Cosmética Personalizada

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Cómo prevenir y tratar el envejecimiento del escote

El cuello y el escote son dos zonas del cuerpo especialmente delicadas, ya que su piel es incluso más fina y sensible que la del rostro y además, al tener que soportar gran parte del peso del pecho, son más propensas a la aparición de pequeñas estrías o arrugas verticales, que se acrecientan con la deshidratación y desnutrición de la piel.

Para prevenir el envejecimiento del escote y combatir las arrugas y estrías, te recomendamos que sigas estos sencillos consejos:

-Diariamente y por la mañana aplícate una crema hidratante. Recuerda que la forma correcta de hacerlo es mediante movimientos circulares y ascendentes; de este modo conseguirás que el cosmético penetre mejor en la piel y evitarás que esta pierda firmeza.

-Por la noche utiliza una crema específica para nutrir tu piel y protegerla de los efectos negativos de los agentes externos, como la polución o los cambios de temperatura.

-Es conveniente exfoliar el escote una vez a la semana. Lo más aconsejable es que te apliques el producto mediante un suave masaje en forma de círculos. Esto ayudará a revitalizar la piel y eliminar mejor las impurezas. Si tu piel es especialmente delicada, exfóliala una vez cada quince días y utiliza para ello productos suaves y sin partículas de arrastre.

-Aplícate siempre un protector solar para evitar los nocivos efectos del sol, como las manchas solares y el envejecimiento prematuro.

prevenir-el-envejecimiento-del-escoteAdemás de estos cuidados básicos que apenas requieren cierta dosis de constancia, también puedes hacer uso de tratamientos profesionales para combatir el envejecimiento y la flacidez del escote y mejorar su aspecto. Algunos de los tratamientos más recomendables son:

-Luz Pulsada Intensa (IPL): es muy eficaz para unificar el tono de la piel y estimular la creación de nuevo colágeno y elastina, con lo que se consigue una notable mejoría de la calidad de la piel y permite que esta mantenga un aspecto suave y terso de forma más duradera.

-Peeling químico: su objetivo es promover la regeneración cutánea mediante la eliminación de las células muertas que se encuentran en las capas más superficiales de la piel. Con ello se consiguen además otros efectos: estimula la producción de colágeno, mejorando así la elasticidad de la piel; disminuye las arrugas; y elimina o atenúa las manchas propias de la edad u originadas por la exposición solar excesiva.

-Mesoterapia virtual: se trata de una técnica cuyo objetivo es aumentar la cantidad y profundidad de penetración de sustancias en la piel.

Esta técnica, totalmente indolora y carente de efectos negativos, tiene unos resultados óptimos sea cual sea el producto cosmético utilizado y está especialmente indicada para tratar el envejecimiento cutáneo y la flacidez

Diatermia: una técnica muy efectiva para revitalizar la piel

La diatermia es una terapia que consigue revitalizar la piel y estimular la producción de elastina y colágeno, mediante la utilización de corrientes de radiofrecuencia.

Esta última proteína, como seguramente sabéis, es fundamental para mantener la tersura de la piel y la firmeza de los músculos, gracias a la conjunción de los efectos térmico y antirradical que produce.

Mediante el primero, se incrementa el metabolismo celular, desencadenando una vasodilatación que favorece la oxigenación, el aporte de nutrientes y la eliminación de desechos orgánicos; indirectamente, también estimula el drenaje linfático. Y mediante el efecto antirradical, se normaliza el metabolismo celular, evitando la formación de radicales  libres y la oxidación de los tejidos, que son las causas principales del envejecimiento cutáneo.

Diatermia revitalizar pielDado que su acción se desarrolla desde la epidermis hasta el periostio (membrana que recubre el hueso), su efecto revitalizador alcanza a todos los tejidos que se encuentran en la zona tratada, lo que hace que esta terapia sea altamente eficaz. Si nos limitamos a su aplicación exclusivamente facial, se trata de una terapia indicada para combatir el envejecimiento de la piel y la falta de vitalidad, así como para estimular la circulación.

Con esta técnica, además, se consigue aumentar el índice de penetración dérmica, es decir, se favorece la absorción del cosmético que se aplique a continuación y, en consecuencia, su efectividad aumenta considerablemente. Por ello, también se utiliza como tratamiento preliminar para favorecer la absorción de cosméticos.

Cromoterapia: una técnica tan antigua como actual

La cromoterapia, también conocida como la terapia del color, es una técnica que consiste en emplear como fuente terapéutica la vibración asociada a los colores del espectro visible. Esta técnica se conoce desde la antigüedad  y formó parte importante de la medicina tradicional de grandes culturas, como la china, la india y la griega.

Cada color se corresponde con un modelo de vibración y se caracteriza por una frecuencia y longitud de onda específica. A pesar de que, en general, no somos conscientes de ello, estas ondas de energía ejercen sobre nosotros una influencia física, psíquica y emocional, y pueden lograr que nuestra energía vital permanezca en un estado idóneo para la autocuración.

CromoterapiaSe ha demostrado que los colores tienen la capacidad de restablecer el equilibrio del cuerpo, estimular la actividad orgánica y mejorar el estado de los tejidos en general. Esto se consigue modificando o equilibrando las vibraciones del cuerpo, logrando que sintonicen con la frecuencia responsable de la salud y la armonía corporal.

Veamos ahora cuáles son los colores que habitualmente se emplean para tratar o mejorar determinados aspectos de la piel y qué funciones realizan sobre la misma:

Ámbar: es antiinflamatorio, regenerante y antiarrugas.

Rojo: mejora la circulación y estimula la producción de colágeno y elastina.

Azul: está indicado para tratar el acné; también ayuda en la deshidratación.

Verde: es idóneo para pieles con problemas de pigmentación.

Violeta: combate la flacidez cutánea.

¿Por qué se producen las arrugas y cómo se combaten?

Las arrugas son una de las consecuencias del proceso de envejecimiento, ya sea fisiológico o inducido. Con la edad, la división celular se hace más lenta, lo que provoca que la red de elastina, las fibras de colágeno, el grado de humedad, … que mantienen el tono de la piel, disminuyan en calidad y cantidad, lo que hace que el tejido se afloje dando lugar a depresiones en la superficie. Es lo que conocemos como arruga.

Las arrugas pueden clasificarse en función de diversos aspectos, como su profundidad, el orden de aparición o el origen. Este último aspecto es el más utilizado y da lugar a los siguientes tipos:

Arrugas gravitacionales

Son las causadas por la gravedad, ya que esta fuerza también actúa en nuestra piel, tirando suavemente de ella hacia abajo. La resistencia para oponerse a la fuerza de la gravedad viene arrugasdeterminada por los genes y el tipo de piel. Dentro de estas arrugas se encuentran las llamadas líneas de marioneta (de los labios hacia abajo).

Arrugas dinámicas

El movimiento de los músculos del rostro está en el origen de estas arrugas, pues cada vez que fruncimos la cara para sonreír, o por el sol, por estrés, … estamos creando patrones que pueden convertirse en líneas de expresión y arrugas, ya que a largo plazo el movimiento repetitivo va dejando su huella visible en la piel.

Estas arrugas se hacen más evidentes con la pérdida de elastina y colágeno de la piel.

Como ejemplo podemos nombrar las arrugas en la frente y las llamadas patas de gallo en el contorno de los ojos.

Arrugas de origen mixto

Como su nombre indica, son debidas a una combinación de los efectos anteriores: gravedad y movimiento repetitivo.

Un ejemplo son las arrugas del cuello formadas por la acción de la gravedad y la repetición del gesto de subir y bajar la cabeza.

Existen muchas formas de minimizar, evitar y corregir las arrugas:

-Asegurándonos de que nuestra piel tenga un nivel adecuado de elastina y colágeno, que son los responsables de mantenerla firme y lozana. El colágeno se altera por la exposición al sol o por una inadecuada alimentación y estilo de vida (estrés, sueños, etc).

-Disminuyendo los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro de la piel. Esto se logra evitando el consumo de tóxicos, reduciendo el de carnes rojas y aumentando el de frutas, verduras y hortalizas, que son productos ricos en antioxidantes capaces de combatir estos radicales y minimizar sus efectos negativos.

En resumen, podemos decir que la mejor forma de conseguirlo es cuidando nuestra piel y siguiendo un estilo de vida saludable. 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.