Cosmética Personalizada

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La vitamina C también es muy buena para la piel

La vitamina C o ácido ascórbico es sin duda uno de los componentes alimentarios más popular: ¿quién no sabe que las naranjas tienen un alto contenido en vitamina C o no asegura que su consumo previene la gripe? Sin embargo, esta vitamina tiene otros efectos beneficiosos para la salud, y no sólo se encuentra en los cítricos.

Son muchas las frutas y vegetales con un alto contenido en vitamina C incluso mayor que la naranja: grosella negra, guayaba, pimiento, coles de Bruselas, pimiento_vitamina Ccoliflor, espinacas, fresa, perejil, hinojo,… Muy pocas personas saben que el pimiento tiene  casi  triple contenido en vitamina C que la naranja.

Al tratarse de un compuesto soluble en agua, apenas se acumula en el organismo, ya que lo que no absorbe se elimina de forma natural en la orina; además nuestro organismo no puede producir esta vitamina, por lo que necesitamos incluirla en nuestra dieta diaria. Hemos de saber que las verduras deben consumirse crudas si queremos aprovechar todo su contenido.

La vitamina C tiene dos importantes propiedades que determinan sus múltiples beneficios y aplicaciones:

-Es un potente antioxidante, que protege las células de los negativos efectos de los radicales libres combatiendo así el envejecimiento celular.

-Resulta imprescindible para la producción, mantenimiento y estabilidad del colágeno, que es una proteína fundamental en la composición de los cartílagos y huesos y cítricos_vitamina Cresponsable de nutrir, fortalecer y mantener unidos los tejidos.

La vitamina C es muy importante para el interior del organismo, pero también, como veremos a continuación, es muy beneficiosa para nuestra piel:

-Sus propiedades antioxidantes potencian las defensas de la piel y favorecen su regeneración, retrasando así los signos de envejecimiento y favoreciendo que la piel esté más joven y sin arrugas.

-Al estimular la formación de colágeno y la circulación sanguínea se consigue una piel más firme y luminosa.

-Al ser un antioxidante natural, protege las células de la piel de las agresiones; en particular, previene los daños provocados por la radiación solar y la contaminación ambiental.

-Debido a su influencia en la producción de melanina, reduce la pigmentación y evita la formación de manchas o pecas en la piel, con lo que se consigue un tono más uniforme y mejora su aspecto.

-Inhibe la aparición en la piel de células anormales y, por tanto, disminuye el riesgo de cáncer de piel.

-Reduce el enrojecimiento de la piel, bien sea por estar irritada o por ser su tono natural.

Para conseguir estos efectos de poco sirve la alimentación, ya que apenas modifica el nivel de vitamina C en la piel; es necesario utilizar productos cosméticos que contengan entre sus ingredientes vitamina C o productos naturales ricos en ésta. Además, es importante tener en cuenta que esta vitamina se deteriora rápidamente y pierde su eficacia por la acción de la luz, el aire o el calor, por lo que no es recomendable utilizar productos que contengan vitamina C que no estén en perfectas condiciones.

Ácido glicólico: un exfoliante perfecto

El ácido glicólico es un ácido natural y no tóxico, que se encuentra en la caña de azúcar y en algunos alimentos más. Forma parte de los ácidos frutales denominados alfahidroxiácidos (AHA), caracterizados por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir por su poder exfoliante y regenerador, por lo que se utilizan para eliminar arrugas y manchas.

Sin embargo, el ácido glicólico tiene chica_ácido glicólicouna notable característica diferenciadora: es el único que puede destruir los enlaces entre las células muertas de la capa córnea, contribuyendo así a acelerar su eliminación y potenciar el ciclo de renovación celular. Su exclusivo efecto de peeling químico, superficial y a la vez profundo, da lugar a una exfoliación progresiva, como consecuencia de la cual disminuye la capa de células muertas al mismo tiempo que aumenta el espesor de la epidermis y dermis.

El resultado de este efecto exfoliante progresivo es una piel especialmente limpia, más luminosa y sonrosada, más oxigenada e hidratada y, además, ideal para poder absorber los productos cosméticos optimizando así sus efectos.

También induce la síntesis del colágeno propio, por lo que mejora las líneas de expresión, la elasticidad de la piel, las manchas efecto de la edad y las cicatrices del acné.

Por todo ello, el ácido glicólico es muy utilizado para conseguir una piel más sana, suave, lisa y con un aspecto más joven.

Aceite de argán: un producto natural con múltiples aplicaciones

El aceite de argán se extrae de las semillas de un árbol silvestre único en el mundo (Argania Spinosa), originario del suroeste de Marruecos.

Durante siglos sus habitantes han apreciado sus propiedades nutricionales y dermatológicas, y han utilizado este aceite como componente básico de su dieta y también como remedio natural para la mayoría de los problemas relacionados con la piel.

Los análisis y pruebas realizadas hace apenas dos décadas han confirmado su Argánexcepcional composición y propiedades, entre las que cabe destacar su alto contenido en vitamina E que, como sabemos, tiene excelentes efectos antioxidantes; también es notable su riqueza en ingredientes naturales que favorecen la renovación y regeneración celular y, por último, tiene un alto contenido en ácidos grasos esenciales.

Las aplicaciones de este excepcional aceite en el campo de la cosmética son muy variadas:

-Tiene propiedades regenerativas, por lo que retrasa el envejecimiento de la piel y combate  su sequedad y las arrugas.

-Estimula la oxigenación de la piel, aportando suavidad, hidratación, brillo y elasticidad. Además, protege la piel de las agresiones externas.

-Tiene efectos antisépticos y fungicidas. Por ello, resulta muy apropiado para limpiar las heridas y para el cuidado de la piel, en general.

-Es muy eficaz para tratar cualquier alteración de la piel, como marcas producidas por el acné, secuelas de la varicela, quemaduras, grietas e incluso en enfermedades de la piel como la psoriasis.

-En dermatología se utiliza para combatir los efectos de la edad y aliviar las quemaduras solares.

-También sirve para el cuidado del cuero cabelludo y las uñas: debido a  su gran capacidad nutricional, devuelve al cabello su brillo y fortalece las uñas quebradizas.

-Por último, el aceite de argán se usa en los masajes corporales y alivia el dolor de las articulaciones.

El ácido hialurónico y la hidratación de la piel

El ácido hialurónico es un componente natural de nuestra piel, que se caracteriza por su enorme capacidad para retener el agua  (retiene un porcentaje equivalente a miles de veces su peso) y, gracias a ello, desarrolla una acción fundamental: reconstituye las fibras que sostienen los tejidos de la piel. Debido a esta propiedad, este ácido es responsable de mantener nuestra piel en perfectas condiciones de hidratación y elasticidad. ácido hialurónicoAdemás, posee propiedades flexibilizantes, suavizantes y lubricantes.

Sin embargo, con el paso del tiempo nuestro organismo va disminuyendo muy significativamente su capacidad para producir este ácido tan beneficioso y, como consecuencia, nuestra piel ya no puede retener igualmente el agua y se reseca, perdiendo luminosidad y elasticidad, con lo que aparecen las arrugas y la tonalidad deja de ser uniforme.

Por ello, los productos cosméticos que contienen ácido hialurónico ayudan a nuestra piel en algo tan fundamental como es mantener un nivel de hidratación adecuado.

El ácido hialurónico se extrae principalmente de la piel del tiburón, los cartílagos de la ballena y la cresta del pollo. Es un producto transparente, que no resulta graso ni pegajoso, puro y estéril y, por tanto, sin riesgo de transmitir enfermedades u ocasionar alergias.

Plantas que cuidan tu piel: jojoba y papaya

Desde la antigüedad se conocen plantas que contribuyen a mejorar nuestra salud y con las que podemos tratar adecuadamente la mayoría de las enfermedades y trastornos. Esto incluye, por supuesto, la salud y el cuidado de la piel.

Además, el conocimiento de estas plantas y cómo han de utilizarse para conseguir el objetivo deseado se ha transmitido tradicionalmente de una generación a otra y, por ello, constituye una parte importante de la cultura y saber característico de muchos pueblos.

Hoy queremos hablaros de dos plantas que tienen numerosos beneficios para la piel y que, además, forman parte de la lista de principios activos de nuestro producto, Cremology: la jojoba y la papaya.

El arbusto de jojoba es una planta perenne y silvestre originaria del desierto de Sonora, en Méjico. El aceite de jojobajojoba se extrae de la semilla de esta planta y es la única cera líquida vegetal que existe.

Está especialmente indicado para las pieles secas con tendencia a la flacidez y para tratar los desequilibrios de sebo, ya que proporciona una gran hidratación a la piel y evita la acumulación de grasa.

Además, gracias a su contenido en vitamina E, tiene una función antioxidante y protege a la piel de los radicales libres.

La aplicación habitual del aceite de jojoba facilita los procesos de regeneración celular y aumenta la elasticidad, firmeza y suavidad de la piel.

El extracto de papaya es el fruto de un árbol que se cultiva en la mayoría de los países de clima tropical.

Se trata de un producto muy papayaapreciado en cosmética por sus propiedades suavizantes, hidratantes, regenerativas y exfoliantes.

Al igual que el aceite de jojoba, su importante contenido en vitaminas A y C lo convierten en un potente antioxidante, ayudando al organismo a defenderse del efecto que tienen en el envejecimiento cutáneo los radicales libres.

La papaya también actúa como un excelente exfoliante, ya que la enzima que contiene, llamada papaína, elimina las células muertas características de una piel áspera y pálida, con lo que además de una piel más sana, se consigue un tono más uniforme.

Aloe vera y extracto de soja: dos plantas muy beneficiosas para la piel

Como sabéis, Cremology es un cosmético personalizado compuesto por una crema base, tres principios activos y uno concentrado. Partiendo de un diagnóstico digital del estado y características de la piel, se seleccionan estos principios, cada uno con sus propiedades y funciones específicas, lo que nos permite cubrir las necesidades de cada tipo de piel.

En este post queremos hablaros de las propiedades cosméticas de dos de nuestros principios activos: el aloe vera y el extracto de soja.

El aloe vera es una planta perenne de la familia de las liliáceas. Tiene propiedades antisépticas, bactericidas, antiinflamatorias y regeneradoras.

Aplicado sobre la piel, resulta ser uno de losAloe Vera mejores tratamientos para cortes, heridas, llagas, úlceras, quemaduras, picaduras de insectos, etc; y también, para la psoriasis y el acné juvenil. De ahí que se haya convertido en un ingrediente habitual de los preparados cosméticos.

Una de sus principales ventajas está en su capacidad para penetrar profundamente en la piel y expulsar al exterior las bacterias y los depósitos de grasa que taponan los poros de la piel.

También es importante su papel como regenerador celular, que deriva de su alto contenido en vitaminas, enzimas, minerales y nutrientes naturales, lo que contribuye a estimular la producción de nuevas células.

Además, esta planta, ayuda a prevenir las quemaduras solares, y es muy efectiva para aliviar la piel tras una exposición solar prolongada.

Si se utiliza con regularidad, combate las arrugas prematuras y retrasa la aparición de las propias de la edad.

La soja es una planta herbácea de la familia de las leguminosas, cuyas semillas tienen un gran valor nutricional.

sojaTanto el extracto de esta planta como su aceite e isoflavonas son muy apreciados en cosmética por sus propiedades hidratantes, regeneradoras, protectoras y suavizantes.

La soja también es una rica fuente de proteínas, y contiene otros nutrientes esenciales, como calcio, zinc, potasio y vitaminas del grupo B, que junto con las isoflavonas, la convierten en un potente antioxidante. Además, posee propiedades antivíricas, anfúngicas y bactericidas. Por último, gracias a su poderosa acción nutritiva, las isoflavonas de la soja consiguen reforzar la cohesión celular de la piel y volverla más flexible.