Cosmética Personalizada

Cosmética Personalizada -

Aceites naturales y sus propiedades cosméticas

En este blog hemos publicado varios artículos sobre los principios activos más utilizados para la elaboración de cosméticos, dedicando una atención especial a los ingredientes naturales, cuyos numerosos beneficios justifican sobradamente su importante presencia en la industria cosmética: plantas, frutas, especias, … En el artículo de hoy vamos a centrarnos en ciertos aceites naturales y sus interesantes propiedades cosméticas.

aceites naturales propiedades cosméticasAceite de germen de trigo

Es muy rico en minerales, vitaminas, oligoelementos y aminoácidos esenciales. Se trata de un excelente antiarrugas y, además, mejora la elasticidad y nutrición de la piel, por lo que resulta muy apropiado para tratar la piel madura y apagada.

Aceite de rosa mosqueta

Promueve la hidratación y regeneración de la piel y ayuda en los procesos de cicatrización. Debido a su acción antioxidante, también contribuye a disminuir las arrugas; asimismo, aumenta la oxigenación de la piel y le aporta luminosidad. Otro de sus beneficios consiste en su capacidad para promover la regeneración de los tejidos dañados.

El aceite de rosa mosqueta aumenta la producción natural de colágeno, la proteína responsable de mantener la piel tersa y firme, y de elastina, encargada de dotar de la necesaria elasticidad a los tejidos.

Aceite de aguacate

Además de ser muy nutritivo e hidratante, protege la piel de las agresiones externas y aumenta su flexibilidad. También destaca por su alto contenido en vitaminas, entre las que se encuentran las del grupo A, que ayudan al mantenimiento y formación de la piel, y las del E, esenciales para prevenir el envejecimiento prematuro, al aumentar la resistencia de las células frente a la acción de los radicales libres.

Está indicado para el tratamiento de la piel seca, envejecida y castigada.

Aceite de árbol de té

Es muy apreciado por su poder antioxidante, ya que previene la formación de radicales libres y repara los daños de la piel; pero también tiene otras propiedades especialmente interesantes: es bactericida, antiséptico, cicatrizante, antiinflamatorio, regenerante y oxigenante.

Aplicado sobre los párpados, mediante compresas, alivia los ojos cansados y ayuda a reducir las bolsas y pequeñas arrugas que se forman en esta zona del rostro.

El aceite de oliva: vida para tu corazón… y para tu piel

El aceite de oliva es uno de los ingredientes estrella de la dieta mediterránea debido a sus múltiples beneficios para la salud, entre los que destaca la prevención de enfermedades cardiovasculares, ya que ayuda a reducir el colesterol y mejora la circulación sanguínea. Como sabemos, su consumo habitual en la alimentación es muy aceite oliva pielbeneficioso; sin embargo, pocas personas saben que también es un ingrediente cosmético ideal para mejorar la salud y aspecto de nuestra piel. Veamos por qué:

-El aceite de oliva tiene un alto contenido en antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres mitigando así las huellas del paso del tiempo y, en concreto, la aparición de arrugas y líneas de expresión.

-La alta concentración de ácido oleico (cercana al 70%) y la presencia ya comentada de antioxidantes hacen que sea un excelente regenerador de la piel: el ácido oleico es un elemento fundamental en la reconstrucción de las membranas celulares y por tanto en la regeneración de la epidermis, proceso sin el cual nuestra piel muestra un aspecto apagado y carente de vitalidad.

-Además de los beneficios derivados de su composición, y que ya hemos comentado, el aceite de oliva posee otras propiedades que también tienen efectos muy positivos en la piel: por un lado, su permeabilidad, capacidad de absorción y poder de conservación le confieren un alto potencial nutriente, hidratante y protector de la epidermis; y por otro, su característica textura ayuda a crear una película protectora que cumple una dobe función, evitar la deshidratación y proteger la piel de las agresiones externas.

Algunas plantas para tratar problemas concretos de tu piel

Son muchos los principios activos procedentes de la naturaleza cuyas beneficiosas propiedades justifican su presencia en numerosos productos dedicados al cuidado de la piel. De aquellos cuyas propiedades son más generales y por ello están presentes en los cosméticos más habituales, ya hemos tratado en anteriores posts. En éste, queremos principios-activos-cosmetica-naturalocuparnos de otros, no menos importantes, pero con propiedades más específicas; concretamente, vamos a hablaros de cuatro plantas que, a pesar de no ser especialmente conocidas, aportan importantes beneficios y merecen también nuestra atención.

Arbutina

Se trata de una sustancia activa natural  que se extrae de las hojas de la gayuba, también conocida como uva ursi.

Se utiliza fundamentalmente para blanquear la piel y, además, ayuda a recuperar su vitalidad mejorando así su apariencia. Veamos cuál es el proceso: al inhibir la producción de melanina, pigmento responsable de la coloración de la piel, la Arbutina aclara la piel, reduce la intensidad de las manchas y homogeneíza la tez.

Hamamelis

Este arbusto, gracias a su riqueza en taninos, es un potente astringente natural. Por ello, es muy eficaz para curar granos y espinillas, y también para reducir  la grasa en las pieles que tienen un exceso de la misma; además, es vasoconstrictor, tiene efectos antimicrobianos y ayuda a la cicatrización.

Ortiga Blanca

Esta planta posee propiedades astringentes y tónicas, por lo que es especialmente efectivo en el tratamiento de la piel grasa, ya que disminuye la secreción sebácea y contribuye a cerrar los poros. En general, resulta muy beneficiosa para el cuidado de la piel, ya que elimina granos y otras imperfecciones, proporcionando a la piel una textura más fina.

Extracto de Bulbo Narciso

El bulbo de esta flor posee un extracto denominado IBR-Dormin que favorece la renovación celular y proporciona a la piel un aspecto saludable. También tiene propiedades calmantes y ayuda a mantener la elasticidad y luminosidad de la piel.

El azufre también puede mejorar tu piel

El azufre es un elemento químico de color amarillento que, además de ser muy abundante en la corteza terrestre, forma parte de todos los organismos vivos, ya que resulta imprescindible en algo tan necesario y fundamental como es la síntesis de proteínas. Nuestro cuerpo, como organismo vivo que es, no sólo necesita el azufre sino que, además, éste está Azufre propiedadespresente en la composición de diversas hormonas y vitaminas, como la insulina o la vitamina B1; por último, también contienen azufre numerosos alimentos, como el ajo, la cebolla, el brócoli, el repollo, las manzanas y muchos más.

Aún cuando desde siempre se ha asociado a situaciones  desagradables o se destaca el poder corrosivo del ácido sulfúrico del que forma parte, el hecho es que el azufre tiene numerosas propiedades muy beneficiosas para el organismo en general y para la piel en particular; por ello, no debe extrañarnos que esté presente en la composición de numerosos productos cosméticos destinados al cuidado de la piel:

-Favorece la síntesis de colágeno y queratina, fundamentales para la formación del cabello, las uñas y la piel, y también para mantener la firmeza de esta última.

-Tiene propiedades antibacterianas y fungicidas: en el organismo, el azufre actúa como un potente desinfectante debido a su facilidad para unirse a las sustancias tóxicas, lo que facilita su neutralización y eliminación; en concreto, resulta muy adecuado para combatir la psoriasis y el acné.

-En caso de alergias cutáneas actúa como calmante.

Ingredientes naturales en cosmética II: cacao, especias y algo más

En el último artículo hemos hablado de los beneficios que, en general, pueden aportar a nuestra piel los ingredientes naturales, centrándonos en las propiedades de algunas de las frutas más utilizadas y apreciadas en cosmética. Hoy, para completar el tema, queremos hablaros de otros ingredientes naturales cada vez más valorados y presentes en la composición de productos destinados al cuidado de la piel: cacao, miel, leche de burra, caña de azúcar y algunas especias.

Cacao: su riqueza en vitaminas A, B, D, E y K le han convertido en un activo ideal para tratamientos ingredientes naturales en cosméticarevitalizadores o antiedad, ya que regenera la piel, estimula la renovación celular y, además, aporta suavidad al cutis.

Leche de burra: se ha utilizado como tratamiento de belleza desde la antigüedad por sus excelentes propiedades para el cuidado de la piel, a las que se añade un nivel de tolerancia óptimo en cualquier tipo de piel. Tiene una gran variedad de vitaminas (A, D, C,…) y también es rica en calcio, magnesio, hierro, proteínas y aminoácidos, lo que le confiere notables propiedades regeneradoras, hidratantes y nutritivas.

Caña de azúcar: contiene ácidos de frutas, minerales y polifenoles, que retardan el envejecimiento cutáneo. Este producto, además de ser un excelente exfoliante, lo podemos encontrar en la composición de cosméticos indicados para hidratar, reparar y suavizar el cutis.

Miel: desde siempre es sabido que la miel ayuda a calmar la piel irritada; pero no sólo sirve para esto, ya que también hidrata y regenera el cutis, gracias a las vitaminas, sales minerales, aminoácidos y glúcidos que posee.

Especias

Son ingredientes habituales en nuestra cocina y se usan para condimentar nuestros platos o aportarles una dosis de originalidad; ahora, también han encontrado un lugar en el cúrcuma en cosméticacampo de la cosmética. Veamos a continuación algunas de las especias más utilizadas:

Jenjibre: es un tonificante excelente, lo que se debe a su capacidad para estimular el intercambio celular, mejorando así el potencial energético de la piel.

Canela: se considera un activo idóneo para pieles estropeadas y carentes de vitalidad, ya que revitaliza el cutis y le aporta luminosidad.

Vainilla: contribuye a regenerar la piel, la hidrata y nutre en profundidad, lo que da como resultado un cutis especialmente suave.

Cúrcuma: probablemente sea la menos conocida de todas, pero no por ello menos importante para el cuidado de la piel. Su mayor virtud reside en la capacidad que tiene de inhibir la elastasa, enzima a la que se atribuye el poder de destruir la elastina y provocar así la aparición de arrugas.

Ingredientes naturales en cosmética I: frutas

Todos sabemos que una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras, es uno de los aspectos que en mayor medida contribuye a disfrutar de una buena salud, y esto incluye, por supuesto, la salud y belleza de nuestra piel.

En anteriores posts hemos tratado estos alimentos, detallando sus propiedades y beneficios concretos; sin embargo, en la actualidad estos beneficios no provienen exclusivamente de su ingesta: cada vez es más valorada la Ingredientes naturales en cosméticautilización de productos naturales en cosmética, lo que unido al hecho de que ya es posible extraer los principios activos que interesen de cualquier producto y, por qué no decirlo, a la novedad de la propuesta y a cierto exotismo, ha dado lugar a una presencia cada vez mayor de estos alimentos en la composición de los productos cosméticos más actuales.

Los beneficios que pueden aportar a nuestra piel son realmente muy importantes:

-Debido a su alto contenido en vitaminas y minerales, estimulan la renovación celular y mantienen así la piel en buen estado.

-Al ser muy ricos en antioxidantes, combaten el envejecimiento cutáneo y ayudan a retrasar la aparición de sus primeros signos.

-Aportan nutrientes a la piel y mejoran su hidratación.

-Proporcionan luminosidad y suavidad.

Veamos en este primer post dedicado a los ingredientes naturales presentes en los productos cosméticos, qué frutas son las más utilizadas y qué beneficios aportan a nuestra piel:

Manzana: posiblemente se trata de la fruta que más puede aportar al cuidado de la piel, debido a la enorme variedad y riqueza de principios activos que posee, y entre los que podemos destacar: vitaminas B1, B2, B5, E y C; azúcares, que aportan suavidad a la piel; alfahidroxiácidos, capaces de eliminar las células muertas; polifenoles, especialmente efectivos para contrarrestar los radicales libres; y el aceite extraído de sus pepitas, que hidrata y nutre en profundidad la piel.

Uva: la vinoterapia y, en general, el auge de la cultura vinícola, ha convertido esta fruta en el ingrediente cosmético de moda, sin que falten razones sobradas para ello: posee excepcionales propiedades antioxidantes, derivadas fundamentalmente de su contenido en resveratrol, lo que, como sabes, promueve la renovación celular y retrasa el envejecimiento; también es rica en otros elementos beneficiosos para la piel, como agua, fibra, potasio y alfahidroxiácidos.

Bayas de Goji: se trata de una baya proveniente de Asia Oriental y por ello poco conocida en España; que tiene propiedades cosméticas de gran interés: su alto contenido en vitaminas, polisacáridos, aminoácidos y oligoelementos, es capaz de combatir los signos de envejecimiento cutáneo, proteger y regular la epidermis y fortalecer las células cutáneas.

Caléndula y bardana: dos plantas medicinales muy presentes en cosmética

En la naturaleza encontramos multitud de plantas con propiedades beneficiosas para la salud, que ayudan a mitigar o resolver diversos trastornos físicos, generalmente de carácter leve, como dolores de cabeza, problemas estomacales, etc. En los últimos años, las plantas también se han hecho muy populares en la industria cosmética por los beneficios que aportan en el cuidado de nuestra piel. Entre éstas se encuentran la caléndula y la bardana que, aunque poco conocidas, tienen notables propiedades y son por ello cada vez más utilizadas en cosmética.

Caléndula bardanaLa caléndula, también llamada “maravilla o botón de oro”, es una planta silvestre de tono amarillento o anarajando, muy valorada y utilizada desde la antigüedad como hierba medicinal. También se emplea en la cocina como condimento, aunque su peculiar sabor puede no ser del gusto de todos, e incluso como elemento decorativo. En forma de infusión está indicada para tratar indigestiones leves y también para aliviar los dolores menstruales.

Y, por supuesto, también es muy utilizada en cosmética, siendo un componente habitual de cremas, pomadas, tónicos y lociones. Veamos los beneficios que aporta a nuestra piel:

-Tiene efectos suavizantes e hidratantes.

-Aumenta la elasticidad de la piel.

-Acción calmante y descongestiva.

-Mejora la textura de la piel reseca, agrietada y escamada, por lo que está especialmente indicada para pieles sensibles con tendencia a resecarse.

La bardana, aunque menos conocida, también se ha utilizado desde tiempos remotos. Se trata de una planta bianual de flores rojas y espinosas, cuyas hojas, raíz y semillas se emplean tanto en medicina natural como en cosmética. Sus propiedades más destacables en relación con el cuidado de la piel son:

-Tiene un alto contenido en minerales, calcio, fósforo, hierro, vitaminas A, C y B1, riboflavina, taninos, …

-Limpia y calma la piel.

-Tiene importantes efectos depurativos e higienizantes que la convierten en un activo muy eficaz para tratar la piel con desequilibrios en la producción de grasa.

 

Bisabolol: un derivado de la manzanilla que no sólo calma tu piel

Como hemos comentado en este otro post, la manzanilla, también llamada camomila, es una planta aromática y medicinal que ha sido utilizada desde hace siglos con diversos fines. Recordemos los más importantes: tratamiento de inflamaciones de la piel; limpieza de heridas en su forma de infusión; alivio de dolores o molestias de estómago; como relajante, cuando estamos nerviosos o cuando tenemos dificultades para conciliar el sueño.

Pero la manzanilla también es un componente habitual de muchos productos destinados al cuidado de la piel. De sus efectos beneficiosos para la misma os hablamos bisabololtambién en dicho artículo. Hoy queremos centrarnos en uno de sus derivados más importantes, el bisabolol.

Se trata de un principio activo ampliamente utilizado en cosmética que proviene del aceite esencial de la flor de manzanilla y cuyas propiedades más destacadas son:

-Alto poder desensibilizante y calmante, lo que lo hace muy adecuado para tratar las pieles especialmente sensibles.

-Es un potente antiinflamatorio; esto, unido a las propiedades anteriores, justifica su uso como ingrediente habitual de los productos diseñados para estos fines, como los utilizados para después del afeitado o la depilación.

-Es muy efectivo para combatir o evitar la irritación y rojeces y, además, posee propiedades suavizantes.

-Protege la piel de los daños provocados por los radicales libres y también es ideal para restaurar la sensación de bienestar cutáneo.

Por todo ello, es fácil constatar la presencia del bisabolol en la composición de lociones calmantes y antiinflamatorias, pero también en cremas y serums faciales e incluso en productos desmaquillantes.

El glicerol: un producto especialmente versátil

El glicerol o glicerina es un alcohol incoloro y espeso que forma parte natural de la composición de todos los cuerpos grasos y que también está presente en muchos de los productos que utilizamos día a día. Así, lo podemos encontrar en diversos artículos farmaceúticos, como jarabes, desinfectantes o supositorios, actuando como excipiente, es decir, como sustancia inerte añadida para Glicerol propiedadesfacilitar la dosificación y uso del producto. También es normal su presencia en lubricantes y, como es bien conocido, es un componente fundamental de la nitroglicerina. Respecto a los productos de higiene y belleza, la glicerina está presente en la mayoría de los jabones así como en los champús indicados para mejorar la hidratación del cabello y evitar su encrespamiento, también es un ingrediente común de las lociones para después del afeitado y de las cremas para las manos y, por supuesto, es un componente habitual de multitud de productos cosméticos.

Veamos cuáles son las cualidades o propiedades principales que justifican su utilización en artículos destinados al cuidado de la piel:

-Suaviza las zonas resecas de la piel.

-Tiene propiedades lubricantes y emolientes.

-Ayuda a conservar la humedad natural de la piel, gracias a su capacidad para atraer el agua del medio ambiente.

-Protege la piel de agentes físicos, como el calor o la luz solar, y de agentes mecánicos, como roces.

-También tiene propiedades bactericidas, desinfectantes y antisépticas. Por ello, el glicerol puede utilizarse para tratar ciertas enfermedades de la piel, como eczemas o psoriasis.

-Considerando en conjunto su capacidad para mantener la piel sana e hidratada, su uso ayuda a que ésta se conserve más joven.

El tomillo: una planta al servicio de la salud, la alimentación y también la belleza

El tomillo es una planta silvestre originaria de la Europa mediterránea que crece fundamentalmente en zonas especialmente áridas y se caracteriza por su fuerte y grato olor.

Las muchas propiedades de sus flores y hojas hacen que haya sido ampliamente utilizada desde la antigüedad y con diversos fines:

-Debido a sus propiedades tomillopropiedades bactericidas fue muy valorada por los egipcios, especialmente por su utilización para los embalsamamientos.

-Es una de las primeras plantas que se empleó con fines medicinales en occidente, principalmente para prevenir y tratar problemas respiratorios, digestivos e infecciosos de carácter leve.

-Se trata de uno de los condimentos más populares y apreciados por su aroma y lo bien que combina con otras especias.

Pero, además, el tomillo también tiene propiedades altamente beneficiosas para la piel, por lo que es muy apreciado en cosmética:

-Posee un alto poder hidratante.

-Contribuye a conservar el film hidrolipídico de la piel que, como sabes, es fundamental para mantener el grado de hidratación cutánea.

-Tiene propiedades antisépticas, antibacterianas (ya comentadas) y antifúngicas.

-También es apreciado por su capacidad para regenerar y tonificar la piel.

-Se le atribuyen efectos antioxidantes y dermoprotectores.

Teniendo en cuenta las propiedades señaladas y a modo de conclusión, podemos decir que el tomillo es considerado en cosmética como un componente ideal de los productos indicados para tratar la piel deshidratada, en general, así como aquellas zonas especialmente secas y dañadas.