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Cuida tu piel en primavera

Por fin la primavera nos trae el buen tiempo, el sol y temperaturas más elevadas. Nuestra piel necesita recuperarse del tiempo frío y adaptarse a la próxima estación. Es importante que conozcas qué cuidados especiales son los más convenientes para nuestra piel en esta época del año.

como cuidar la piel en primavera

Limpia tu piel dos veces al día, por la mañana y por la noche. Es muy importante que incluyas, además del cutis,  el cuello, el escote y el contorno de los ojos.

Hidratar la piel con una buena crema hidratante y humectante es esencial para combatir así la sequedad producida durante el invierno. ¡Y no te olvides que durante el día debes aplicarte un protector solar!

Es muy aconsejable que utilices una mascarilla una vez a la semana. En el mercado hay una gran variedad, en función del problema a tratar: hidratantes, antiedad, oxigenantes, … Elige la que más te convenga, póntela sobre el rostro limpio y deja que actúe durante unos 20 minutos.

La primavera es el momento idóneo para preparar la piel para el verano. Consume  frutas y verduras si quieres lucir una piel sana con un bonito tono dorado. Su gran aporte de betacarotenos contribuye a dar ese tono a la piel y favorece la formación de vitamina A que, como sabes, es necesaria para mantener la piel en buen estado.

Esta época también es especialmente adecuada para realizar tratamientos de cabina, como fotorrejuvenecimientoradiofrecuenciapeeling, …

 

Alimentos para hidratar la piel por dentro

El agua es el compuesto químico más importante de nuestro cuerpo, y no sólo porque supone aproximadamente el 60% de su peso, sino porque además es el responsable de regular la temperatura corporal, transportar los nutrientes y el oxígeno a las células, y eliminar las toxinas del organismo, todas ellas funciones vitales esenciales. Además, el consumo de agua permite mantener la piel hidratada, lo que es fundamental para que ésta conserve su flexibilidad y resistencia: si tu piel no tiene un nivel de hidratación adecuado, será más vulnerable a alimentos hidratanteslas agresiones externas, entre las que el sol es sin duda la más importante por su casi continua presencia.

De la importancia de hidratarnos por dentro y por fuera ya tratamos hace algún tiempo, centrándonos principalmente en lo que conviene hacer para mejorarla desde el exterior. En esta ocasión queremos informaros de una serie de alimentos que, por su alto contenido en agua, os ayudarán a mejorar la hidratación de la piel desde el interior; además, estos alimentos incluyen otros elementos con propiedades muy beneficiosas, tanto para el organismo en general como para la piel en particular:

-Apio: contiene gran cantidad de agua (96%) y fibra. También es rico en  betacarotenos que, como sabes, promueven la formación de vitamina A, necesaria para mantener la piel en buen estado. Además, aporta minerales, entre los que destacan el sodio, calcio, cinc y hierro.

-Pepino: su contenido en agua supera el 90%; también tiene potasio, sodio, fibra, vitaminas y betacarotenos. Si queremos aprovechar estos últimos hemos de tener presente que se encuentran casi exclusivamente formando parte de la piel.

-Tomate: tiene un 94% de agua y, además, gracias a su contenido en licopeno, contribuye al rejuvenecimiento de las células cutáneas.

-Lechuga: como es sabido, casi toda esta hortaliza es agua (96%); pero además es muy rica en vitamina C, lo que determina sus propiedades antioxidantes y su capacidad para fomentar la producción, mantenimiento y estabilidad del colágeno.

-Espinaca: además de tener un 90% de agua, la espinaca destaca por su contenido en fibra, calcio, potasio e hidratos de carbono, elementos que son imprescindibles para el organismo. También aporta vitamina C, aunque sólo  se puede aprovechar si se consume cruda; y luteína, elemento que actúa como protector frente a la acción de los radicales libres.

-Melón y sandía: ambas frutas tienen gran cantidad de agua (92%) y otros componentes beneficiosos, como magnesio, sodio, calcio, potasio y  vitamina C.

Rejuvenece comiendo II

En el anterior post hemos hablado de las características y beneficios que proporcionan ciertos alimentos ricos en antioxidantes. Para finalizar el tema, nos ocuparemos de dos grupos de alimentos especiales y especialmente aconsejables: los vegetales y las frutas.

VEGETALES CON EFECTO LIFTING

Conviene saber que los vegetales crudos o cocidos al vapor conservan más vitaminas. Si se prefiere hervirlos, es más aconsejable hacerlo con el agua utilizada aguacate_rejuvenece comiendopara el lavado, el recipiente tapado y durante poco tiempo. Los más recomendables son:

Aguacate

Contiene principalmente betacarotenos, que ayudan a combatir la acción de los radicales libres.

Apio

Aporta mucha agua, fibra y algo de betacarotenos, especialmente las partes más verdes.

Espinaca

Está compuesta de betacarotenos, vitamina C (sólo si se consume cruda) y un pigmento, llamado luteína, que protege de la acción de los radicales libres. Considerando lo anterior, lo más aconsejables es consumirla cruda, en ensaladas.

Pepino

Si se aplica sobre la piel ayuda a mantener su buen aspecto, gracias a sus propiedades hidratantes y antiinflamatorias, en especial si se hace después de la exposición al sol. Y si se ingiere, aporta agua y betacarotenos, que se encuentran fundamentalmente en la cáscara.

Pimientos 

Son muy ricos en vitamina C que, como sabemos, previene el proceso de envejecimiento prematuro y el deterioro de la estructura de la piel.

Brócoli

Aporta betacarotenos (Pro vitamina A) y luteína, elementos que previenen el deterioro celular. La ingesta diaria de vitamina A recomendada se cubre, por ejemplo, con una taza de brócoli.

Tomate

Contiene un carotenoide, el licopeno, que le confiere su color característico, al igual que a la sandía y al pomelo rosado.

FRUTAS

Ciruela

Son especialmente recomendables la morada y la roja, ya que contienen sustancias antioxidantes, como betacarotenos y antocianinas del grupo de los bioflavonoides, y ya sabemos que éstas ayudan a detener el proceso de envejecimiento prematuro de las células. En el organismo, parte de los betacarotenos se transforman en vitamina A que, entre otras propiedades, ayuda a mantener la piel joven y saludable.

Limón

Ciertos estudios demuestran que, el aporte de vitamina C, betacarotenos y otras sustancias antioxidantes, como el limonene, contenidas en el limón, pueden contribuir a reforzar el sistema inmunológico y mejorar la piel.

Naranja

Al ser sus componentes muy similares a los del limón, actúa como rejuvenecedora de las células y tejidos, y mantiene la piel sana.

Frutos del bosque o bayas (moras, arándanos, frambuesas, cerezas…)

La antocianina, que es el pigmento responsable del color de estas frutas, tiene un gran poder antioxidante. También son ricas en vitamina C y betacarotenos .

Manzana

Es una interesante opción antienvejecimiento, debido a su contenido en flavonoides.

Melón

Aporta principalmente agua, betacarotenos y vitamina C, que también favorecen la reparación y buen estado de la piel.

Kiwi

Es mucho más rico en vitamina C que la naranja. Además, contiene betacarotenos y otras sustancias antioxidantes. Cabe destacar que la vitamina C es esencial para la producción de colágeno, que es el mayor componente proteico del tejido conectivo del organismo.

Uva morada y verde 

Su aportación principal son pigmentos con propiedades antioxidantes, como las antocianinas y los carotenoides, especialmente concentrados en la piel y las semillas, por lo que se recomienda no desechar estas partes fundamentales de la uva.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Rejuvenece comiendo I

Según la Comisión de Nutrición del Colegio de Médicos de Madrid “comer bien proporciona energía celular y reconstrucción molecular”.

La nutrición antiedad, como parte fundamental de una buena alimentación, tiene por objetivo evitar que el oxígeno excedente de las funciones celulares pase a la sangre. Los alimentos antioxidantes absorben este oxígeno excedente, que es el causante del envejecimiento, por lo que el consumo de este tipo de alimentos es especialmente recomendable para mantenerse joven.

La piel está constantemente sometida a una enorme presión oxidante, lo que provoca la aparición de arrugas. Los estudios más recientes demuestran que la ingesta legumbresde antioxidantes (vitaminas C, E) ayuda a proteger el cuerpo de la oxidación y disminuye la probabilidad de que se formen pliegues en la zona facial. Así, un estudio de la Universidad Charité, de Alemania, afirma que “las personas que tienen una gran proporción de antioxidantes en la piel parecen mucho más jóvenes”.

Los alimentos más recomendables en este sentido son: legumbres, quinoa, huevos, arroz, aceite de oliva, soja y derivados, verduras y frutas.

A continuación, vamos a ver las características y beneficios que proporcionan estos alimentos, así como la forma de consumo más aconsejable. Dejaremos para el siguiente post las verduras y frutas.

Legumbres

Son ricas en proteínas de carácter vegetal, hidratos de carbono, fibra, minerales y vitaminas.

Quinoa

No es propiamente un cereal, aunque forme granos y semillas. Se trata de una planta que se cultiva en algunos países de Sudamérica (Bolivia, Perú, …) y en Estados Unidos. El sabor de la quinoa recuerda al del arroz integral y fue el alimento básico de los incas durante miles de años.

Es rica en proteínas, calcio y hierro. Además, tiene un buen balance de aminoácidos, a partir de los cuales se generan las proteínas: es excepcionalmente alta en lisina, un aminoácido no muy abundante en el reino vegetal; contiene todos los aminoácidos esenciales, particularmente arginina e histidina, que son básicos para la formación de las cadenas proteicas.

Comer quinoa además de aportar una buena cantidad de nutrientes al organismo y a la piel, restablece la hidratación cutánea, por lo que está especialmente recomendada para mejorar pieles sensibilizadas, secas, desnutridas e irritadas.

Huevos

Son ricos en proteínas y vitaminas A, B, D y E.

Su consumo previene enfermedades cardiovasculares y cataratas; además, proporciona elasticidad y brillo a la pielHuevos y el cabello.

Arroz

Es rico en vitaminas del complejo B y, además, contiene importantes cantidades de tiamina, niacina, fósforo, riboflavina, potasio y fibras.

Su cáscara tiene un elevado contenido de silicio, que ayuda a mantener el tono de la piel y previene la flacidez cutánea.

Se trata pues de un cereal muy nutritivo, ideal para cualquier tipo de dieta o exigencia nutricional. Se recomienda consumir el arroz integral, ya que contiene parte del salvado de la cáscara y con aceite olivaello la mayoría de sus nutrientes.

Aceite de oliva

Contiene polifenoles que evitan la oxidación celular, que es la causante del envejecimiento.

Su consumo también mejora la estructura de la epidermis y retrasa el envejecimiento cutáneo desde el interior del organismo.

Soja y derivados

La soja evita el envejecimiento prematuro de la piel de tres maneras distintas: reteniendo la hidratación de la piel, actuando como antioxidante y estimulando la creación de colágeno.

La mejor forma de aprovechar sus propiedades es ingerirla en estado natural o en lecitina.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Para retrasar el envejecimiento: antioxidantes naturales

La edad, el estrés y la alimentación son factores que tienen una notable influencia en el envejecimiento cutáneo; pero también existen otros, de carácter externo, como la exposición solar excesiva, el tabaco y la contaminación.

Aunque envejecer es un proceso natural y, por tanto, inevitable, existen ciertas vitaminas, minerales y compuestos vegetales que combaten la destrucción y degeneración celular provocada por los radicales libres y, en consecuencia, retrasan eficazmente el proceso de envejecimiento. Son los denominados antioxidantes.

A continuación vamos a describir las sustancias antioxidantes más destacables, prestando especial atención a sus efectos específicos y a los productos naturales en los que se encuentran en mayor proporción.

Vitamina E: es fundamental para prevenir el envejecimiento prematuro, ya que aumenta la resistencia de las células frente a la acción de los radicales libres. El consumo habitual de verduras de hoja verde, aceite de oliva virgen y frutos secos, garantiza un aporte suficiente de esta sustancia; no obstante, la fuente natural más rica en vitamina E es el germen de trigo.

Cinc y selenio: se trata de dos minerales esenciales para mantener la juventud y elasticidad de la piel, y cuya ausencia en el organismo provoca que el envejecimiento celular y sus negativos efectos se aceleren. Estos minerales se encuentran en carnes, pescados, cereales, legumbres y huevos.

Resveratrol: esta molécula, según ciertos estudios, contribuye a que las células se mantengan sanas durante más tiempo y, como resultado, se retrase el envejecimiento celular. Su presencia es característica en la uva roja.

Ginkgo Biloba: este planta activa la circulación cerebral y, por ello, aumenta el aporte de oxígeno y nutrientes esenciales que llegan a las neuronas del cerebro, lo que en último término supone mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje. Debido a estos beneficiosos efectos sobre el cerebro, está especialmente indicado para tratar y prevenir los problemas de memoria y afines que se presentan en edades avanzadas.

Té verde: destaca por su elevado contenido en vitaminas A, C y E, selenio y polifenoles.

cereales antioxidantes

Infusiones para problemas y cuidados específicos de la piel

En anteriores post os hemos contado los efectos especialmente beneficiosos que para la salud y cuidado de nuestra piel pueden producir las infusiones más conocidas. Así, hemos sabido que la ingesta continuada de tila nos proporcionará una piel descansada, limpia y serena; que la manzanilla calma la piel sensible; o que el consumo habitual de té, especialmente el té blanco, retrasa el envejecimiento celular.

Ahora queremos contaros cuáles son las infusiones más recomendables para tratar ciertos problemas específicos de la piel, concretamente el acné y las ojeras, así como las que puedes utilizar habitualmente para mejorar su salud y aspecto.

Para el acné:

Para prevenir el acné son muyTé verde aconsejables por sus propiedades depurativas tanto el té blanco como el té verde o el té azul u Oolong (podemos hacer una mezcla de los tres a partes iguales).

Una vez producido, el tratamiento más recomendable depende de ciertos factores. Si es debido a la edad (acné juvenil) o, en el adulto, a una piel grasa, la infusión de pensamiento es adecuada, ya que estimula las funciones hepáticas y renales contribuyendo así a su eliminación. Si la causa del acné es una alimentación rica en grasas, el té rojo es más aconsejable por su capacidad para eliminarlas. En el caso de una persona con tendencia natural al acné, mejorará con infusión de té de bardana, debido a su gran poder depurativo y diurético. Si está inflamado, el té verde ayudará a combatir la inflamación.


tilaPara no tener ojeras:

Descansar y dormir es, por supuesto, lo más aconsejable. No obstante, esta infusión antes de acostarte puede dar buenos resultados: melisa, lavanda, verbena, manzanilla y tila.

Para una piel luminosa:

Se trata de conseguir una fórmula con un potente efecto antioxidante, capaz de combatir la pérdida de brillo y color de nuestra piel y darle un aspecto más luminoso.

Para ello, resulta muy adecuada la mezcla de ortiga, escaramujo, pétalos de rosa y té verde.

Para retrasar el envejecimiento de la piel:

La combinación de aloe vera, algas espirulinas, melisa ginkgo biloba y verbena, dará energía a tu piel y le devolverá el brillo y la necesaria hidratación.

Para eliminar toxinas y mejorar el aspecto general de la piel:

El preparado indicado ha de incluir, a partes iguales, flores de saúco, anís verde, manzanilla, hojas de salvia y escabiosa.

Las infusiones también pueden ayudar a mejorar tu piel

Como sabemos, la alimentación es uno de los aspectos que en mayor medida inciden en nuestra salud en general y por supuesto, en la de nuestra piel. Entre los distintos tipos de alimentos que resultan especialmente beneficiosos para el cuidado de nuestra piel merecen destacarse las infusiones que, además de aportar salud y cuidados específicos a nuestra piel, son especialmente económicas y accesibles, lo que sin duda supone un valor adicional.

Antes de empezar a describir las plantas más conocidas y sus aplicaciones, vamos a recordar el modo general de preparar una infusión: en un recipiente manzanillaadecuado ponemos a calentar el agua y, cuando empiece a hervir, la vertemos en una tetera o vaso en el que previamente hemos puesto las plantas; cubrimos el recipiente y dejamos reposar unos minutos; finalmente retiramos la bolsita o colamos las plantas y, ¡ya está lista para tomar!

Por último, ten presente estas dos recomendaciones: utiliza siempre que puedas agua mineral para preparar la infusión. No uses azúcar blanco como edulcorante, ya que con algunos tipos de té, como el rojo, se convierte en grasa.

Manzanilla

La infusión de manzanilla o camomila calma la piel sensible, sea esta grasa, normal o seca, debido a la acción de la betaína, que es un antiinflamatorio natural.

Tila

El uso más común de la tila es como relajante muscular, pero también es destacable por su acción diurética y por facilitar las digestiones. En lo que respecta al cuidado de la piel, la ingesta continuada de esta infusión nos hará tener una piel descansada, limpia y serena.

Existen muchas variedades, pero enTé todas ellas destaca su poder antioxidante, ya que interrumpe la formación de radicales libres y los consiguientes daños celulares. Por ello, el consumo habitual de té retrasa el envejecimiento celular y combate las enfermedades degenerativas. Además, se utiliza con frecuencia en cosmética para la elaboración de cremas antiedad. Veamos más en detalle las distintas variedades de té.

Té verde

Tiene un gran efecto antioxidante ya que, además de contener vitaminas A, C y E, también tiene selenio y es especialmente rico en polifenoles.

Té negro

Destaca por su riqueza en minerales, como calcio, cromo, magnesio, manganeso, hierro, zinc, fósforo, potasio, aluminio y flúor. Además, una taza de té negro aporta unos 200 gramos de flavonoides, que es un tipo de antioxidante presente también en frutas y verduras.

Té rojo

A sus efectos antioxidantes hay que añadir su acción beneficiosa sobre el metabolismo hepático y la secreción de jugos gástricos, por lo que mejora las digestiones y facilita la eliminación de grasas.

Té blanco o té de la belleza

El té blanco contiene el triple de polifenoles que el té verde, por lo que se trata de un antioxidante mucho más eficaz y, por tanto, ideal para aumentar las defensas, retrasar el envejecimiento celular e incluso prevenir el cáncer.

Té amarillo

Esta variedad no tiene especiales características, salvo el poder antioxidante común a todas las variedades de té.

Té azul u Oolong

Son especialmente destacables sus propiedades depurativas, superiores a las de cualquier otra variedad.

Y, por último, el mate. Además de un buen tónico, su carácter diurético le confiere excelentes propiedades depurativas.

Las vitaminas y minerales presentes en la alimentación más saludables para la piel

Por todos es conocido el aforismo “somos lo que comemos”, pero casi nunca lo relacionamos con algo tan concreto como nuestra piel. De los beneficiosos efectos que tienen sobre ella los diversos tipos de vitaminas y algunos minerales, así como otras sustancias especialmente saludables, trata este post.

La vitamina A se encuentra en alimentos de origen animal, como el hígado, las grasas lácteas y el huevo. Esta vitamina es imprescindible en la renovación de la piel.

cerezasEl betacaroteno, precursor de la vitamina A, abunda en las verduras de hoja verde y coloración roja, anaranjada o amarillenta, así como en ciertas frutas, como el melocotón, las cerezas y el melón. Esta sustancia prepara la piel para un buen bronceado, siempre que no se abuse, lo que provocaría un indeseable tono anaranjado.

 Las vitaminas del grupo B se encuentran en la mayoría de los alimentos de origen vegetal o animal, es decir, en verduras, frutas o legumbres, y en carnes, pescados o mariscos. Estas vitaminas actúan sobre la piel y el cabello interviniendo en los procesos de renovación celular.

La vitamina C abunda en las frutas y verdurasfrutas, que son la mejor forma de ingerirla. Podemos encontrarla en fresas, moras, pimientos, tomate y maíz, entre otros alimentos habituales. Además de ser un potente antioxidante, la vitamina C mejora la producción de colágeno, que es una proteína responsable de mantener la piel tersa y sin arrugas.

El selenio es un mineral presente en carnes, pescados, mariscos, cereales y huevos. Debido a su acción antioxidante se relaciona con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos, el de piel o melanoma.

El cinc abunda en carnes, vísceras, pescados, cereales integrales y legumbres. Este mineral favorece la formación de nuevas proteínas y ayuda a combatir los radicales libres, por lo que contribuye al buen estado de la piel, proporcionando a esta mayor elasticidad y tonicidad.

El licopeno es el elemento principal del tomate, y también se obtiene de la papaya, la sandía y la manzana. Al ser un poderoso antioxidante, ayuda al rejuvenecimiento de las células cutáneas.

Las isoflavonas son sustancias vegetales y se encuentran principalmente en la soja. Al igual que la vitamina C, tienen un importante papel en la formación de colágeno. Además, previenen la osteoporosis y reducen el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. También tienen la capacidad de actuar como estrógenos, cuya acción induce la producción de colesterol bueno y mantiene bajo el nivel de colesterol malo.

Alimentación y cuidado de la piel: lo que debemos saber

Así como la salud es en gran medida consecuencia de nuestra alimentación, la piel es el reflejo más claro de cómo estamos por dentro: si ésta es buena, nuestra piel será más bella y sana.

Además, la piel necesita estar nutrida y a ello pueden contribuir en buena medida ciertos alimentos. Por supuesto, también existen otros que afectan muy negativamente, dejándola apagada y seca.

Para saber cuáles son los alimentos que resultan más beneficiosos para la piel y cuáles debemos evitar, así como la forma más aconsejable de prepararlos, hemos hablado con Eva Cánovas, Naturópata especialista en Nutrición y Dietética. 

Esperamos que esta entrevista os resulte interesante y sirva de ayuda.

chica con frutas ¿Existe alguna relación entre la alimentación y el estado de nuestra piel?

Por supuesto. Cuanto mejor nutridos estemos mejor lucirá nuestra piel; y, al contrario, una alimentación inadecuada hará que la piel esté más seca y tirante, más apagada.

Pero no sólo influye la alimentación. También hay que considerar otros factores relevantes, como por ejemplo, el nivel de hidratación, la contaminación, el estrés, el consumo de alcohol o tabaco, la exposición solar excesiva y el estado de ánimo.

¿Qué alimentos ayudan a tener una piel sana y bonita?

Es un tema muy amplio. En general, podríamos citar los que contienen antirradicales libres o antioxidantes, los minerales como el selenio o el cinc, las grasas buenas y el agua.

Podemos destacar algunos, como por ejemplo, los frutos rojos que son muy recomendables porque son grandes antioxidantes.

Las verduras son especialmente saludables. Sus propiedades antioxidantes ayudarán a protegernos de enfermedades crónicas y problemas cardiovasculares. Y también favorecerán que nuestros tejidos y mucosas estén en mejor forma.

La soja es muy rica en proteínas, y viene muy bien para la piel debido a las isoflavonas que contiene. Otro componente necesario es la grasa, pero la buena, que es la que proporcionan las semillas, como el lino o el sésamo, por citar algunas.

Los frutos secos también son muy recomendables porque contienen aceites esenciales para nutrir la piel.

Y, por último, debido a su contenido en Omega 3, el pescado.

¿Y cuáles están especialmente indicados para mantener la piel joven?

Una piel joven es una piel sana y nutrida. Las frutas, como por ejemplo la uva y el aguacate, son alimentos idóneos para lograrlo. Todas las verduras ricas en betacarotenos, como las espinacas, las acelgas y la zanahoria, ya que esta sustancia favorece la formación de vitamina A, necesaria para el buen estado de la piel. Y los ricos en vitamina C, como la naranja y el kiwi.

frutas y verduras¿Qué hay de las vitaminas?

La piel necesita un tipo de vitaminas más que otras. La A, la C, la D y la E son las más importantes porque son antioxidantes y liposolubles.  Estas vitaminas se encuentran en diferentes cantidades en distintos alimentos.

La vitamina A, que ayuda al mantenimiento y la formación de la piel, está muy presente en ciertos alimentos de origen animal como el hígado, los lácteos o el huevo; pero, para fijar esa vitamina, necesitamos beta-caroteno, que abunda en zanahorias, tomates, cerezas, albaricoques y  melón.

La vitamina C, que es un buen antioxidante y evita el envejecimiento celular, está en las naranjas o los kiwis. La mejor forma de incorporarla es ingiriendo frutas y verduras frescas.

La vitamina D está en los pescados y cereales.

Por último, la E, que evita los radicales libres, se encuentra en el aceite de oliva virgen, vegetales de hoja verde y frutos secos.

¿Podríamos hablar de alimentos prohibidos?

No me gusta utilizar la palabra prohibidos, diremos que son poco recomendables. Los más perjudiciales son la bollería industrial y la comida precocinada, ya que contienen grasa trans, es decir, grasa parcialmente hidrogenada, que, como ya sabemos, es la grasa mala. Esta grasa deja un residuo en nuestro cuerpo que se transmite a la piel en forma de granos o dándole una tonalidad apagada.

La forma de preparar los alimentos, ¿también influye?

Desde luego. Como es sabido, es mucho más recomendable comer la fruta con piel que sin ella: con piel contiene más vitaminas y además, aporta fibra.

En cuanto a la forma de cocinar hemos de tener siempre presente que cuanto más crudo esté un alimento, más propiedades tendrá. Además, cuando lo calentamos se produce una rápida oxidación de las vitaminas, y una degradación del valor nutricional del alimento.