Cosmética Personalizada

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Talasoterapia o cómo disfrutar del mar en invierno

El verano ya ha quedado atrás y poco a poco el otoño se hace cada día más presente. La temporada de playa ha concluido y con ella, los baños en el mar, tan beneficiosos para nuestra salud y especialmente para nuestra piel, quedan ahora reservados para los valientes; sin embargo, gracias a la talasoterapia, podemos seguir disfrutando de todos sus beneficios sin que ello suponga someter nuestro cuerpo al frío y el embate de las olas.

La talasoterapia consiste en esencia en la utilización de los diversos elementos marinos (agua de mar, barro, algas, …) con fines terapéuticos; por ello, los centros que Talasoterapiaofrecen estos tratamientos han de ubicarse cerca del mar, ya que la terapia sólo es completa si se realiza en un entorno marino.

Los tratamientos de talasoterapia aprovechan los múltiples beneficios de los componentes marinos y destacan por su gran polivalencia y efectividad:

-Están especialmente indicados para tratar ciertas patologías.

-Son muy efectivos para relajarse y aliviar situaciones de estrés.

-Contribuyen a retardar la aparición y el progreso de los problemas asociados al reúma.

-Su aportación a la estética es importante, ya que mejoran los tejidos, combaten la flacidez y la celulitis y retrasan el envejecimiento cutáneo.

Veamos ahora más en detalle qué ventajas proporcionan a nuestra piel los diversos componentes marinos:

-Agua de mar: su principal virtud es el efecto curativo que produce en nuestra piel. Al entrar en contacto con el agua salada, en la superficie cutánea tiene lugar un proceso físico-químico conocido como ósmosis como resultado del cual los elementos químicos diluidos en el agua de mar (yodo, sodio, potasio y otros oligoelementos) pasan a nuestro cuerpo a través de la piel; de este modo es posible renovar y aumentar su presencia en nuestro organismo.

-Algas: aunque su irrupción en la industria cosmética es relativamente reciente, se han convertido rápidamente en un componente esencial de multitud de tratamientos de estética, debido a la elevada proporción de vitaminas, proteínas y sales minerales que tiene, lo que les confiere propiedades antibióticas y antioxidantes.

-Barros marinos: su importancia deriva de la gran cantidad de minerales procedentes de la flora y fauna marina que contienen. Al aplicar el barro directamente sobre la piel, parte de estos minerales penetran en el organismo, de igual modo que los oligoelementos presentes en el agua del mar.

-Aire marino: su riqueza en yodo, ozono e iones negativos ayuda a calmar nuestro sistema nervioso y mejorar nuestras defensas.

Cómo conseguir un buen bronceado

Se acerca el verano y con él el sol, tan beneficioso como potencialmente dañino para nuestra piel; sin embargo, es relativamente fácil conseguir un buen bronceado sin que ello vaya necesariamente acompañado de sequedad, descamación, envejecimiento cutáneo o quemaduras más o menos graves.

Para conseguirlo basta con ser disciplinado y seguir algunos consejos.

Mantén tu piel limpia

Antes de tomar el sol por primera vez es fundamental tener la piel limpia; para ello, debemos empezar por realizar una correcta exfoliación. Así retiramos las células muertas que se acumulan en la epidermis y aceleramos la regeneración celular, consiguiendo de esta forma una piel más limpia y luminosa, ideal para absorber de modo óptimo los productos que nos apliquemos a continuación. Además, la piel limpia facilita que se active la melanina, que es un protector solar natural, y así disminuya el riesgo de quemaduras en la piel.

Hidrátala a diario 

Durante los meses de verano nuestra piel está constantemente expuesta al sol. Por ello, es fundamental hidratarla a diario, utilizando productos cosméticos que aumenten la  humedad, flexibilidad y resistencia,  y eviten así los signos de envejecimiento cutáneo.

Aumenta el consumo de vitaminas

En esta época es especialmente aconsejable consumir alimentos ricos en betacaroteno, precursor de la vitamina cómo preparar la piel para el veranoA, que facilita la producción de melanina, es decir, prepara la piel para un buen bronceado. Además, este nutriente es uno de los antioxidantes más eficaces y tiene una acción fotoprotectora. Podemos encontrarlo en zanahorias, tomates, melocotón, cerezas, melón,…

Para evitar la deshidratación y descamación de la piel, es recomendable ingerir alimentos ricos en vitaminas E y B , como pescados, legumbres y mariscos que, además, nos proporcionarán un bronceado más duradero.

Como sabemos, los rayos ultravioleta incrementan la formación de radicales libres, acelerando el envejecimiento cutáneo. Por tanto, para contrarestar estos efectos es esencial consumir alimentos ricos en antioxidantes, como el selenio, la vitamina C o el ya comentado betacaroteno.

La vitamina C mejora la producción de colágeno, proteína responsable de mantener la piel firme y sin arrugas y, además, protege las células de los efectos de los radicales libres. Esta vitamina abunda en fresas, moras, tomates y naranjas, sin olvidar el pimiento, cuyo contenido en vitamina C es casi el triple del que tiene la naranja.

El selenio es un mineral presente en carnes, pescados, cereales y huevos, entre otros, debido a su acción antioxidante se le relaciona con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, como el de piel o melanoma.

Toma el sol con moderación y protección

Tanto si ya estás bronceado como si no lo estás, utiliza siempre un protector solar. Debes aplicártelo media hora antes de la exposición al sol y renovarlo cada dos horas.

Toma el sol de forma moderada y gradual: empieza con sesiones breves que puedes ir incrementando después de los primeros días y evita las horas de mayor intensidad solar.

¿Por qué se producen las arrugas y cómo se combaten?

Las arrugas son una de las consecuencias del proceso de envejecimiento, ya sea fisiológico o inducido. Con la edad, la división celular se hace más lenta, lo que provoca que la red de elastina, las fibras de colágeno, el grado de humedad, … que mantienen el tono de la piel, disminuyan en calidad y cantidad, lo que hace que el tejido se afloje dando lugar a depresiones en la superficie. Es lo que conocemos como arruga.

Las arrugas pueden clasificarse en función de diversos aspectos, como su profundidad, el orden de aparición o el origen. Este último aspecto es el más utilizado y da lugar a los siguientes tipos:

Arrugas gravitacionales

Son las causadas por la gravedad, ya que esta fuerza también actúa en nuestra piel, tirando suavemente de ella hacia abajo. La resistencia para oponerse a la fuerza de la gravedad viene arrugasdeterminada por los genes y el tipo de piel. Dentro de estas arrugas se encuentran las llamadas líneas de marioneta (de los labios hacia abajo).

Arrugas dinámicas

El movimiento de los músculos del rostro está en el origen de estas arrugas, pues cada vez que fruncimos la cara para sonreír, o por el sol, por estrés, … estamos creando patrones que pueden convertirse en líneas de expresión y arrugas, ya que a largo plazo el movimiento repetitivo va dejando su huella visible en la piel.

Estas arrugas se hacen más evidentes con la pérdida de elastina y colágeno de la piel.

Como ejemplo podemos nombrar las arrugas en la frente y las llamadas patas de gallo en el contorno de los ojos.

Arrugas de origen mixto

Como su nombre indica, son debidas a una combinación de los efectos anteriores: gravedad y movimiento repetitivo.

Un ejemplo son las arrugas del cuello formadas por la acción de la gravedad y la repetición del gesto de subir y bajar la cabeza.

Existen muchas formas de minimizar, evitar y corregir las arrugas:

-Asegurándonos de que nuestra piel tenga un nivel adecuado de elastina y colágeno, que son los responsables de mantenerla firme y lozana. El colágeno se altera por la exposición al sol o por una inadecuada alimentación y estilo de vida (estrés, sueños, etc).

-Disminuyendo los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro de la piel. Esto se logra evitando el consumo de tóxicos, reduciendo el de carnes rojas y aumentando el de frutas, verduras y hortalizas, que son productos ricos en antioxidantes capaces de combatir estos radicales y minimizar sus efectos negativos.

En resumen, podemos decir que la mejor forma de conseguirlo es cuidando nuestra piel y siguiendo un estilo de vida saludable. 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Rejuvenece comiendo II

En el anterior post hemos hablado de las características y beneficios que proporcionan ciertos alimentos ricos en antioxidantes. Para finalizar el tema, nos ocuparemos de dos grupos de alimentos especiales y especialmente aconsejables: los vegetales y las frutas.

VEGETALES CON EFECTO LIFTING

Conviene saber que los vegetales crudos o cocidos al vapor conservan más vitaminas. Si se prefiere hervirlos, es más aconsejable hacerlo con el agua utilizada aguacate_rejuvenece comiendopara el lavado, el recipiente tapado y durante poco tiempo. Los más recomendables son:

Aguacate

Contiene principalmente betacarotenos, que ayudan a combatir la acción de los radicales libres.

Apio

Aporta mucha agua, fibra y algo de betacarotenos, especialmente las partes más verdes.

Espinaca

Está compuesta de betacarotenos, vitamina C (sólo si se consume cruda) y un pigmento, llamado luteína, que protege de la acción de los radicales libres. Considerando lo anterior, lo más aconsejables es consumirla cruda, en ensaladas.

Pepino

Si se aplica sobre la piel ayuda a mantener su buen aspecto, gracias a sus propiedades hidratantes y antiinflamatorias, en especial si se hace después de la exposición al sol. Y si se ingiere, aporta agua y betacarotenos, que se encuentran fundamentalmente en la cáscara.

Pimientos 

Son muy ricos en vitamina C que, como sabemos, previene el proceso de envejecimiento prematuro y el deterioro de la estructura de la piel.

Brócoli

Aporta betacarotenos (Pro vitamina A) y luteína, elementos que previenen el deterioro celular. La ingesta diaria de vitamina A recomendada se cubre, por ejemplo, con una taza de brócoli.

Tomate

Contiene un carotenoide, el licopeno, que le confiere su color característico, al igual que a la sandía y al pomelo rosado.

FRUTAS

Ciruela

Son especialmente recomendables la morada y la roja, ya que contienen sustancias antioxidantes, como betacarotenos y antocianinas del grupo de los bioflavonoides, y ya sabemos que éstas ayudan a detener el proceso de envejecimiento prematuro de las células. En el organismo, parte de los betacarotenos se transforman en vitamina A que, entre otras propiedades, ayuda a mantener la piel joven y saludable.

Limón

Ciertos estudios demuestran que, el aporte de vitamina C, betacarotenos y otras sustancias antioxidantes, como el limonene, contenidas en el limón, pueden contribuir a reforzar el sistema inmunológico y mejorar la piel.

Naranja

Al ser sus componentes muy similares a los del limón, actúa como rejuvenecedora de las células y tejidos, y mantiene la piel sana.

Frutos del bosque o bayas (moras, arándanos, frambuesas, cerezas…)

La antocianina, que es el pigmento responsable del color de estas frutas, tiene un gran poder antioxidante. También son ricas en vitamina C y betacarotenos .

Manzana

Es una interesante opción antienvejecimiento, debido a su contenido en flavonoides.

Melón

Aporta principalmente agua, betacarotenos y vitamina C, que también favorecen la reparación y buen estado de la piel.

Kiwi

Es mucho más rico en vitamina C que la naranja. Además, contiene betacarotenos y otras sustancias antioxidantes. Cabe destacar que la vitamina C es esencial para la producción de colágeno, que es el mayor componente proteico del tejido conectivo del organismo.

Uva morada y verde 

Su aportación principal son pigmentos con propiedades antioxidantes, como las antocianinas y los carotenoides, especialmente concentrados en la piel y las semillas, por lo que se recomienda no desechar estas partes fundamentales de la uva.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Para retrasar el envejecimiento: antioxidantes naturales

La edad, el estrés y la alimentación son factores que tienen una notable influencia en el envejecimiento cutáneo; pero también existen otros, de carácter externo, como la exposición solar excesiva, el tabaco y la contaminación.

Aunque envejecer es un proceso natural y, por tanto, inevitable, existen ciertas vitaminas, minerales y compuestos vegetales que combaten la destrucción y degeneración celular provocada por los radicales libres y, en consecuencia, retrasan eficazmente el proceso de envejecimiento. Son los denominados antioxidantes.

A continuación vamos a describir las sustancias antioxidantes más destacables, prestando especial atención a sus efectos específicos y a los productos naturales en los que se encuentran en mayor proporción.

Vitamina E: es fundamental para prevenir el envejecimiento prematuro, ya que aumenta la resistencia de las células frente a la acción de los radicales libres. El consumo habitual de verduras de hoja verde, aceite de oliva virgen y frutos secos, garantiza un aporte suficiente de esta sustancia; no obstante, la fuente natural más rica en vitamina E es el germen de trigo.

Cinc y selenio: se trata de dos minerales esenciales para mantener la juventud y elasticidad de la piel, y cuya ausencia en el organismo provoca que el envejecimiento celular y sus negativos efectos se aceleren. Estos minerales se encuentran en carnes, pescados, cereales, legumbres y huevos.

Resveratrol: esta molécula, según ciertos estudios, contribuye a que las células se mantengan sanas durante más tiempo y, como resultado, se retrase el envejecimiento celular. Su presencia es característica en la uva roja.

Ginkgo Biloba: este planta activa la circulación cerebral y, por ello, aumenta el aporte de oxígeno y nutrientes esenciales que llegan a las neuronas del cerebro, lo que en último término supone mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje. Debido a estos beneficiosos efectos sobre el cerebro, está especialmente indicado para tratar y prevenir los problemas de memoria y afines que se presentan en edades avanzadas.

Té verde: destaca por su elevado contenido en vitaminas A, C y E, selenio y polifenoles.

cereales antioxidantes