Cosmética Personalizada

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Cómo tratar con más mimo los labios y su contorno

Los labios y su contorno se caracterizan por ser una de las zonas más delicadas del rostro. El motivo es doble: por un lado, en esta zona la piel es significativamente fina y por tanto más vulnerable, y por otro, está sometida a una actividad constante, cuando comemos, reímos, hablamos, …

Los efectos negativos del paso del tiempo unidos a los provocados por agentes externos, como el sol o el tabaco, serán más perceptibles en esta zona y por ello debemos prestarle una cuidar contorno de labiosatención muy especial. Seguir una buena rutina de belleza a partir de los 25-30 años resulta indispensable para evitar el envejecimiento precoz de esta zona; en concreto estos son los cuidados específicos más recomendables:

a) Desmaquillar los labios con un producto cosmético especialmente  indicado para esta zona y apto para nuestro tipo de piel.

 b) La piel del contorno de los labios suele ser más seca, ya que en esta parte del rostro las glándulas sebáceas son menos activas y, por ello, debemos hidratarla más. Es muy importante la forma de aplicar la crema: debemos hacerlo con la yema de los dedos, a base de toquecitos; de este modo conseguiremos estimular la circulación y mejorar así la absorción del producto.

 c) Debido a sus beneficiosos efectos sobre la piel, son especialmente recomendables los productos cosméticos que contienen vitamina C: este activo, de origen natural,  previene los daños provocados por la radiación solar y la contaminación ambiental, favorece la regeneración de la piel y retrasa los signos de envejecimiento.

 d) La protección solar debe ser superior a la del resto del rostro para así prevenir eficazmente la aparición de manchas solares. Tampoco debemos  olvidarnos de proteger los labios del sol, sobre todo si tenemos tendencia a padecer herpes labiales.

El tabaco también es un enemigo de nuestra piel

Hay numerosos factores externos que contribuyen a deteriorar nuestra piel y de muchos de ellos ya hemos hablado en este blog: la exposición solar excesiva, la presencia de determinados alimentos en nuestra dieta o la ausencia de otros, el consumo de alcohol y la falta de ejercicio físico, son seguramente los más importantes. A este grupo  sin duda debemos añadir el consumo de tabaco, de cuyos negativos efectos vamos a informaros a continuación:tabaco y piel

1. El humo del tabaco, al entrar en contacto con la piel, da lugar a la formación de radicales libres, lo que provoca el envejecimiento prematuro de la piel y la formación de arrugas.

2. El consumo de tabaco reduce la cantidad de oxígeno presente en la sangre y con ello da lugar a un déficit de los nutrientes esenciales para la piel. Esto se manifiesta en una mayor propensión a la deshidratación cutánea y un aspecto de la misma notablemente más apagado y envejecido.

3. El humo también disminuye la oxigenación de los tejidos y con ello la circulación sanguínea, lo que también afecta negativamente al proceso de cicatrización de las heridas.

4. La nicotina presente en el tabaco provoca un aumento de la presión sanguínea y favorece que las fibras musculares se contraigan; además en el caso de las mujeres da lugar a una apreciable disminución de estrógenos. Con ello se facilita la sequedad y atrofia cutánea y disminuye la cantidad de vitamina A que es absorbida por la piel y que tan necesaria resulta.

La combinación de estos efectos ocasiona que la piel del fumador presente un aspecto apagado, sin brillo e incluso un tono grisáceo. Estos negativos efectos son aún mayores en el caso de la mujer, al ser su piel notablemente más delicada.

El cuello es una continuación de tu rostro. ¡Cuídalo!

Hoy en día la mayoría de las personas se preocupan de que su rostro tenga un aspecto bonito y saludable, y para conseguirlo lo cuidan y tratan diariamente; sin embargo normalmente no prestan la misma atención al cuello, a pesar de ser una zona del cuerpo casi tan cuidar piel cuellovisible como el rostro. Además, son varias las características diferenciadoras de esta zona que la hacen aún más vulnerable a los efectos del paso del tiempo:

-Las tres capas que conforman la piel del cuello son especialmente delgadas.

-Hay una menor presencia de melanocitos.

-El film hidrolipídico, que como sabes es el manto que protege nuestra piel, tiene menos grasa de la debida.

-La elasticidad del cuello es menor, ya que apenas tiene soporte óseo ni fibras de colágeno y sólo está sostenido por tres músculos.

En consecuencia, si queremos ralentizar el deterioro de esta zona debemos incluirla en nuestra rutina de belleza diaria y, además, tener presentes algunas recomendaciones:

-La limpieza, exfoliación e hidratación del cuello no es menos importante que la del rostro y requiere la misma atención.

-Para prevenir o tratar la deshidratación, la flacidez y el envejecimiento cutáneo, a partir de los 35 años es aconsejable utilizar productos cosméticos que contengan activos especialmente hidratantes.

-Un buen tono de los músculos del cuello ayuda a retrasar el envejecimiento. Para lograrlo, procura mantener el cuello erguido cuando camines o estés sentado; también es recomendable dormir con una almohada lo más baja posible ya que, cuanto más alta sea, más perjudicial es para los músculos de esta zona.

Cromoterapia: una técnica tan antigua como actual

La cromoterapia, también conocida como la terapia del color, es una técnica que consiste en emplear como fuente terapéutica la vibración asociada a los colores del espectro visible. Esta técnica se conoce desde la antigüedad  y formó parte importante de la medicina tradicional de grandes culturas, como la china, la india y la griega.

Cada color se corresponde con un modelo de vibración y se caracteriza por una frecuencia y longitud de onda específica. A pesar de que, en general, no somos conscientes de ello, estas ondas de energía ejercen sobre nosotros una influencia física, psíquica y emocional, y pueden lograr que nuestra energía vital permanezca en un estado idóneo para la autocuración.

CromoterapiaSe ha demostrado que los colores tienen la capacidad de restablecer el equilibrio del cuerpo, estimular la actividad orgánica y mejorar el estado de los tejidos en general. Esto se consigue modificando o equilibrando las vibraciones del cuerpo, logrando que sintonicen con la frecuencia responsable de la salud y la armonía corporal.

Veamos ahora cuáles son los colores que habitualmente se emplean para tratar o mejorar determinados aspectos de la piel y qué funciones realizan sobre la misma:

Ámbar: es antiinflamatorio, regenerante y antiarrugas.

Rojo: mejora la circulación y estimula la producción de colágeno y elastina.

Azul: está indicado para tratar el acné; también ayuda en la deshidratación.

Verde: es idóneo para pieles con problemas de pigmentación.

Violeta: combate la flacidez cutánea.

Cómo afecta el ejercicio físico a tu piel

Como todos sabemos, hacer ejercicio físico es muy beneficioso para la salud en general y, además, nos ayuda a mejorar nuestro aspecto, ya que con ello tonificamos los músculos y eliminamos la flacidez. Sin embargo, pocas personas saben que el ejercicio físico también tiene efectos cutáneos negativos, por lo que bien podemos decir que es un “arma de doble filo” para la piel.

Veamos en primer lugar los beneficios que aporta a nuestro cutis:

-Cuando realizamos una actividad física los vasos sanguíneos se dilatan, lo que permite que llegue a todos los órganos, y por tanto a nuestra piel, una cantidad mayor de flujo sanguíneo, consiguiendo así que recobre su luminosidad.

-Practicar deporte rebaja el nivel de estrés y con ello previene el envejecimiento prematuro general y cutáneo que éste provoca.

-Hacer ejercicio regularmente ayuda a conservar el colágeno en mejor estado. Como sabes, el colágeno es una proteína contenida en la piel que, al estar localizada entre la epidermis y los músculos, juega un papel fundamental en el mantenimiento de la tersura de la piel y la firmeza de éstos.

ejercicio físico y piel Ahora que ya conocemos los beneficios para la piel derivados de la práctica del ejercicio físico, conviene señalar los efectos menos positivos del mismo:

-En los deportistas, el recambio celular de la epidermis se acorta debido al desgaste continuo de la misma y, como consecuencia, la piel se deteriora antes.

-Durante el ejercicio físico nuestra temperatura corporal aumenta. Para evitarlo el organismo emite sudor a través de la piel, lo que produce un efecto refrescante al evaporarse el agua contenida en el sudor; sin embargo, durante este proceso también se pierden minerales y con ello se favorece el envejecimiento prematuro de la piel.

-Para concluir, hemos de mencionar una vez más los negativos efectos de la exposición a la radiación solar, acrecentada si realizamos la actividad física al aire libre y que, como sabemos, provoca un aumento de los radicales libres acelerando así el natural proceso de envejecimiento cutáneo.

Bisabolol: un derivado de la manzanilla que no sólo calma tu piel

Como hemos comentado en este otro post, la manzanilla, también llamada camomila, es una planta aromática y medicinal que ha sido utilizada desde hace siglos con diversos fines. Recordemos los más importantes: tratamiento de inflamaciones de la piel; limpieza de heridas en su forma de infusión; alivio de dolores o molestias de estómago; como relajante, cuando estamos nerviosos o cuando tenemos dificultades para conciliar el sueño.

Pero la manzanilla también es un componente habitual de muchos productos destinados al cuidado de la piel. De sus efectos beneficiosos para la misma os hablamos bisabololtambién en dicho artículo. Hoy queremos centrarnos en uno de sus derivados más importantes, el bisabolol.

Se trata de un principio activo ampliamente utilizado en cosmética que proviene del aceite esencial de la flor de manzanilla y cuyas propiedades más destacadas son:

-Alto poder desensibilizante y calmante, lo que lo hace muy adecuado para tratar las pieles especialmente sensibles.

-Es un potente antiinflamatorio; esto, unido a las propiedades anteriores, justifica su uso como ingrediente habitual de los productos diseñados para estos fines, como los utilizados para después del afeitado o la depilación.

-Es muy efectivo para combatir o evitar la irritación y rojeces y, además, posee propiedades suavizantes.

-Protege la piel de los daños provocados por los radicales libres y también es ideal para restaurar la sensación de bienestar cutáneo.

Por todo ello, es fácil constatar la presencia del bisabolol en la composición de lociones calmantes y antiinflamatorias, pero también en cremas y serums faciales e incluso en productos desmaquillantes.

Gimnasia facial: para mantener en forma esos otros músculos

No sólo tenemos músculos en piernas y brazos. Todas las partes de nuestro cuerpo los necesitan y, más aún si cabe el rostro, donde los movimientos y gestos son continuos.

Si mantener un buen tono muscular es importante para la salud y bienestar, ¿ por qué no cuidar debidamentes estos pequeños y delgados músculos que conforman la parte más visible de nuestro cuerpo y nos permiten transmitir la alegría, el enfado o la sorpresa o, simplemente y sin que podamos evitarlo, muestran cómo nos sentimos?

La gimnasia facial consiste en una serie de ejercicios que tienen como objetivo fortalecer los músculos de la cara, el cuello y el escote.

Mediante estos ejercicios podemos conseguir resultados terapéuticos, como aliviar los dolores de cabeza, cuello o mandíbula provocados por posturas indebidas, gestos o estrés; o recuperar funciones musculares del rostro afectadas por parálisis facial.gimnasia facial

Y también resultados estéticos ya que, obviamente, son muy beneficiosos para la piel:

-La gimansia facial estimula la circulación y, en consecuencia, oxigena el rostro y favorece que los productos cosméticos que nos apliquemos a continuación sean absorbidos más fácilmente.

-Mejora la elasticidad y firmeza de los músculos y así ayuda a combatir la flacidez.

-Como sabes, el estrés tiene numerosos efectos negativos en nuestro organismo y, también, en la piel: el cutis se vuelve más frágil, es más propenso a irritarse, se deshidrata, … Con la gimnasia facial conseguiremos aliviar esa tensión, nos sentiremos más relajados y así nuestra piel tendrá mejor aspecto.

-El masaje ayuda a la eliminación de toxinas y tonifica los músculos, con lo que se consigue un rostro más fresco y joven.

El glicerol: un producto especialmente versátil

El glicerol o glicerina es un alcohol incoloro y espeso que forma parte natural de la composición de todos los cuerpos grasos y que también está presente en muchos de los productos que utilizamos día a día. Así, lo podemos encontrar en diversos artículos farmaceúticos, como jarabes, desinfectantes o supositorios, actuando como excipiente, es decir, como sustancia inerte añadida para Glicerol propiedadesfacilitar la dosificación y uso del producto. También es normal su presencia en lubricantes y, como es bien conocido, es un componente fundamental de la nitroglicerina. Respecto a los productos de higiene y belleza, la glicerina está presente en la mayoría de los jabones así como en los champús indicados para mejorar la hidratación del cabello y evitar su encrespamiento, también es un ingrediente común de las lociones para después del afeitado y de las cremas para las manos y, por supuesto, es un componente habitual de multitud de productos cosméticos.

Veamos cuáles son las cualidades o propiedades principales que justifican su utilización en artículos destinados al cuidado de la piel:

-Suaviza las zonas resecas de la piel.

-Tiene propiedades lubricantes y emolientes.

-Ayuda a conservar la humedad natural de la piel, gracias a su capacidad para atraer el agua del medio ambiente.

-Protege la piel de agentes físicos, como el calor o la luz solar, y de agentes mecánicos, como roces.

-También tiene propiedades bactericidas, desinfectantes y antisépticas. Por ello, el glicerol puede utilizarse para tratar ciertas enfermedades de la piel, como eczemas o psoriasis.

-Considerando en conjunto su capacidad para mantener la piel sana e hidratada, su uso ayuda a que ésta se conserve más joven.

La piel y su cuidado: desde el nacimiento hasta…(III)

En anteriores post os hemos hablado de las características y cuidados específicos de la piel del bebé, del adolescente, durante los 20 años, a los 30 y a los 40. Hoy, para finalizar el tema, nos toca empezar a partir de los 50 años.

La piel a los 50 años

En la menopausia, la piel del cuerpo, sobre todo la de la cara, comienza a verse menos fresca y vital. Esto es debido a la mayor transpiración, que se produce de modo natural y ocasiona la pérdida de una gran cantidad de vitaminas, minerales y estrógenos.

Es, por tanto, el momento de cómo cuidar la piel a los 50 años y a partir de los 60centrarnos en combatir activamente los trastornos profundos de la piel, como las arrugas de expresión; así como la aparición de enfermedades degenerativas ocasionadas por la excesiva exposición al sol y radiaciones, poniendo especial atención a las manos, el cuello y el escote.

Por ello, es importante vitaminizar la piel por dentro y por fuera, para restaurar el colágeno dérmico y mantener o recuperar su elasticidad.

Utiliza productos con ácido glicólico para reducir las arrugas superficiales y, sobre todo, sé constante y aumenta la frecuencia de los cuidados específicos de tu piel.

La piel de los 60 años en adelante

Tras la menopausia, el colágeno sigue disminuyendo, llegando a bajar hasta un 2% por año.

Para conservar la piel en el mejor estado posible es fundamental, más que nunca, seguir una dieta equilibrada, realizar un ejercicio físico moderado, e ingerir las vitaminas y el calcio necesario para nuestro organismo.

Debes incluir entre tus productos cosméticos básicos un exfoliante, crema reafirmante, maquillaje con efecto lifting, sérum antiedad, leche limpiadora y tónico específico para pieles maduras. También puedes añadir otros productos, como una crema despigmentante, si es necesario.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Diez consejos para mantener una piel joven y luminosa

Existen multitud de factores exógenos que contribuyen a deteriorar nuestra piel: impidiendo su correcta oxigenación, provocando su envejecimiento prematuro, su deshidratación, intoxicación, etc.

El estrés, la depresión, fumar, el alcohol y el café, dormir poco o mal, la exposición al sol, una incorrecta alimentación y llevar una vida sedentaria, son los grandes enemigos de nuestra piel.

Veamos a continuación y en positivo diez consejos acerca de nuestros hábitos y rutinas, cuyo cumplimiento nos permitirá mantener nuestra piel libre de estos negativos factores y, en consecuencia, más sana, joven y luminosa.

1. Come bien: una dieta sana y equilibrada ayudará a que tu piel esté radiante. Es fundamental que ingieras las vitaminas y minerales requeridas por tu organismo. Una dieta pobre diez consejos para mantener una piel joven y luminosaen nutrientes y vitaminas hará que tu piel se vea opaca y envejecida. Consume frutas y verduras.

2. Bebe mucha agua: el agua es sumamente importante para hidratar la piel. De 6 a 8 vasos diarios es una buena cantidad para mantener la elasticidad, flexibilidad y nivel de  hidratación de tu piel.

3. No fumes: fumar perjudica seriamente a la piel. El tabaco destruye la epidermis, impidiendo que nuestra piel se oxigene y revitalice.

4. Cuida lo que bebes: el alcohol y el café deshidratan la piel. La cafeína aumenta la diuresis y puede aumentar la sudoración. Respecto al alcohol, cuando lo bebemos el nivel de oxígeno en la sangre se reduce, afectando a la producción de colágeno y haciendo que la piel pierda elasticidad y firmeza. El consumo de bebidas alcohólicas, especialmente las destiladas (whisky, tequila, ron, vodka, etc), reduce la cantidad de vitamina A en nuestro cuerpo, lo que produce envejecimiento prematuro de la piel así como problemas de sequedad y descamaciones.

5. Duerme bien: si no duermes bien, la piel estará desvitalizada. Debemos dormir un mínimo de 8 horas al día.

6. Vive la vida con alegría: relájate y diviértete de forma sana. El estrés y la depresión pueden influir negativamente en la respuesta inmunológica de la piel, reduciendo consejos para mantener una piel joven y luminosala función de barrera, lo que dará lugar a su envejecimiento, con la consiguiente aparición de arrugas y aspecto apagado.

7. Cuidado con el sol: exponerte al sol moderadamente puede ser muy beneficioso, pero si te pasas, puede llegar a ser muy perjudicial. Es imprescindible evitar el sol directo y usar un buen protector solar, adecuado a cada una de las partes del cuerpo. El sol, además de envejecimiento, a menudo provoca la aparición de manchas en la piel.

8. Haz ejercicio: haciendo de modo regular un ejercicio moderado ayudamos a mejorar la circulación y renovar nuestra piel, contribuyendo así a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida, lo que, como sabemos, puede influir notablemente en la salud y aspecto de nuestra piel.

9. Limpia la piel: elimina el maquillaje y límpiate la piel dos veces al día, por la mañana y por la noche. No olvides limpiarte los ojos antes de ir a dormir.

10. Hidrata y nutre tu piel: durante el día, la piel está amenazada por la contaminación, los cambios de temperatura, el sol… Es recomendable, por tanto, hidratarla y nutrirla a diario para protegerla de estos agentes externos.

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.