Cosmética Personalizada

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Es el momento de preparar tu piel para el verano

En poco más de un mes entraremos oficialmente en el verano, una época en la que es habitual lucir más nuestra piel, tomando el sol en la playa o piscina para conseguir el bronceado deseado.

Aunque el sol tiene efectos muy beneficiosos para la piel, de los que ya hablamos en este artículo, también conlleva riesgos si no la preparamos y cuidamos adecuadamente para poder combatir los efectos negativos del sol, el agua de mar y el cloro de las piscinas, que pueden debilitar y envejecer nuestra piel.

Para preparar tu piel para el verano, en tu rutina de belleza de estas semanas debes prestar especial atención a los siguientes aspectos:

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Limpieza y exfoliación

Son dos pautas de belleza indispensables para que la piel esté preparada para el bronceado. Recuerda que con la exfoliación eliminamos las células muertas de la piel y los restos de suciedad, dejándola limpia y sana, lo que nos ayudará a conseguir un tono más uniforme.

Hidratación, desde el interior y el exterior

De la importancia de hidratar nuestra piel por dentro y por fuera ya hemos hablado en este blog (podéis leer el post aquí). A modo de recordatorio, conviene señalar que una correcta hidratación de la piel es esencial para conservar su flexibilidad y resistencia; por ello, se trata de uno de los aspectos que más hemos de cuidar si queremos mantenerla en perfecto estado de salud y belleza.

En esta época del año, en la que nuestra piel va a estar más expuesta que nunca, debemos poner aún más énfasis en ello. Para conseguir un nivel de hidratación óptimo tienes que hidratar la piel por dentro, para lo cual conviene ingerir alimentos ricos en agua y beber al menos 1 litro y medio de líquidos al día; y también por fuera, utilizando productos específicos como cremas y mascarillas hidratantes.

Descamación de la piel: prevención y tratamiento

La descamación de la piel, también llamada exfoliación, es un proceso natural de renovación de la epidermis que, como sabéis, consiste en eliminar las células muertas acumuladas, consiguiendo así estimular la regeneración celular. Normalmente se produce en la cara, los brazos, las manos y los dedos, y puede afectar tanto a las pieles secas como a las grasas.

Aún cuando, como hemos dicho, la exfoliación se produce de forma natural, hay determinados factores externos que pueden forzar este proceso al provocar una deshidratación cutánea excesiva (menos de 10% de agua en el estrato córneo), en cuyo caso, la descamación suele ir acompañada de una desagradable sensación de picor. Entre estos factores podemos destacar el frío invernal, las quemaduras solares, la calefacción o el aire acondicionado excesivo; incluso, la descamación puede ser resultado de algún trastorno dermatológico o el síntoma de cierta enfermedad, como la diabetes o un déficit vitamínico; tampoco podemos descartar que se trate simplemente del efecto secundario de cierto medicamento.

descamacion-de-la-pielPara prevenir este problema o tratarlo si es que lo sufres, te aconsejamos que tomes nota de las siguientes recomendaciones:

-Dúchate en lugar de bañarte y hazlo con agua templada.

-Utiliza un jabón o gel de ducha suave y que ayude a preservar el manto protector de la piel.

-Diariamente, aplícate crema hidratante o emoliente en todo el cuerpo. Con una crema hidratante conseguirás aumentar la cantidad de agua del estrato córneo y con una crema emoliente lograrás suavizarlo.

-Una vez a la semana, ponte una mascarilla facial hidratante. Te ayudará a evitar la pérdida de agua.

-Aumenta el consumo de alimentos que contengan Omega 3 y el de verduras ricas en betacarotenos;  bebe al menos 2 litros de agua al día.

-En la medida de lo posible, evita los cambios bruscos de temperatura.

-Utiliza ropa de algodón o fibras naturales.

-Por último, no olvides protegerte del sol. Lo más recomendable es usar un fotoprotector emoliente de amplio espectro.

Remedios para impedir que el calor apague nuestra piel

Nuestra piel está continuamente expuesta a agresiones externas que contribuyen al deterioro, tanto de su aspecto como de su estructura. En verano, además del estrés habitual y la contaminación ambiental, de cuyas negativas consecuencias hemos hablado en este blog, nuestra piel tiene que lidiar con otro “enemigo” más, el calor, que puede llegar a eliminar de nuestro rostro cualquier signo de viveza y brillo, dejando la piel apagada.

piel apagada consejosPara contrarrestar sus efectos y devolver a la piel su aspecto y luminosidad sigue estas sencillas recomendaciones:

1. Limpia tu rostro a diario, tanto por la mañana como por la noche. Así eliminarás las células muertas y los restos de suciedad que se han acumulado sobre los poros de la piel dejándola fresca y limpia.

En cuanto al producto cosmético utilizado, en esta época del año es muy aconsejable que contenga aloe vera, cuya principal ventaja está en su capacidad para penetrar profundamente en la piel y expulsar al exterior las bacterias y depósitos de grasa que taponan los poros; además, también tiene otros beneficios e importantes efectos: contribuye a estimular la producción de nuevas células, ayuda a prevenir las quemaduras solares y alivia la piel tras la exposición solar.

2. Exfolia tu piel con una crema ligera. Recuerda que la forma correcta de aplicarla es mediante movimientos circulares y ascendentes, y que debes evitar el contorno de los ojos ya que esta zona es especialmente sensible.

3. Una vez a la semana ponte una mascarilla oxigenante o vitamínica. Te ayudará a conseguir un rostro más vivo y luminoso.

4. Todos los días, por la mañana y por la noche, aplícate un sérum en el rostro, el cuello y el escote, justo antes de la crema facial. Como sabes, estos cosméticos actúan en las capas más internas de la piel, con los que se consigue una reparación en profundidad.

5. Por último, recuerda que la crema facial que utilices durante el día debe llevar protección solar.

Mientras dormimos nuestra piel sigue despierta

La función básica de nuestra piel no es la misma de día que de noche. Durante el día, la piel tiene un papel fundamentalmente pasivo, protegiéndonos de las agresiones externas, como el sol, el aire, la contaminación, … ; por la noche, sin embargo, su acción es interna y se centra en la reparación de los daños sufridos en la piel: se aceleran al cuidados faciales nocturnosmáximo los procesos celulares, centrados en este caso en regenerar y reconstruir la elastina y el colágeno.

Por ello, cuidar la piel antes de acostarse resulta indispensable para mantenerla en buen estado: debemos dar la misma importancia al cuidado de nuestra piel por la noche que por el día. ¿Lo haces así?

Veamos paso a paso cuáles son los cuidados que debemos realizar antes de dormir.

1. Limpieza

El primer paso es limpiar nuestra piel para eliminar el maquillaje o la suciedad que se ha acumulado a lo largo del día. En el mercado hay una gran variedad de productos destinados a este fin: jabón, gel, leche limpiadora, … Lo más aconsejable es elegir el más adecuado a nuestro tipo de piel.

2. Tonificación

Después de la limpieza nos aplicaremos un tónico, que nos hará sentir una agradable sensación de frescor. A la hora de elegirlo, una vez más debemos tener en cuenta nuestro tipo de piel: si es seca y sensible, lo más aconsejable es que el tónico no contenga ingredientes que puedan irritarla, como el alcohol; si, por el contrario, nuestra piel es grasa, lo más recomendable es utilizar un tónico astringente.

3. Hidratación

Como sabemos, mantener la piel hidratada es fundamental para que ésta conserve su flexibilidad y resistencia. Por ello, conviene aplicarnos la crema hidratante dos veces al día, por la mañana y por la noche. Al hacerlo, hemos de tener presente que las cremas faciales se aplican en escote, cuello y rostro, con movimientos circulares y ascedentes.

4. Exoliación

La exfoliación, aún cuando no es una tarea que debamos hacer cada día, juega un papel fundamental en el cuidado de la piel.

Mediante este proceso retiramos las células muertas y aceleramos la regeneración celular, consiguiendo así una piel más luminosa y limpia.

En cuanto a la frecuencia, ésta depende del tipo de piel: si es normal, realizaremos la exfoliación una vez a la semana utilizando un producto suave; en cambio, si es especialmente sensible, lo haremos cada 15 días, ya que un periodo más corto seguramente provocaría la irritación indeseada de nuestra piel.

Las claves para que tu piel tenga un aspecto saludable

Para lucir un cutis saludable y sin imperfecciones conviene seguir ordenadamente ciertos pasos: veamos cuáles son y en qué consiste cada uno.

Limpieza: hay que comenzar el ritual de cuidado facial usando una limpiadora adecuada al tipo de piel. En el mercado existen distintos productos limpiadores y en diferentes formatos: gel, crema o espuma.

Lo más apropiado es limpiarse el rostro por la mañana y por la noche. Por la mañana solemos hacerlo de modo habitual y sin dificultad, limpieza facialmientras que por la noche cuesta más y no siempre lo hacemos; sin embargo, no es menos importante, ya que las glándulas sebáceas se encuentran en el momento de máxima secreción.

Tónico: es opcional, pero ayuda a retirar los restos de suciedad de la piel que la limpiadora haya podido dejar.

Serum: este paso, aunque también es opcional, resulta fundamental para conseguir una piel perfecta.

El serum es un suero que no engrasa y se absorbe rápidamente. Se aplica antes de la hidratante, en rostro y cuello.

Hidratación: inmediatamente después de limpiarnos la piel tenemos que hidratarla, tanto si es grasa como si no, ya que todos los tipos de piel necesitan hidratarse; además es necesario hacerlo por la mañana y por la noche.

Contorno de ojos: se trata de la zona alrededor de los ojos y debe cuidarse de forma especial.

En el contorno de ojos se utilizan un par de gotitas, y se aplican dando golpecitos con los dedos hasta extender el producto por toda la zona.

Exfoliación: debe hacerse con menos frecuencia que el resto de tareas. Una vez a la semana sería lo adecuado. El mejor modo de realizar la exfoliación es comenzar lavando el rostro y después aplicar el exfoliante.

Con la exfoliación conseguimos retirar las células muertas de la piel, por lo que es fundamental si queremos tener una piel lisa y suave.

Después de todos estos pasos, ya tendríamos la piel preparada para maquillarnos o, si lo deseamos, dejarla tal como está.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Ácido glicólico: un exfoliante perfecto

El ácido glicólico es un ácido natural y no tóxico, que se encuentra en la caña de azúcar y en algunos alimentos más. Forma parte de los ácidos frutales denominados alfahidroxiácidos (AHA), caracterizados por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir por su poder exfoliante y regenerador, por lo que se utilizan para eliminar arrugas y manchas.

Sin embargo, el ácido glicólico tiene chica_ácido glicólicouna notable característica diferenciadora: es el único que puede destruir los enlaces entre las células muertas de la capa córnea, contribuyendo así a acelerar su eliminación y potenciar el ciclo de renovación celular. Su exclusivo efecto de peeling químico, superficial y a la vez profundo, da lugar a una exfoliación progresiva, como consecuencia de la cual disminuye la capa de células muertas al mismo tiempo que aumenta el espesor de la epidermis y dermis.

El resultado de este efecto exfoliante progresivo es una piel especialmente limpia, más luminosa y sonrosada, más oxigenada e hidratada y, además, ideal para poder absorber los productos cosméticos optimizando así sus efectos.

También induce la síntesis del colágeno propio, por lo que mejora las líneas de expresión, la elasticidad de la piel, las manchas efecto de la edad y las cicatrices del acné.

Por todo ello, el ácido glicólico es muy utilizado para conseguir una piel más sana, suave, lisa y con un aspecto más joven.

¿Por qué es importante exfoliar la piel?

La exfoliación facial es uno de los principios básicos de belleza y tiene un papel fundamental en el cuidado de la piel.

Mediante este procedimiento retiramos las células muertas que se acumulan en la epidermis y aceleramos la regeneración celular. De este modo, conseguimos una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que nos apliquemos a continuación.

Es muy aconsejable, por tanto, que la exfoliación forme parte de nuestra rutina de belleza.

 

cutis sano y bonito¿Cómo realizar una correcta exfoliación?

 Los pasos a seguir son muy sencillos:

-Empieza por humedecer el rostro con agua templada. Así, la piel se ablandará y los poros se abrirán.

-Aplica a continuación el producto exfoliante con movimientos suaves, circulares y ascendentes. Hay que evitar el contorno de ojos ya que en esta zona la piel es más sensible.

-Retira ahora el producto con agua tibia.

-Para terminar, lo ideal es aplicar una mascarilla hidratante, revitalizante, calmante o astringente, dependiendo del tipo de piel.

¿Con qué frecuencia debemos hacerlo?

Depende del tipo de piel. Aconsejamos realizarla una vez por semana con un exfoliante suave, si tu piel es normal. En caso de pieles sensibles o finas, conviene hacerlo cada quince días, ya que exfoliarla más a menudo podría irritarla innecesariamente.