Cosmética Personalizada

Cosmética Personalizada -

Descamación de la piel: prevención y tratamiento

La descamación de la piel, también llamada exfoliación, es un proceso natural de renovación de la epidermis que, como sabéis, consiste en eliminar las células muertas acumuladas, consiguiendo así estimular la regeneración celular. Normalmente se produce en la cara, los brazos, las manos y los dedos, y puede afectar tanto a las pieles secas como a las grasas.

Aún cuando, como hemos dicho, la exfoliación se produce de forma natural, hay determinados factores externos que pueden forzar este proceso al provocar una deshidratación cutánea excesiva (menos de 10% de agua en el estrato córneo), en cuyo caso, la descamación suele ir acompañada de una desagradable sensación de picor. Entre estos factores podemos destacar el frío invernal, las quemaduras solares, la calefacción o el aire acondicionado excesivo; incluso, la descamación puede ser resultado de algún trastorno dermatológico o el síntoma de cierta enfermedad, como la diabetes o un déficit vitamínico; tampoco podemos descartar que se trate simplemente del efecto secundario de cierto medicamento.

descamacion-de-la-pielPara prevenir este problema o tratarlo si es que lo sufres, te aconsejamos que tomes nota de las siguientes recomendaciones:

-Dúchate en lugar de bañarte y hazlo con agua templada.

-Utiliza un jabón o gel de ducha suave y que ayude a preservar el manto protector de la piel.

-Diariamente, aplícate crema hidratante o emoliente en todo el cuerpo. Con una crema hidratante conseguirás aumentar la cantidad de agua del estrato córneo y con una crema emoliente lograrás suavizarlo.

-Una vez a la semana, ponte una mascarilla facial hidratante. Te ayudará a evitar la pérdida de agua.

-Aumenta el consumo de alimentos que contengan Omega 3 y el de verduras ricas en betacarotenos;  bebe al menos 2 litros de agua al día.

-En la medida de lo posible, evita los cambios bruscos de temperatura.

-Utiliza ropa de algodón o fibras naturales.

-Por último, no olvides protegerte del sol. Lo más recomendable es usar un fotoprotector emoliente de amplio espectro.

Consejos para mitigar los problemas que causa el afeitado

Como suele ser habitual, los hombres se afeitan regularmente y esta agresiva acción tiene evidentes efectos negativos sobre la piel de la zona afectada: por un lado, contribuye al deterioro de la barrera hidrolipídica, lo que da lugar a su deshidratación; y por otro, la acción abrasiva provoca su irritación.consejos afeitado

Si bien no es posible anular por completo estos efectos, sí lo es minimizarlos y conseguir que apenas sean perceptibles. Para ello, te proponemos a continuación un listado de consejos, unos de carácter general y otros referidos a los instantes previos o inmediatamente posteriores al afeitado:

-El momento óptimo para afeitarse es después de la ducha, ya que con el agua caliente los poros se dilatan y el vello se ablanda, haciendo así más fácil y menos abrasivo el afeitado.

-Antes de hacerlo aplícate un gel o espuma de afeitar muy hidratante y déjalo actuar durante unos minutos. Así conseguirás que toda la zona esté adecuadamente protegida y el vello suficientemente hidratado.

–El afeitado conviene hacerlo en la dirección del crecimiento del pelo para que así sea menor la irritación. Si lo hacemos en sentido contrario, conseguiremos un afeitado más apurado pero también una mayor irritación.

–Para cerrar los poros y dejar la piel más suave, es ideal lavarse la cara con agua fría después del afeitado.

–Los aftershaves que contengan principios activos calmantes, como el aloe vera, son fundamentales para minimizar la irritación. Recuerda que debes aplicártelo al final, sobre la piel seca y con ligeros toquecitos.

-Si vas a exponerte al sol después del afeitado, es esencial aplicar un protector solar. También puedes optar por un aftershave que contenga factor de protección solar.

-Por último, de vez en cuando conviene estar uno o dos días sin afeitarse para facilitar que la piel descanse y se recupere.

Cómo influye el estrés en nuestra piel y cómo minimizar sus efectos

La semana pasada comentamos la influencia de determinados factores sobre la salud y estado de nuestra piel y detallamos los negativos efectos provocados por el consumo de tabaco. Siguiendo con el tema, hoy queremos abordar las conscuencias efectos del estrés en la pielde otro factor exógeno muy presente en nuestro día a día, el estrés.

Como es sabido, el estrés es una reacción fisiológica de nuestro organismo ante una situación que considera amenazante y provoca efectos en el mismo que casi siempre afectan negativamente a nuestra piel. Veamos cuáles son estos efectos:

-El estrés altera la secreción sebácea y la función de barrera de la piel, lo que provoca la deshidratación de la misma. En consecuencia, la piel se vuelve más frágil, sensible y especialmente reactiva.

-Provoca desequilibrios en determinadas hormonas, como los estrógenos y la testosterona, que afectan directamente a la piel.

-Acelera el envejecimiento cutáneo ya que, cuando nos encontramos en una situación de estrés, es menor la cantidad de sangre y nutrientes que llega a nuestra piel.

Conocidos estos efectos, nuestro interés se centra en saber qué podemos hacer para minimizarlos. Entre las múltiples y variadas medidas a tomar, destacaramos las siguientes:

-Limpieza: mantener la piel limpia nos ayudará a prevenir la actividad excesiva de las glándulas sebáceas.

-Hidratación: beber agua suficiente ayuda a eliminar las impurezas de nuestro cuerpo.

-Crema facial: para combatir la sequedad cutánea es fundamental aplicarnos a diario una crema facial que contenga principios activos especialmente hidratantes.

-Maquillaje: te ayudará a disimular las rojeces e imperfecciones. Elige el que indique en el envase “no comedogénico”, lo que significa que está probado científicamente que no obstruye los poros ni potencia la aparición de puntos negros.

-Principios activos más aconsejables: el retinol, que como sabes es una forma de la vitamina A, es muy beneficioso para la piel. Entre sus principales propiedades podemos destacar las siguientes: regenera la piel desde el interior, previene la formación de radicales libres y, además, es altamente efectivo para combatir las arrugas y tratar el acné, las manchas y los problemas de pigmentación. El ácido glicólico también resulta muy útil, ya que se caracteriza por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir, por su poder exfoliante y regenerador.

 

El tabaco también es un enemigo de nuestra piel

Hay numerosos factores externos que contribuyen a deteriorar nuestra piel y de muchos de ellos ya hemos hablado en este blog: la exposición solar excesiva, la presencia de determinados alimentos en nuestra dieta o la ausencia de otros, el consumo de alcohol y la falta de ejercicio físico, son seguramente los más importantes. A este grupo  sin duda debemos añadir el consumo de tabaco, de cuyos negativos efectos vamos a informaros a continuación:tabaco y piel

1. El humo del tabaco, al entrar en contacto con la piel, da lugar a la formación de radicales libres, lo que provoca el envejecimiento prematuro de la piel y la formación de arrugas.

2. El consumo de tabaco reduce la cantidad de oxígeno presente en la sangre y con ello da lugar a un déficit de los nutrientes esenciales para la piel. Esto se manifiesta en una mayor propensión a la deshidratación cutánea y un aspecto de la misma notablemente más apagado y envejecido.

3. El humo también disminuye la oxigenación de los tejidos y con ello la circulación sanguínea, lo que también afecta negativamente al proceso de cicatrización de las heridas.

4. La nicotina presente en el tabaco provoca un aumento de la presión sanguínea y favorece que las fibras musculares se contraigan; además en el caso de las mujeres da lugar a una apreciable disminución de estrógenos. Con ello se facilita la sequedad y atrofia cutánea y disminuye la cantidad de vitamina A que es absorbida por la piel y que tan necesaria resulta.

La combinación de estos efectos ocasiona que la piel del fumador presente un aspecto apagado, sin brillo e incluso un tono grisáceo. Estos negativos efectos son aún mayores en el caso de la mujer, al ser su piel notablemente más delicada.

Cromoterapia: una técnica tan antigua como actual

La cromoterapia, también conocida como la terapia del color, es una técnica que consiste en emplear como fuente terapéutica la vibración asociada a los colores del espectro visible. Esta técnica se conoce desde la antigüedad  y formó parte importante de la medicina tradicional de grandes culturas, como la china, la india y la griega.

Cada color se corresponde con un modelo de vibración y se caracteriza por una frecuencia y longitud de onda específica. A pesar de que, en general, no somos conscientes de ello, estas ondas de energía ejercen sobre nosotros una influencia física, psíquica y emocional, y pueden lograr que nuestra energía vital permanezca en un estado idóneo para la autocuración.

CromoterapiaSe ha demostrado que los colores tienen la capacidad de restablecer el equilibrio del cuerpo, estimular la actividad orgánica y mejorar el estado de los tejidos en general. Esto se consigue modificando o equilibrando las vibraciones del cuerpo, logrando que sintonicen con la frecuencia responsable de la salud y la armonía corporal.

Veamos ahora cuáles son los colores que habitualmente se emplean para tratar o mejorar determinados aspectos de la piel y qué funciones realizan sobre la misma:

Ámbar: es antiinflamatorio, regenerante y antiarrugas.

Rojo: mejora la circulación y estimula la producción de colágeno y elastina.

Azul: está indicado para tratar el acné; también ayuda en la deshidratación.

Verde: es idóneo para pieles con problemas de pigmentación.

Violeta: combate la flacidez cutánea.

Peeling ultrasónico: una técnica no agresiva

Como sabemos, el objetivo último de un peeling es permitir la regeneración de la piel mediante la eliminación de las células muertas de las capas más superficiales del estrato córneo. El resultado será una piel renovada, limpia de impurezas y pequeñas imperfecciones, más suave y con mejor circulación.

El peeling ultrasónico, a diferencia de los tratamientos tradicionales, no utiliza ninguna crema o sustancia abrasiva, ya que se basa en la aplicación de ultrasonidos: la onda ultrasónica genera calor y vibración de intensidad ajustada a las necesidades de cada piel; al mipeeling ultrasonicosmo tiempo, la espátula unida al equipo extrae las impurezas que se desprenden.

Se trata de una técnica indolora y muy completa, ya que, además de conseguir la limpieza y regeneración cutánea, mejora el metabolismo celular, ayudando a recuperar el colágeno y la elastina que la piel va perdiendo con la edad, y favorece la penetración de cosméticos. De este modo la piel, ya limpia y libre de impurezas, recupera la elasticidad, firmeza y flexibilidad, y queda en perfectas condiciones para nutrirse.

Después de este tratamiento y durante una o dos semanas conviene aplicar cremas hidratantes sobre la zona y no exponerla al sol.

El peeling ultrasónico puede utilizarse para tratar problemas específicos de la piel, como manchas, deshidratación, arrugas leves, líneas de expresión, acné, puntos negros, poros dilatados y fotoenvejecimiento.

Cómo cuidar la piel seca

La piel seca se caracteriza por su menor espesor y su mala hidratación, que es debida a la disminución de su capacidad para retener el agua y la causante de  la típica tirantez. Este tipo de piel se irrita con facilidad y tiene tendencia a la aparición de grietas; además, es muy delicada y especialmente sensible a los agentes externos, como la contaminación, y los cambios de temperatura.

La sequedad de la piel puede deberse a factores internos, como la predisposición genética o el envejecimiento cutáneo, o a factores externos, como el clima, la exposición solar o una alimentación inadecuada. En invierno, este tipo de piel sufre aún más por los frecuentes cambios de temperatura y humedad a los que estamos expuestos al pasar de un espacio abierto a otro cerrado.

Tratarla adecuadamente y evitar productos que puedan irritarla es, por tanto, fundamental para minimizar estos problemas. piel secaA continuación, os proponemos cómo hacerlo:

-Limpia tu piel con un producto suave y agua tibia.

-Evita desmaquillarte con jabón, ya que puede secar aún más la piel. En su lugar, utiliza  leche desmaquillante nutritiva.

-Extiende la crema hidratante con la piel aún húmeda, mediante golpecitos y con movimientos ascendentes, ya que esto ayuda a mantener la humedad en el nivel adecuado.

-Evita la exposición solar excesiva y utiliza siempre cremas con protección solar.

-Exfolia tu piel con un producto muy suave una vez a la semana o, si tienes la piel especialmente sensible, cada quince días. De este modo, eliminarás las células muertas que se acumulan en la epidermis y acelerarás la regeneración celular, consiguiendo una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que utilices a continuación.

-Aplícate una mascarilla facial una vez a la semana.

-Bebe suficiente agua para mantener tu cuerpo hidratado y evita el consumo de alcohol y cafeína, pues son diuréticos y, por tanto, pueden deshidratar la piel.

-Procura ingerir verduras frescas de color naranja o amarillo, ya que son ricas en vitamina C y betacaroteno. También es recomendable consumir alimentos que contengan otras vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6).

-Aumenta el nivel de humedad de tu casa, con un humidificador o colocando un recipiente con agua debajo del radiador.


En invierno tu piel necesita cuidados especiales

El frío, viento o nieve, característicos del invierno, unido a los frecuentes cambios de temperatura y humedad que sufrimos al pasar de un espacio abierto a otro cerrado, afectan negativamente al estado de nuestra piel, favoreciendo su deshidratación. La piel se vuelve más seca y sensible, lo que carapuede llegar a producir irritaciones y grietas en los casos más extremos. La deshidratación es, por tanto, el problema más importante que debemos combatir en esta época del año.

Veamos, pues, cómo hidratarnos mejor, así como algunas sencillas recomendaciones que también pueden ayudar a mejorar tu piel.

Hidratación desde el exterior

Durante el día, utiliza una crema hidratante con protección solar. Por la noche, conviene que uses una crema nutritiva, que aportará a tu piel elementos tan necesarios como vitaminas, aceites y aminoácidos.

Recuerda que las cremas deben aplicarse en el escote, el cuello y la cara, y siempre con movimientos ascendentes. No olvides tampoco que no debes ponerte crema en el contorno de ojos, ya que esta zona requiere un cuidado específico.

Hidratación desde el interior

Cuando hace frío, tendemos a tomar menos líquido del que deberíamos. Beber suficiente agua es uno de los aspectos fundamentales para una buena hidratación.

También es fundamental seguir una dieta rica en frutas y verduras. Ten en cuenta que es mejor comer la fruta con piel, ya que así contiene más vitaminas y, además, aporta fibra.

Respecto a las verduras, son especialmente recomendables aquellas que son más ricas en betacarotenos, como las espinacas o las acelgas, puesto que esta sustancia favorece la formación de vitamina A, que es imprescindible para la renovación de la piel.

Otras medidas aconsejables

Procura consumir alimentos que contengan vitaminas A, C, D y E, que son las más importantes para la piel por su poder antioxidante.

No olvides exfoliar tu piel, una o dos veces por semana, para eliminar así las células muertas y regenerar la epidermis.

También es recomendable que te apliques una mascarilla hidratante, una vez a la semana.

Aumentar el nivel de humedad en tu casa es muy aconsejable en esta época del año. Lo puedes conseguir con un humidificador o, simplemente, colocando un recipiente con agua debajo del radiador.