casi el triple del que tiene la naranja.

El selenio es un mineral presente en carnes, pescados, cereales y huevos, entre otros, debido a su acción antioxidante se le relaciona con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, como el de piel o melanoma.

Toma el sol con moderación y protección

Tanto si ya estás bronceado como si no lo estás, utiliza siempre un protector solar. Debes aplicártelo media hora antes de la exposición al sol y renovarlo cada dos horas.

Toma el sol de forma moderada y gradual: empieza con sesiones breves que puedes ir incrementando después de los primeros días y evita las horas de mayor intensidad solar.

Durante el embarazo también tu piel es diferente. ¿Sabes cómo cuidarla?

Los profundos cambios, no sólo hormonales, que provoca el embarazo, dan lugar a diferentes cambios en la piel de la mujer que conviene conocer y prevenir: la posibilidad de que se manifieste algún tipo de alergia cutánea o aparezcan eczemas aumenta significativamente debido a que la piel se vuelve más sensible y, en consecuencia, es más fácilmente irritable.

Aunque en algunos casos la piel puede volverse más grasa, casi siempre ocurre lo contrario, es decir, la piel tiende a estar más seca.

Es muy común la aparición de manchas, generalmente en las mejillas, frente y labio superior, que se manifiestan a partir del segundo o tercer mes de embarazo y van acentuándose según avanza éste, y suelen desaparecer de modo natural antes de un año del parto.

cómo cuidar la piel durante el embarazo

Veamos ahora cómo prevenir y atajar estos problemas:

-Para que tu piel esté siempre bien hidratada debes utilizar las cremas hidratantes para piel y cara recomendadas especialmente para mujeres embarazadas; asimismo, conviene beber mucha agua y evitar las exposiciones prolongadas al sol.

-Para prevenir las alergias y eczemas es aconsejable utilizar jabones neutros y evitar los productos cosméticos que contengan sustancias especialmente irritantes, como perfumes o antisépticos.

-Las manchas que suelen aparecer durante el embarazo empeoran con la exposición solar directa, por lo que se deben utilizar filtros solares con un factor de protección alto, desde el primer día de embarazo. Aún cuando los productos despigmentantes son en general adecuados para tratar manchas cutáneas, conviene saber que debe descartarse su uso durante el periodo de gestación, ya que los principios activos que contienen pueden afectar al feto.

-También es muy recomendable utilizar cremas con vitaminas A y D, que aportarán elasticidad a la piel ya que, como sabemos, ésta tiende a estirarse durante el embarazo.

-Un buen modo de prevenir las posibles estrías consiste en mantener bien hidratadas las zonas del cuerpo más expuestas a este problema, como nalgas, senos, etc, así como evitar el sobrepeso.

-Por último, como normal general, siempre que se tenga alguna duda sobre el contenido y posibles efectos sobre el feto de un determinado cosmético, conviene consultar  previamente con el médico.

Por qué hay que desmaquillarse, cuándo y cómo

Cuando dormimos, se regeneran los tejidos de la piel del rostro y se desprenden las células muertas. El maquillaje obstruye los poros de la piel e impide que esta tarea tan fundamental se pueda realizar con normalidad, por lo que es fundamental desmaquillarse siempre antes de irse a dormir.

También debemos desmaquillarnos todos los días al levantarnos. De este modo, eliminaremos las células muertas y los restos de suciedad que se han acumulado sobre los poros de la piel durante la noche, y nuestra piel quedará fresca y limpia.

Veamos las características y utilidad de los productos diseñados especialmente para desmaquillar:

Leche desmaquilladora: se trata del producto más utilizado para limpiar la piel antes de acostarse. Su función consiste en favorecer el desprendimiento de las partículas de maquillaje que pueden quedar sobre el rostro; estas partículas se incorporan a la leche desmaquilladora y así se eliminan.

Gel desmaquillante: este producto por qué hay que desmaquillarse, cuándo y cómoproporciona una agradable sensación de limpieza y frescor. Es importante retirar con abundante agua los restos que hayan podido quedar después de su aplicación.

Crema desmaquilladora: su función es la misma que la de la leche desmaquilladora, pero resulta más adecuada para pieles secas. Al ser más densa, además de eliminar el maquillaje y las impurezas, ayuda a hidratar la piel.

Toallitas: llevan incorporada alguna crema o loción que ayuda a eliminar los restos de maquillaje. Por su funcionalidad resultan ideales para utilizarlas fuera de casa.

Agua desmaquillante: además de limpiar la cara, sirve para tonificar la piel del rostro. Su acción desmaquillante es menos profunda que la de otros productos, si bien es el más adecuado para las personas con piel grasa.

Tónico: es un complemento que se aplica después de la crema o leche desmaquilladora, y aporta al rostro una agradable sensación de frescor.

Al desmaquillarnos, debemos tener especial cuidado con los ojos, ya que se trata de la zona del rostro más sensible y que más maquillaje lleva. Por ello, para desmaquillar los ojos necesitamos productos y técnicas específicas. El método más aconsejable es el siguiente:

-Se empapa un disco desmaquillante en líquido desmaquillador y se posa sobre el párpado, sin frotar ni restregar, manteniéndolo así durante unos segundos; para finalizar, se desliza el mismo por el párpado haciendo un poco de fuerza, retirando así la mayor parte del maquillaje.

-El maquillaje de las pestañas es bastante más resistente, por lo que hay que utilizar un bastoncillo de algodón para los oídos, empaparlo en líquido desmaquillante, y retirar el maquillaje suavemente pasando el bastoncillo por las pestañas hasta que lo eliminemos en su totalidad.

 Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

¿Qué es una crema hidratante?

Las cremas hidratantes son un producto cosmético concebido para combatir la sequedad de la piel. Aunque también nos protegen de las inclemencias, es importante saber que no son eficaces cuando se trata de qué es una crema hidratantecorregir o disimular las arrugas.

Respecto a su aplicación, lo mejor es hacerlo sobre la piel húmeda, incluso justo antes del maquillaje.

Básicamente, podemos considerar tres grandes grupos de cremas hidratantes:

Humectantes

Se trata de compuestos a base de glicerina, especialmente indicados para pieles grasas que, no olvidemos, también necesitan hidratarse. Su función consiste en llevar el agua hasta las capas superiores de la piel.

Oclusivas

Con su aplicación se pretende evitar o retrasar en lo posible la evaporación del agua.

Otras

Están constituidas por un grupo de compuestos, más activos que los anteriores, y que, en lugar de trabajar con el agua, lo hacen directamente con la piel. Contienen moléculas grasas, que ayudan a mantener las defensas naturales de la piel y evitar la pérdida de humedad.

 

 Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Diez consejos para mantener una piel joven y luminosa

Existen multitud de factores exógenos que contribuyen a deteriorar nuestra piel: impidiendo su correcta oxigenación, provocando su envejecimiento prematuro, su deshidratación, intoxicación, etc.

El estrés, la depresión, fumar, el alcohol y el café, dormir poco o mal, la exposición al sol, una incorrecta alimentación y llevar una vida sedentaria, son los grandes enemigos de nuestra piel.

Veamos a continuación y en positivo diez consejos acerca de nuestros hábitos y rutinas, cuyo cumplimiento nos permitirá mantener nuestra piel libre de estos negativos factores y, en consecuencia, más sana, joven y luminosa.

1. Come bien: una dieta sana y equilibrada ayudará a que tu piel esté radiante. Es fundamental que ingieras las vitaminas y minerales requeridas por tu organismo. Una dieta pobre diez consejos para mantener una piel joven y luminosaen nutrientes y vitaminas hará que tu piel se vea opaca y envejecida. Consume frutas y verduras.

2. Bebe mucha agua: el agua es sumamente importante para hidratar la piel. De 6 a 8 vasos diarios es una buena cantidad para mantener la elasticidad, flexibilidad y nivel de  hidratación de tu piel.

3. No fumes: fumar perjudica seriamente a la piel. El tabaco destruye la epidermis, impidiendo que nuestra piel se oxigene y revitalice.

4. Cuida lo que bebes: el alcohol y el café deshidratan la piel. La cafeína aumenta la diuresis y puede aumentar la sudoración. Respecto al alcohol, cuando lo bebemos el nivel de oxígeno en la sangre se reduce, afectando a la producción de colágeno y haciendo que la piel pierda elasticidad y firmeza. El consumo de bebidas alcohólicas, especialmente las destiladas (whisky, tequila, ron, vodka, etc), reduce la cantidad de vitamina A en nuestro cuerpo, lo que produce envejecimiento prematuro de la piel así como problemas de sequedad y descamaciones.

5. Duerme bien: si no duermes bien, la piel estará desvitalizada. Debemos dormir un mínimo de 8 horas al día.

6. Vive la vida con alegría: relájate y diviértete de forma sana. El estrés y la depresión pueden influir negativamente en la respuesta inmunológica de la piel, reduciendo consejos para mantener una piel joven y luminosala función de barrera, lo que dará lugar a su envejecimiento, con la consiguiente aparición de arrugas y aspecto apagado.

7. Cuidado con el sol: exponerte al sol moderadamente puede ser muy beneficioso, pero si te pasas, puede llegar a ser muy perjudicial. Es imprescindible evitar el sol directo y usar un buen protector solar, adecuado a cada una de las partes del cuerpo. El sol, además de envejecimiento, a menudo provoca la aparición de manchas en la piel.

8. Haz ejercicio: haciendo de modo regular un ejercicio moderado ayudamos a mejorar la circulación y renovar nuestra piel, contribuyendo así a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida, lo que, como sabemos, puede influir notablemente en la salud y aspecto de nuestra piel.

9. Limpia la piel: elimina el maquillaje y límpiate la piel dos veces al día, por la mañana y por la noche. No olvides limpiarte los ojos antes de ir a dormir.

10. Hidrata y nutre tu piel: durante el día, la piel está amenazada por la contaminación, los cambios de temperatura, el sol… Es recomendable, por tanto, hidratarla y nutrirla a diario para protegerla de estos agentes externos.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

La piel y su cuidado: desde el nacimiento hasta…(I)

La piel evoluciona desde el nacimiento y, por ello, es necesario distinguir diversas etapas según la edad y conocer las características propias de cada una, que determinarán los cuidados más aconsejables. Veamos las primeras etapas.

 
La piel del bebé

Tiene un pH inicial neutro y un poder tampón débil. Su capa córnea es más delgada de lo normal y ello supone un insuficiente desarrollo de mecanismos de defensa y una La piel del bebédeficiente flora cutánea protectora.

La actividad sudoral es limitada (no es completa hasta los dos años), y también es menor la sebácea, lo que da lugar a una mayor sequedad cutánea.

La piel del bebé es más delgada y con menos vello, y por ello tiene mayor permeabilidad, lo que la hace más sensible a la toxicidad de productos de aplicación tópica.

Debemos cuidarla desde el nacimiento, hidratándola y teniendo especial cuidado en protegerla de los agentes externos irritantes.

 
La piel del adolescente

La secreción sebácea aumenta su producción y se modifica su composición como consecuencia de la estimulación hormonal. Se produce una proliferación patológica de la flora bacteriana propia de los folículos sebáceos.

Las hormonas propias de esta La piel del adolescenteetapa juegan un papel importante en el desarrollo de comedones, puntos negros y acné. La afluencia masiva de leucocitos, con la correspondiente liberación de mediadores de la inflamación, dará finalmente lugar a la aparición de pápulas, pústulas y otras lesiones que pueden incluso dejar cicatrices permanentes.

Limpiar el cutis diariamente es muy importante, así como el uso de productos adecuados: debemos utilizar aquellos especialmente formulados para estos casos y que mantengan el balance ácido de la piel para defenderla de las bacterias. A esta edad se debe nutrir e hidratar la piel con una crema suave, no grasa.

 
La piel a los 20 años 

En esta etapa es habitual que disminuya la actividad física al aire libre y se adquieran hábitos dañinos para la piel, como el consumo de tabaco o alcohol. En el caso de las mujeres, hemos de La piel a los 20 añosañadir por su importancia la ingesta de anticonceptivos hormonales no siempre adecuados, y el uso de agresivos maquillajes perjudiciales para la epidermis.

En general, el proceso de envejecimiento de la piel suele iniciarse a los 25 años y las primeras arrugas pueden aparecer a los 40. Se trata de un fenómeno a la vez complejo y paradójico: “se empieza a envejecer en plena juventud”.

En esta etapa tan temprana hay que iniciar la prevención de este envejecimiento; por ello, la limpieza, hidratación y nutrición es muy importante, y el uso de filtros UV resulta imprescindible.

 
Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.