Cosmética Personalizada

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¿Conoces los tipos de protectores solares y cómo funcionan?

Con frecuencia asociamos la radiación solar a ciertas situaciones extremas más o menos tópicas (verano, sol intenso, playa, montaña, …) Sin embargo, lo cierto es que su presencia, y con ello los daños asociados, es casi continua: los rayos del sol pueden dañar la piel en verano y en invierno (el Índice de Radiación Ultravioleta-UVI- ambiental en España es de 9 a 10 en verano, de 5 a 6 en primavera y otoño, y de casi 2 en invierno, aproximadamente), en la alta montaña o a nivel del mar, e incluso en días nublados o con neblinas.

Debemos por ello utilizar diariamente filtros solares capaces de reducir los negativos efectos de la radiación solar, entre los que podemos destacar por su generalidad el envejecimiento prematuro de la piel y las quemaduras solares.

Para poder actuar de forma consciente y realizar la elección más correcta conviene conocer los aspectos más relevantes y característicos de los diferentes tipos de protectores solares.

tipos-de-protectores-solares-y-como-funcionanLa característica más determinante de un filtro solar es su modo de acción. Atendiendo a este aspecto hemos de distinguir tres tipos:

-Físicos: están compuestos por partículas que se depositan sobre la piel y reflejan la radiación. Con ello, además de evitar el eritema impiden el bronceado.

Están indicados para niños menores de año y medio, personas con la piel reactiva o alérgica, con dermatitis o cicatrices, etc.

Los protectores solares que utilizan este tipo de filtro suelen indicar en su envase “efecto pantalla total” o “Ecran”. Conviene saber también que solo en situaciones muy especiales se utilizan incorporados a cremas de tratamiento.

-Químicos: están compuestos por sustancias que absorben la radiación ultravioleta al captar la energía de los rayos solares, y la transforman en energía térmica no perjudicial para la piel. Estas sustancias solo se “activan” en contacto con la radiación solar; es decir, si no están expuestas al sol se mantienen inertes. Esto es lo que ocurre cuando se usan por la noche o en lugares protegidos de la radiación solar.

La crema base de Cremology utiliza este tipo de filtro solar. Por ello, se puede aplicar tanto de día como de noche ya que, como hemos dicho, mientras no estemos expuestos al sol el filtro solar no actuará.

Otra característica destacable de los filtros químicos es que, en general, no son comedogénicos, lo que significa que son aptos para pieles grasas ya que no obstruyen los poros y en consecuencia permiten una correcta “respiración” de la piel.

-Biológicos: su función principal es evitar la aparición de radicales libres; es decir, actuar como antioxidantes, protegiendo nuestro sistema inmunológico de los efectos negativos de la exposición solar prolongada. Algunas de las sustancias más utilizadas en este tipo de filtros son la vitamina C, el zinc y el magnesio.

Otro aspecto de interés y diferenciador son los excipientes que contengan los protectores solares, ya que son estos los que determinan la mayor o menor capacidad para permanecer “adheridos” a la piel cuando sudamos o nos bañamos. Atendiendo a este criterio, se pueden clasificar en:

-Resistentes al agua: la eficacia del protector solar se mantiene durante los primeros 40 minutos de permanencia en el agua o de elevada sudoración.

-Muy resistentes al agua: la  eficacia del protector solar no se pierde durante los primeros 80 minutos en medio acuático.

Por último, los filtros solares también se pueden diferenciar atendiendo al tipo de exposición. Así, encontramos fotoprotectores indicados para una exposición moderada y de corta duración, como pasear o realizar actividades al aire libre; para una exposición notable, como ir a la playa, a la montaña o realizar actividades al aire libre de larga duración; y para una exposición solar extrema, como la que se da en los trópicos, los glaciares y en alta montaña.

Consejos para recuperar y revitalizar tu piel después del verano

El sol, el calor del verano y el agua del  mar o de la piscina deterioran nuestra piel: se vuelve más seca y su aspecto es apagado al acumular células muertas en su parte más externa.

Para recuperar su buen estado y prepararla para la nueva estación, te recomendamos que sigas estos pasos:

recuperar piel despues del verano-En primer lugar, realiza una exfoliación para eliminar las células muertas. Así, acelerarás la regeneración celular y conseguirás una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que te apliques a continuación.

Lo más recomendable es realizarla con un producto cosmético suave, ya que los tratamientos intensivos pueden resultar demasiado agresivos teniendo en cuenta que, como ya hemos comentado, la piel está muy debilitada.

-Para revitalizar la piel, prevenir las arrugas y evitar la aparición de granos y manchas, aplícate a continuación un tónico sin alcohol.

-Hidratar la piel después del verano es especialmente importante, ya que la exposición solar prolongada y los baños en el mar o la piscina la resecan, acentuando en consecuencia las arrugas; además, así la preparamos para afrontar el frío del invierno. Por ello, en lugar de un gel, es preferible una crema hidratante ya que es más untuosa, por lo que puede permanecer en la piel durante más tiempo.

Por último, recuerda que es muy recomendable que la crema facial que utilices por la mañana lleve incorporada protección solar.

Las claves para que tu piel tenga un aspecto saludable

Para lucir un cutis saludable y sin imperfecciones conviene seguir ordenadamente ciertos pasos: veamos cuáles son y en qué consiste cada uno.

Limpieza: hay que comenzar el ritual de cuidado facial usando una limpiadora adecuada al tipo de piel. En el mercado existen distintos productos limpiadores y en diferentes formatos: gel, crema o espuma.

Lo más apropiado es limpiarse el rostro por la mañana y por la noche. Por la mañana solemos hacerlo de modo habitual y sin dificultad, limpieza facialmientras que por la noche cuesta más y no siempre lo hacemos; sin embargo, no es menos importante, ya que las glándulas sebáceas se encuentran en el momento de máxima secreción.

Tónico: es opcional, pero ayuda a retirar los restos de suciedad de la piel que la limpiadora haya podido dejar.

Serum: este paso, aunque también es opcional, resulta fundamental para conseguir una piel perfecta.

El serum es un suero que no engrasa y se absorbe rápidamente. Se aplica antes de la hidratante, en rostro y cuello.

Hidratación: inmediatamente después de limpiarnos la piel tenemos que hidratarla, tanto si es grasa como si no, ya que todos los tipos de piel necesitan hidratarse; además es necesario hacerlo por la mañana y por la noche.

Contorno de ojos: se trata de la zona alrededor de los ojos y debe cuidarse de forma especial.

En el contorno de ojos se utilizan un par de gotitas, y se aplican dando golpecitos con los dedos hasta extender el producto por toda la zona.

Exfoliación: debe hacerse con menos frecuencia que el resto de tareas. Una vez a la semana sería lo adecuado. El mejor modo de realizar la exfoliación es comenzar lavando el rostro y después aplicar el exfoliante.

Con la exfoliación conseguimos retirar las células muertas de la piel, por lo que es fundamental si queremos tener una piel lisa y suave.

Después de todos estos pasos, ya tendríamos la piel preparada para maquillarnos o, si lo deseamos, dejarla tal como está.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Ácido glicólico: un exfoliante perfecto

El ácido glicólico es un ácido natural y no tóxico, que se encuentra en la caña de azúcar y en algunos alimentos más. Forma parte de los ácidos frutales denominados alfahidroxiácidos (AHA), caracterizados por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir por su poder exfoliante y regenerador, por lo que se utilizan para eliminar arrugas y manchas.

Sin embargo, el ácido glicólico tiene chica_ácido glicólicouna notable característica diferenciadora: es el único que puede destruir los enlaces entre las células muertas de la capa córnea, contribuyendo así a acelerar su eliminación y potenciar el ciclo de renovación celular. Su exclusivo efecto de peeling químico, superficial y a la vez profundo, da lugar a una exfoliación progresiva, como consecuencia de la cual disminuye la capa de células muertas al mismo tiempo que aumenta el espesor de la epidermis y dermis.

El resultado de este efecto exfoliante progresivo es una piel especialmente limpia, más luminosa y sonrosada, más oxigenada e hidratada y, además, ideal para poder absorber los productos cosméticos optimizando así sus efectos.

También induce la síntesis del colágeno propio, por lo que mejora las líneas de expresión, la elasticidad de la piel, las manchas efecto de la edad y las cicatrices del acné.

Por todo ello, el ácido glicólico es muy utilizado para conseguir una piel más sana, suave, lisa y con un aspecto más joven.

Para que tu protector solar sea realmente eficaz: cuál utilizar, cuándo y cómo

La radiación ultravioleta presente en la radiación solar, tiene un impacto inmediato y nocivo en la piel. Los rayos ultravioleta son la principal causa de cáncer de la piel así como de las arrugas, y además, los daños causados tienen lugar desde el primer minuto.

Los rayos del sol siempre están presentes, y dañan la piel tanto en verano como en invierno (el Índice de Radiación Ultravioleta-UVI- ambiental en España es de 9 a 10 en verano, de 5 a 6 en primavera y otoño, y de casi 2 en invierno, aproximadamente); tanto en la alta montaña como a nivel del mar; e incluso en  días nublados o con neblinas. El riesgo es mayor si cabe cuando no se percibe físicamente el calor, ya que en estos casos la reacción más común es la de bajar la guardia y no tomar las debidas precauciones.

Otro aspecto de especial importancia tiene que ver con la radiación reflejada que llega a nuestra piel: chica_invierno_protector solarsi bien la hierba, el agua y algunos suelos reflejan más del 10% de la radiación ultravioleta que incide sobre ellos, la arena refleja entre un 10% y un 25%, y la nieve fresca llega a reflejar hasta un 80%; es decir, en presencia de nieve fresca, la radiación que incide sobre la piel es casi el doble de la emitida por el sol.

Por todo ello, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) aconseja usar en invierno una crema hidratante con protección solar factor 15 o superior; y, si se trata de un lugar con nieve o en alta montaña, el factor debe ser alto.

Los filtros solares que utilicemos conviene que sean fotoestables, ya que éstos garantizan la protección durante más tiempo. De no ser así, habrá que reaplicar el protector cada hora y media, ya que con el tiempo sus propiedades protectoras disminuyen notablemente debido al sudor, el roce de la ropa, etc.

La forma correcta de usar el protector solar es aplicarlo media hora antes de la exposición al sol, extendiendo bien la crema por todas las partes que quedan expuestas, sin olvidar el cuello, el escote, las orejas y la nuca, e incluso las manos aunque llevemos guantes, ya que en más de una ocasión éstos se sacan y las manos quedan desprotegidas.

Además, si te estás aplicando varios productos para el cuidado de la piel, lo último que debes aplicarte durante el día es tu filtro solar. Si te aplicas el filtro solar y luego un humectante o un producto antiacné, entonces podrías diluir o disminuir inadvertidamente la eficacia del filtro solar.

No existe un bronceado seguro, ya sea en verano, invierno, o utilizando una cabina de bronceado. Aunque te broncees lentamente y no te quemes, el daño es peligroso para la salud de tu piel.

Para que la piel reaccione ante el sol y se defienda de forma natural, bronceándose, es necesario que esté sana y bien hidratada. Por tanto, hay que proteger la piel con ropa adecuada, que abrigue y permita la transpiración; mantener una higiene correcta, sin jabones agresivos ni baños prolongados que la ablanden; usar a diario un cosmético hidratante para el cuerpo y otro para el rostro; y beber agua suficiente para evitar la deshidratación.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Recuperar la juventud del rostro también es posible sin cirugía

El envejecimiento cutáneo es un proceso dinámico de oxidación y degradación celular, caracterizado por la pérdida de elasticidad del tejido, un significativo adelgazamiento de la piel y la aparición de anomalías superficiales en forma de manchas.

Podemos decir, en general, que una piel joven es firme, suave y de tono uniforme y brillante; en cambio, la piel envejecida es mucho más flácida y áspera, y presenta arrugas y pigmentaciones anormales.

Todo esto es consecuencia de dos tipos de factores: por un lado, se trata de un proceso fisiológico natural asociado a la edad, en el que juegan un papel fundamental la herencia genética y los cambios hormonales; y por otro, de la incidencia de factores externos, algunos inevitables, como la contaminación, el estrés, la inadecuada alimentación y, principalmente, la excesiva exposición a los rayos ultravioletas solares.

La lucha contra el envejecimiento cutáneo se puede plantear básicamente de dos formas: mediante tratamientos preventivos, que se centran en retrasar o aminorar los efectos del envejecimiento; y mediante tratamientos reparadores, que se ocupan de mejorar el estado de una piel ya envejecida.

Entre los tratamientos reparadores merece especial atención el fotorrejuvenecimiento, por tratarse de una técnica eficaz y novedosa que no requiere cirugía. De ella hablaremos a continuación.

El fotorrejuvenecimiento fotorejuvenecimientoes un tratamiento no invasivo que consiste en la aplicación de pulsos de luz para borrar los signos del envejecimiento cutáneo.

Se trata de un tratamiento personalizado, que empieza por analizar las imperfecciones de la piel. Así es posible adaptarse a las características específicas de cada persona y utilizar el tipo y cantidad exacta de energía más adecuada para obtener los mejores resultados.

Este tratamiento consigue remodelar el colágeno sin dañar la epidermis: la luz penetra en la piel y actúa atenuando las manchas y estimulando la producción de nuevo colágeno.

Se puede aplicar en cara, escote y dorso de las manos y está especialmente indicado para tratar lesiones vasculares, manchas solares o propias de la edad, y pecas.

Con este tratamiento se mejora la elasticidad de la piel y se atenúan las manchas solares y los pequeños defectos vasculares, con lo que se consigue mejorar la textura, calidad, brillo y suavidad de la piel, y eliminar pequeñas arrugas y defectos; en definitiva, una piel más joven.

Cómo cuidar la piel seca

La piel seca se caracteriza por su menor espesor y su mala hidratación, que es debida a la disminución de su capacidad para retener el agua y la causante de  la típica tirantez. Este tipo de piel se irrita con facilidad y tiene tendencia a la aparición de grietas; además, es muy delicada y especialmente sensible a los agentes externos, como la contaminación, y los cambios de temperatura.

La sequedad de la piel puede deberse a factores internos, como la predisposición genética o el envejecimiento cutáneo, o a factores externos, como el clima, la exposición solar o una alimentación inadecuada. En invierno, este tipo de piel sufre aún más por los frecuentes cambios de temperatura y humedad a los que estamos expuestos al pasar de un espacio abierto a otro cerrado.

Tratarla adecuadamente y evitar productos que puedan irritarla es, por tanto, fundamental para minimizar estos problemas. piel secaA continuación, os proponemos cómo hacerlo:

-Limpia tu piel con un producto suave y agua tibia.

-Evita desmaquillarte con jabón, ya que puede secar aún más la piel. En su lugar, utiliza  leche desmaquillante nutritiva.

-Extiende la crema hidratante con la piel aún húmeda, mediante golpecitos y con movimientos ascendentes, ya que esto ayuda a mantener la humedad en el nivel adecuado.

-Evita la exposición solar excesiva y utiliza siempre cremas con protección solar.

-Exfolia tu piel con un producto muy suave una vez a la semana o, si tienes la piel especialmente sensible, cada quince días. De este modo, eliminarás las células muertas que se acumulan en la epidermis y acelerarás la regeneración celular, consiguiendo una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que utilices a continuación.

-Aplícate una mascarilla facial una vez a la semana.

-Bebe suficiente agua para mantener tu cuerpo hidratado y evita el consumo de alcohol y cafeína, pues son diuréticos y, por tanto, pueden deshidratar la piel.

-Procura ingerir verduras frescas de color naranja o amarillo, ya que son ricas en vitamina C y betacaroteno. También es recomendable consumir alimentos que contengan otras vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6).

-Aumenta el nivel de humedad de tu casa, con un humidificador o colocando un recipiente con agua debajo del radiador.


Cómo aplicar una crema facial correctamente

Para cuidar tu piel no sólo es importante utilizar productos cosméticos adecuados. Si queremos obtener los mejores resultados, también es fundamental aplicar correctamente las cremas que utilizamos. ¡No se puede hacer con prisas y de cualquier manera!

Veamos si realmente lo estás haciendo bien y, si no es así, cuál es el procedimiento que hay que seguir para aplicar una crema facial.

Antes de aplicarte la crema 

Es muy importante realizar una correcta higiene facial, que consiste en desmaquillarse con jabón limpiador o leche desmaquillante y, a continuación, utilizar un tónico facial adecuado para el tipo de piel. Ahora, ya puedes echarte la crema.

Para aplicar la crema correctamente

Empieza por retirar con una espátula la porción de crema que vas a utilizar; aplicación paso 1así evitamos que se contamine y podemos estar seguros de que se mantiene en buen estado.

Coge, con la yema de los dedos y poco a poco, una pequeña cantidad de crema y extiéndela, con movimientos circulares y ascendentes, primero por el escote, luego por el cuello y después por la cara, hasta llegar a la frente.

Al hacer los movimientos circularesaplicación paso 2 conseguimos que la crema penetre mejor, y al ser ascendentes evitamos la pérdida de firmeza, ya que los movimientos descendentes favorecen el descolgamiento de la piel.

Tras extenderla, conviene estimular la circulación de la sangre, lo que se consigue dando leves toquecitos con la yema de los dedos de abajo hacia arriba.

No olvides que la crema facial no debe utilizarse en el contorno de los ojos, ya que esta zona es especialmente sensible y, por tanto, requiere un producto específico.

Cuando se trata del contorno de ojos

En este caso, la crema ha de aplicarse a base de toquecitos, sin extender el apliación paso 3producto, que es como se hace cuando se trata de una crema facial.

Empieza por echar en un dedo la cantidad de crema específica para esta zona que vas a utilizar. Pon ahora una pequeña porción, en forma de bolitas, en el párpado superior móvil y otra en el párpado inferior. Por último, da suaves toquecitos con la punta de la yema de los dedos hasta que el producto se haya absorbido completamente.

Consigue una piel más joven con la radiofrecuencia facial

Con el paso del tiempo la piel  pierde su firmeza y se hacen visibles los signos de la edad: flacidez, arrugas, etc. Con la radiofrecuencia facial puedes recuperar el brillo y la juventud de tu rostro, ¡sin necesidad de pasar por el quirófano!

Este tratamiento es la primera técnica queradiofrecuencia facial tensa y estira la piel de forma inmediata y duradera, sin necesidad de cirugía; por ello, merece sin duda ser considerada como una de las innovaciones terapéuticas más importantes que se han desarrollado en los últimos años.

Con la actual tecnología de radiofrecuencia facial se consigue un calentamiento de la piel que es a la vez profundo y selectivo, ya que afecta sólo a la dermis y las capas subcutáneas mientras mantiene protegida la epidermis. De este modo, es posible tratar la flacidez y el envejecimiento cutáneo.

El efecto inmediato es la retracción del colágeno, lo que permite que todo el tejido adquiera firmeza.

A más largo plazo, el proceso es más lento y puede durar hasta cuatro meses. Se trata de la reestructuración del colágeno profundo, lo que incluye la Tratamiento radiofrecuencia facialformación de nuevas fibras que sustituyan a las envejecidas y hagan más elásticos los tejidos, mejorando así el estado de la piel y mitigando las huellas del paso del tiempo.

Es, en definitiva, un tratamiento cuyos resultados son visibles desde el primer día, aunque los mejores se obtienen pasados entre 2 y 4 meses de la sesión de tratamiento; además, es indoloro y sólo sentirás una ligera sensación de calor en tu rostro.

Veamos por último y con más detalle qué resultados pueden conseguirse con la radiofrecuencia facial:

- Formación y reestructuración de las células productoras de colágeno y elastina.

- Corrección del descolgamiento cutáneo, es decir, de la flacidez.

- Mejora la tersura y tonicidad de la piel.

- Elimina el doble mentón.

- Aporta nutrición y oxigenación al tejido cutáneo.

- Potencia el drenaje, ayudando así a eliminar las sustancias de desecho.

Rutina facial para hombres

Hace ya algunos años que el cuidado de la piel ha dejado de ser algo exclusivo de la mujer. Cada vez son más los hombres que utilizan habitualmente cremas faciales, más allá de las específicas del afeitado. Sin embargo, con frecuencia desconocen cómo y cuándo utilizarlas así como la forma de preparar la piel para facilitar su absorción y otros cuidados necesarios.

Hoy queremos ocuparnos de vosotros y ofrecerosrostro masculino algunos consejos sencillos pero fundamentales sobre el cuidado facial. La rutina que os proponemos no requiere mucho tiempo, aunque sí constancia. Si la sigues, pronto notarás tu piel más sana, suave e hidratada, en definitiva, más bonita.

Empieza el día lavándote la cara con un gel limpiador y agua caliente o templada. Así conseguirás ablandar la piel y abrir los poros, que es el estado ideal antes del afeitado. Si no te afeitas, sigue el mismo procedimiento aunque, si lo prefieres, puedes utilizar agua fría. Si tu piel es mixta, el gel ha de ser no comedogénico para evitar la aparición de granos y puntos negros.

Diariamente utiliza una crema hidratante con protección solar. A partir de los 30 años es aconsejable aplicar un serum antes de la crema.

También conviene usar cada día un contorno de ojos. De este modo, reducirás las posibles bolsas y atenuarás las ojeras y signos de fatiga.

Antes de acostarse es recomendable lavarse la cara con agua templada, que  abre los poros y favorece la absorción de los productos cosméticos, y aplicarse a continuación una crema nutritiva. Ten presente que la crema ha de aplicarse con movimientos ascendentes y  que no debes usarla en el contorno de ojos, pues esta zona es muy delicada y requiere un producto específico.

Además, una vez por semana deberías hacer una exfoliación facial para eliminar las células muertas y renovar la epidermis. Después de la exfoliación, aplicarás una mascarilla calmante y un tónico facial seguido de una crema hidratante ligera con protección solar.

Y, por último, es recomendable hacer una limpieza facial profesional dos veces al año, en primavera y verano, para eliminar las impurezas y preparar la piel para la próxima estación.