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Una forma eficaz de limpiar, desinfectar y mejorar la salud de tu piel: ozonoterapia

Hay numerosas terapias profesionales para mejorar la salud y el aspecto de nuestra piel y de muchas de ellas ya nos hemos ocupado en este blog: algunas están pensadas para abordar aspectos concretos, como por ejemplo la técnica de fotorrejuvenecimiento o la radiofrecuencia; otras, en cambio, aportan múltiples beneficios y son la ozonoterapiapor su polivalencia adecuadas para tratar problemas estéticos de un variado espectro. En esta ocasión queremos contaros qué es la ozonoterapia y cuáles son sus principales beneficios.

Se trata de una terapia que utiliza una combinación gaseosa de ozono y oxígeno: el gas penetra en nuestro organismo por los poros capilares y, a medida que aumenta el tiempo de exposición, va introduciéndose en los vasos sanguíneos cutáneos. Veamos ahora qué cualidades se le atribuyen:

1. En primer lugar hemos de indicar que esta terapia puede aplicarse en cualquier tipo de piel, aunque es especialmente recomendable para las personas con piel grasa o tendencia a padecer acné, y que se trata de una técnica no agresiva e indolora.

2. Limpia significativamente y elimina elementos tóxicos.

3. Mejora trastornos cutáneos, como acné o soriasis.

4. Favorece la circulación sanguínea y contribuye así a la regeneración del tejido cutáneo.

5. Ayuda a combatir los radicales libres, causantes del envejecimiento de la piel.

6. Tiene propiedades bactericidas, antisépticas, antiinflamatorias, cicatrizantes y calmantes.

7. Estimula y mejora la oxigenación de la piel.

Como resumen, podemos afirmar que con la ozonoterapia se consigue una piel más sana y se recupera su tersura y suavidad natural.

El aceite de oliva: vida para tu corazón… y para tu piel

El aceite de oliva es uno de los ingredientes estrella de la dieta mediterránea debido a sus múltiples beneficios para la salud, entre los que destaca la prevención de enfermedades cardiovasculares, ya que ayuda a reducir el colesterol y mejora la circulación sanguínea. Como sabemos, su consumo habitual en la alimentación es muy aceite oliva pielbeneficioso; sin embargo, pocas personas saben que también es un ingrediente cosmético ideal para mejorar la salud y aspecto de nuestra piel. Veamos por qué:

-El aceite de oliva tiene un alto contenido en antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres mitigando así las huellas del paso del tiempo y, en concreto, la aparición de arrugas y líneas de expresión.

-La alta concentración de ácido oleico (cercana al 70%) y la presencia ya comentada de antioxidantes hacen que sea un excelente regenerador de la piel: el ácido oleico es un elemento fundamental en la reconstrucción de las membranas celulares y por tanto en la regeneración de la epidermis, proceso sin el cual nuestra piel muestra un aspecto apagado y carente de vitalidad.

-Además de los beneficios derivados de su composición, y que ya hemos comentado, el aceite de oliva posee otras propiedades que también tienen efectos muy positivos en la piel: por un lado, su permeabilidad, capacidad de absorción y poder de conservación le confieren un alto potencial nutriente, hidratante y protector de la epidermis; y por otro, su característica textura ayuda a crear una película protectora que cumple una dobe función, evitar la deshidratación y proteger la piel de las agresiones externas.

Cómo influye el estrés en nuestra piel y cómo minimizar sus efectos

La semana pasada comentamos la influencia de determinados factores sobre la salud y estado de nuestra piel y detallamos los negativos efectos provocados por el consumo de tabaco. Siguiendo con el tema, hoy queremos abordar las conscuencias efectos del estrés en la pielde otro factor exógeno muy presente en nuestro día a día, el estrés.

Como es sabido, el estrés es una reacción fisiológica de nuestro organismo ante una situación que considera amenazante y provoca efectos en el mismo que casi siempre afectan negativamente a nuestra piel. Veamos cuáles son estos efectos:

-El estrés altera la secreción sebácea y la función de barrera de la piel, lo que provoca la deshidratación de la misma. En consecuencia, la piel se vuelve más frágil, sensible y especialmente reactiva.

-Provoca desequilibrios en determinadas hormonas, como los estrógenos y la testosterona, que afectan directamente a la piel.

-Acelera el envejecimiento cutáneo ya que, cuando nos encontramos en una situación de estrés, es menor la cantidad de sangre y nutrientes que llega a nuestra piel.

Conocidos estos efectos, nuestro interés se centra en saber qué podemos hacer para minimizarlos. Entre las múltiples y variadas medidas a tomar, destacaramos las siguientes:

-Limpieza: mantener la piel limpia nos ayudará a prevenir la actividad excesiva de las glándulas sebáceas.

-Hidratación: beber agua suficiente ayuda a eliminar las impurezas de nuestro cuerpo.

-Crema facial: para combatir la sequedad cutánea es fundamental aplicarnos a diario una crema facial que contenga principios activos especialmente hidratantes.

-Maquillaje: te ayudará a disimular las rojeces e imperfecciones. Elige el que indique en el envase “no comedogénico”, lo que significa que está probado científicamente que no obstruye los poros ni potencia la aparición de puntos negros.

-Principios activos más aconsejables: el retinol, que como sabes es una forma de la vitamina A, es muy beneficioso para la piel. Entre sus principales propiedades podemos destacar las siguientes: regenera la piel desde el interior, previene la formación de radicales libres y, además, es altamente efectivo para combatir las arrugas y tratar el acné, las manchas y los problemas de pigmentación. El ácido glicólico también resulta muy útil, ya que se caracteriza por su capacidad para acelerar los procesos de regeneración celular de la piel, es decir, por su poder exfoliante y regenerador.

 

El tabaco también es un enemigo de nuestra piel

Hay numerosos factores externos que contribuyen a deteriorar nuestra piel y de muchos de ellos ya hemos hablado en este blog: la exposición solar excesiva, la presencia de determinados alimentos en nuestra dieta o la ausencia de otros, el consumo de alcohol y la falta de ejercicio físico, son seguramente los más importantes. A este grupo  sin duda debemos añadir el consumo de tabaco, de cuyos negativos efectos vamos a informaros a continuación:tabaco y piel

1. El humo del tabaco, al entrar en contacto con la piel, da lugar a la formación de radicales libres, lo que provoca el envejecimiento prematuro de la piel y la formación de arrugas.

2. El consumo de tabaco reduce la cantidad de oxígeno presente en la sangre y con ello da lugar a un déficit de los nutrientes esenciales para la piel. Esto se manifiesta en una mayor propensión a la deshidratación cutánea y un aspecto de la misma notablemente más apagado y envejecido.

3. El humo también disminuye la oxigenación de los tejidos y con ello la circulación sanguínea, lo que también afecta negativamente al proceso de cicatrización de las heridas.

4. La nicotina presente en el tabaco provoca un aumento de la presión sanguínea y favorece que las fibras musculares se contraigan; además en el caso de las mujeres da lugar a una apreciable disminución de estrógenos. Con ello se facilita la sequedad y atrofia cutánea y disminuye la cantidad de vitamina A que es absorbida por la piel y que tan necesaria resulta.

La combinación de estos efectos ocasiona que la piel del fumador presente un aspecto apagado, sin brillo e incluso un tono grisáceo. Estos negativos efectos son aún mayores en el caso de la mujer, al ser su piel notablemente más delicada.

El cuello es una continuación de tu rostro. ¡Cuídalo!

Hoy en día la mayoría de las personas se preocupan de que su rostro tenga un aspecto bonito y saludable, y para conseguirlo lo cuidan y tratan diariamente; sin embargo normalmente no prestan la misma atención al cuello, a pesar de ser una zona del cuerpo casi tan cuidar piel cuellovisible como el rostro. Además, son varias las características diferenciadoras de esta zona que la hacen aún más vulnerable a los efectos del paso del tiempo:

-Las tres capas que conforman la piel del cuello son especialmente delgadas.

-Hay una menor presencia de melanocitos.

-El film hidrolipídico, que como sabes es el manto que protege nuestra piel, tiene menos grasa de la debida.

-La elasticidad del cuello es menor, ya que apenas tiene soporte óseo ni fibras de colágeno y sólo está sostenido por tres músculos.

En consecuencia, si queremos ralentizar el deterioro de esta zona debemos incluirla en nuestra rutina de belleza diaria y, además, tener presentes algunas recomendaciones:

-La limpieza, exfoliación e hidratación del cuello no es menos importante que la del rostro y requiere la misma atención.

-Para prevenir o tratar la deshidratación, la flacidez y el envejecimiento cutáneo, a partir de los 35 años es aconsejable utilizar productos cosméticos que contengan activos especialmente hidratantes.

-Un buen tono de los músculos del cuello ayuda a retrasar el envejecimiento. Para lograrlo, procura mantener el cuello erguido cuando camines o estés sentado; también es recomendable dormir con una almohada lo más baja posible ya que, cuanto más alta sea, más perjudicial es para los músculos de esta zona.

El acné, en los jóvenes y en los adultos

El acné es una patología del folículo polisebáceo, estructura que comprende principalmente el pelo y la glándula sebácea, encargada esta última como sabes de producir la grasa que recubre la piel.

Esta alteración cutánea puede afectar a personas de cualquier edad, si bien en la adolescencia es mayor su incidencia. El acné juvenil suele manifestarse en forma de espinillas situadas en la zona de la frente y la nariz, ligeramente inflamadas o con granos de pus que, por norma general, se curan rápidamente con un tratamiento convencional. En cambio, el acné en los adultos se manifiesta de forma diferente y puede dar lugar a granos o bultos más grandes, más profundos y más inflamados; además, en muchas ocasiones no responde a los tratamientos curativos clásicos y la probabilidad de que deje cicatrices es mayor que en el caso del acné juvenil.

quitar granosEl acné juvenil es debido a los cambios hormonales característicos de la adolescencia; en los adultos el acné también es casuado principalmente por desequilibrios hormonales, que en este caso están relacionados con el nivel de andrógenos en el cuerpo y por ello con ciertas patologías y estados que pueden alterar dicho nivel. Un ejemplo de ello son las espinillas que tienden a aparecer en las mujeres durante la menstruación, debidas a la estimulación de las glándulas sebáceas causada por las hormonas andrógenas; otro caso frecuente es el asociado al nivel de estrés en nuestro cuerpo, que está en el origen de las espinillas o granitos que nos salen cuando estamos nerviosos; por último, la alopecia, obesidad, infertilidad o diabetes son algunas de las patologías que pueden alterar el nivel corporal de andrógenos y dar lugar al acné en adultos.

Ahora que ya sabemos qué es el acné adulto y cuáles son los principales factores que lo desencadenan, veamos unos consejos generales para combatirlo. En todo caso hay que dejar claro que si el acné es severo siempre debemos consultar con un dermatólogo.

1. Limpiar el rostro todos los días, por la mañana y por la noche, nos ayudará a disminuir el exceso de grasa, suciedad y células muertas de la piel. En cuanto al producto cosmético utilizado, lo más aconsejable es usar un jabón neutro, sin alcohol.

Para limpiar la cara en profundidad por la noche, también es recomendable utilizar productos que contengan ácido acetil salicílico.

2. Si utilizamos maquillaje es muy importante que sea “no comedogénico”, es decir, que no contengan ingredientes que puedan obstruir los poros.

3. Llevar una vida sana y seguir una dieta saludable es una buena manera de prevenir y mejorar el acné: consume alimentos ricos en antioxidantes, bebe agua, no fumes y haz un poco de ejercicio a diario.

4. Algunos tratamientos estéticos, como el láser, los peelings y la microdermabrasión  pueden mejorar las cicatrices postacneicas.

 5. Por último, también es fundamental mantener las manos y el pelo limpio y, sobre todo, evitar tocarse la cara.

Consejos para combatir los puntos negros

Los puntos negros son un problema bastante habitual que preocupa a muchas personas. Para poder solucionarlo, tenemos que empezar por saber qué son y por qué se producen.

Los puntos negros se presentan cuando se taponan los diminutos orificios de la superficie de la piel, que llamamos poros, cada uno de los cuales contiene un folículo formado por un cabello y una glándula sebácea; la función de estas últimas es ayudar a lubricar la piel y a eliminar las células cutáneas viejas. Cuando las glándulas sebáceas quitar puntos negrossegregan demasiado aceite se puede producir una obstrucción en los poros que provoca la acumulación de suciedad, desechos, bacterias y células antiinflamatorias; esta obstrucción se denomina tapón o comedón y, en función de su apariencia, podemos distinguir dos tipos: acné miliar (la parte superior del tapón es blanca) o espinilla negra (la parte superior del tapón es oscura).

A continuación, te proponemos unos sencillos consejos que te ayudarán a eliminar los puntos negros y también a evitar que aparezcan más. En general, los cuidados cosméticos diarios y semanales deben ir destinados a purificar, matificar y regular el sebo; para ello debes tener en cuenta lo siguiente:

-Crema facial y maquillaje: no utilices productos cosméticos grasos; elige cremas faciales con una fase lipídica y, si utilizas maquillaje, conviene que sea en crema.

-Limpieza: debes limpiar el cutis todos los días, por la mañana y por la noche. Utiliza un jabón limpiador facial o un producto cosmético que arrastre el exceso de sebo.

-Exfoliación: como sabes, con la exfoliación retiramos las células muertas dejando el rostro especialmente limpio. La frecuencia con la que lo hagas dependerá de lo sensible que sea tu piel: una o dos veces por semana es lo más oportuno.

-Mascarilla: una vez a la semana utiliza una mascarilla purificante u oxigenante.

-Aplicarte vapor o calor en la zona a tratar también puede ayudarte.

-Extracción: el mejor momento para hacerlo es al salir de la ducha, ya que el calor abre los poros. La extracción debe realizarse de manera suave, pero intentando limpiar el poro lo máximo posible; para que no te queden marcas es recomendable utilizar pañuelos de papel o gasas estériles.

Una vez que los poros estén limpios, debemos cerrarlos en la medida de lo posible; para ello, aplícate un tónico purificante sobre la zona, a base de toquecitos o, si lo prefieres, también puedes seguir la misma técnica pero con agua fría.

 Por último, un consejo importante relacionado con tu alimentación: evita los embutidos, el queso curado y los fritos.

 

Doctora Concepción Llorens, experta en medicina estética.

Recupera tu piel después de los excesos de estas fiestas

Los excesos que hemos cometido durante estas fiestas (comidas copiosas con un alto contenido en grasas, dulces, alcohol, un uso excesivo del maquillaje, …) también deterioran nuestra piel ya que, como sabes, está expuesta tanto a agresiones externas como internas. Es, por tanto, el momento idóneo para prestarle una atención especial con el fin de recuperar sus mejores cualidades. Para ello, sigue estos sencillos consejos y verás cómo tu piel gana brillo y vitalidad y mejora su aspecto:

recuperar piel después de fiestas1. Asegúrate de que en tu cocina no falten los siguientes alimentos, que te permitirán seguir una dieta equilibrada y no abusar de las grasas:

-Frutas y verduras: en cuanto a las primeras, las más recomendables son las ricas en vitamina C , como la naranja, el limón o el kiwi, ya que esta vitamina es un poderoso antioxidante y, además, mejora la producción de colágeno que, como sabes, es fundamental para mantener la piel tersa. Las verduras que contienen betacarotenos, entre las que se encuentran las espinacas, zanahorias y acelgas, también son muy aconsejables, debido a que esta sustancia promueve la formación de vitamina A, imprescindible para mantener la piel en buenas condiciones.

-Frutos secos: contienen aceites esenciales para nutrir la piel.

-Pescado: es rico en selenio, mineral que destaca por su capacidad para combatir los radicales libres, y omega 3, producto esencial para mantener la piel sana y bonita.

-Soja: su contenido en isoflavonas la convierte en un alimento ideal para  el organismo en general, puesto que favorece la producción de colesterol bueno y mantiene el malo en un nivel bajo, y para la piel en particular, debido a su papel fundamental en la formación de colágeno.

-Aceite de oliva virgen: mejora la estructura de la epidermis y retrasa el envejecimiento cutáneo.

Por último, procura ingerir alimentos que contengan vitaminas del grupo B, ya que intervienen en los procesos de renovación celular. Puedes encontrarlas en verduras, frutas, legumbres, carnes y pescados.

2. Bebe 1 litro y medio de agua a diario: es fundamental para limpiar el organismo y recuperar líquidos; además, al mantener la piel hidratada, tanto desde el interior como desde el exterior, conservamos su flexibilidad y resistencia.

3. Mantén tu piel limpia e hidratada. Para ello, debes eliminar el maquillaje y la suciedad acumulada y aplicarte una crema hidratante, tanto por la mañana como por la noche. Una vez a la semana ponte una mascarilla nutritiva o hidratante.

Los cosméticos con activos especialmente hidratantes, como el ácido hialurónico, te ayudarán a conseguir el objetivo.

La exfoliación también debe formar parte de tu rutina de belleza ya que, como sabes, así retiramos las células muertas y aceleramos el proceso de regeneración celular, consiguiendo de este modo una piel más luminosa y limpia. En cuanto a la frecuencia con la que debes realizarla,  depende de tu tipo de piel: si es muy sensible o fina, conviene hacerlo cada quince días, ya que si la exfolias más a menudo  podrías irritarla y deteriorar así su aspecto y salud.

El azufre también puede mejorar tu piel

El azufre es un elemento químico de color amarillento que, además de ser muy abundante en la corteza terrestre, forma parte de todos los organismos vivos, ya que resulta imprescindible en algo tan necesario y fundamental como es la síntesis de proteínas. Nuestro cuerpo, como organismo vivo que es, no sólo necesita el azufre sino que, además, éste está Azufre propiedadespresente en la composición de diversas hormonas y vitaminas, como la insulina o la vitamina B1; por último, también contienen azufre numerosos alimentos, como el ajo, la cebolla, el brócoli, el repollo, las manzanas y muchos más.

Aún cuando desde siempre se ha asociado a situaciones  desagradables o se destaca el poder corrosivo del ácido sulfúrico del que forma parte, el hecho es que el azufre tiene numerosas propiedades muy beneficiosas para el organismo en general y para la piel en particular; por ello, no debe extrañarnos que esté presente en la composición de numerosos productos cosméticos destinados al cuidado de la piel:

-Favorece la síntesis de colágeno y queratina, fundamentales para la formación del cabello, las uñas y la piel, y también para mantener la firmeza de esta última.

-Tiene propiedades antibacterianas y fungicidas: en el organismo, el azufre actúa como un potente desinfectante debido a su facilidad para unirse a las sustancias tóxicas, lo que facilita su neutralización y eliminación; en concreto, resulta muy adecuado para combatir la psoriasis y el acné.

-En caso de alergias cutáneas actúa como calmante.

Ingredientes naturales en cosmética I: frutas

Todos sabemos que una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras, es uno de los aspectos que en mayor medida contribuye a disfrutar de una buena salud, y esto incluye, por supuesto, la salud y belleza de nuestra piel.

En anteriores posts hemos tratado estos alimentos, detallando sus propiedades y beneficios concretos; sin embargo, en la actualidad estos beneficios no provienen exclusivamente de su ingesta: cada vez es más valorada la Ingredientes naturales en cosméticautilización de productos naturales en cosmética, lo que unido al hecho de que ya es posible extraer los principios activos que interesen de cualquier producto y, por qué no decirlo, a la novedad de la propuesta y a cierto exotismo, ha dado lugar a una presencia cada vez mayor de estos alimentos en la composición de los productos cosméticos más actuales.

Los beneficios que pueden aportar a nuestra piel son realmente muy importantes:

-Debido a su alto contenido en vitaminas y minerales, estimulan la renovación celular y mantienen así la piel en buen estado.

-Al ser muy ricos en antioxidantes, combaten el envejecimiento cutáneo y ayudan a retrasar la aparición de sus primeros signos.

-Aportan nutrientes a la piel y mejoran su hidratación.

-Proporcionan luminosidad y suavidad.

Veamos en este primer post dedicado a los ingredientes naturales presentes en los productos cosméticos, qué frutas son las más utilizadas y qué beneficios aportan a nuestra piel:

Manzana: posiblemente se trata de la fruta que más puede aportar al cuidado de la piel, debido a la enorme variedad y riqueza de principios activos que posee, y entre los que podemos destacar: vitaminas B1, B2, B5, E y C; azúcares, que aportan suavidad a la piel; alfahidroxiácidos, capaces de eliminar las células muertas; polifenoles, especialmente efectivos para contrarrestar los radicales libres; y el aceite extraído de sus pepitas, que hidrata y nutre en profundidad la piel.

Uva: la vinoterapia y, en general, el auge de la cultura vinícola, ha convertido esta fruta en el ingrediente cosmético de moda, sin que falten razones sobradas para ello: posee excepcionales propiedades antioxidantes, derivadas fundamentalmente de su contenido en resveratrol, lo que, como sabes, promueve la renovación celular y retrasa el envejecimiento; también es rica en otros elementos beneficiosos para la piel, como agua, fibra, potasio y alfahidroxiácidos.

Bayas de Goji: se trata de una baya proveniente de Asia Oriental y por ello poco conocida en España; que tiene propiedades cosméticas de gran interés: su alto contenido en vitaminas, polisacáridos, aminoácidos y oligoelementos, es capaz de combatir los signos de envejecimiento cutáneo, proteger y regular la epidermis y fortalecer las células cutáneas.