Cosmética Personalizada

Cosmética Personalizada -

Cuida tu piel en primavera

Por fin la primavera nos trae el buen tiempo, el sol y temperaturas más elevadas. Nuestra piel necesita recuperarse del tiempo frío y adaptarse a la próxima estación. Es importante que conozcas qué cuidados especiales son los más convenientes para nuestra piel en esta época del año.

como cuidar la piel en primavera

Limpia tu piel dos veces al día, por la mañana y por la noche. Es muy importante que incluyas, además del cutis,  el cuello, el escote y el contorno de los ojos.

Hidratar la piel con una buena crema hidratante y humectante es esencial para combatir así la sequedad producida durante el invierno. ¡Y no te olvides que durante el día debes aplicarte un protector solar!

Es muy aconsejable que utilices una mascarilla una vez a la semana. En el mercado hay una gran variedad, en función del problema a tratar: hidratantes, antiedad, oxigenantes, … Elige la que más te convenga, póntela sobre el rostro limpio y deja que actúe durante unos 20 minutos.

La primavera es el momento idóneo para preparar la piel para el verano. Consume  frutas y verduras si quieres lucir una piel sana con un bonito tono dorado. Su gran aporte de betacarotenos contribuye a dar ese tono a la piel y favorece la formación de vitamina A que, como sabes, es necesaria para mantener la piel en buen estado.

Esta época también es especialmente adecuada para realizar tratamientos de cabina, como fotorrejuvenecimientoradiofrecuenciapeeling, …

 

¿Conoces los tipos de protectores solares y cómo funcionan?

Con frecuencia asociamos la radiación solar a ciertas situaciones extremas más o menos tópicas (verano, sol intenso, playa, montaña, …) Sin embargo, lo cierto es que su presencia, y con ello los daños asociados, es casi continua: los rayos del sol pueden dañar la piel en verano y en invierno (el Índice de Radiación Ultravioleta-UVI- ambiental en España es de 9 a 10 en verano, de 5 a 6 en primavera y otoño, y de casi 2 en invierno, aproximadamente), en la alta montaña o a nivel del mar, e incluso en días nublados o con neblinas.

Debemos por ello utilizar diariamente filtros solares capaces de reducir los negativos efectos de la radiación solar, entre los que podemos destacar por su generalidad el envejecimiento prematuro de la piel y las quemaduras solares.

Para poder actuar de forma consciente y realizar la elección más correcta conviene conocer los aspectos más relevantes y característicos de los diferentes tipos de protectores solares.

tipos-de-protectores-solares-y-como-funcionanLa característica más determinante de un filtro solar es su modo de acción. Atendiendo a este aspecto hemos de distinguir tres tipos:

-Físicos: están compuestos por partículas que se depositan sobre la piel y reflejan la radiación. Con ello, además de evitar el eritema impiden el bronceado.

Están indicados para niños menores de año y medio, personas con la piel reactiva o alérgica, con dermatitis o cicatrices, etc.

Los protectores solares que utilizan este tipo de filtro suelen indicar en su envase “efecto pantalla total” o “Ecran”. Conviene saber también que solo en situaciones muy especiales se utilizan incorporados a cremas de tratamiento.

-Químicos: están compuestos por sustancias que absorben la radiación ultravioleta al captar la energía de los rayos solares, y la transforman en energía térmica no perjudicial para la piel. Estas sustancias solo se “activan” en contacto con la radiación solar; es decir, si no están expuestas al sol se mantienen inertes. Esto es lo que ocurre cuando se usan por la noche o en lugares protegidos de la radiación solar.

La crema base de Cremology utiliza este tipo de filtro solar. Por ello, se puede aplicar tanto de día como de noche ya que, como hemos dicho, mientras no estemos expuestos al sol el filtro solar no actuará.

Otra característica destacable de los filtros químicos es que, en general, no son comedogénicos, lo que significa que son aptos para pieles grasas ya que no obstruyen los poros y en consecuencia permiten una correcta “respiración” de la piel.

-Biológicos: su función principal es evitar la aparición de radicales libres; es decir, actuar como antioxidantes, protegiendo nuestro sistema inmunológico de los efectos negativos de la exposición solar prolongada. Algunas de las sustancias más utilizadas en este tipo de filtros son la vitamina C, el zinc y el magnesio.

Otro aspecto de interés y diferenciador son los excipientes que contengan los protectores solares, ya que son estos los que determinan la mayor o menor capacidad para permanecer “adheridos” a la piel cuando sudamos o nos bañamos. Atendiendo a este criterio, se pueden clasificar en:

-Resistentes al agua: la eficacia del protector solar se mantiene durante los primeros 40 minutos de permanencia en el agua o de elevada sudoración.

-Muy resistentes al agua: la  eficacia del protector solar no se pierde durante los primeros 80 minutos en medio acuático.

Por último, los filtros solares también se pueden diferenciar atendiendo al tipo de exposición. Así, encontramos fotoprotectores indicados para una exposición moderada y de corta duración, como pasear o realizar actividades al aire libre; para una exposición notable, como ir a la playa, a la montaña o realizar actividades al aire libre de larga duración; y para una exposición solar extrema, como la que se da en los trópicos, los glaciares y en alta montaña.

Prepara tu piel para estas fiestas

Se acercan las Navidades y como siempre vendrán acompañadas de fiestas, encuentros y comidas con compañeros de trabajo, familiares y amigos. Si, como es natural, en todos los eventos nos preocupamos por mostrar nuestra mejor imagen, más aún hemos de hacerlo cuando se trata de las personas más cercanas a la piel en navidad nosotros y en estas fechas tan especiales.

Para ayudarte a conseguirlo te proponemos un sencillo ritual de belleza, que debes poner en práctica unos días antes de Navidad.

1. Hazte una limpieza facial. Puedes optar por acudir a un centro de estética para ponerte en manos de un profesional o, si prefieres realizarlo tú misma, empieza por colocarte una toalla tibia sobre el rostro para abrir los poros y, a continuación, aplícate el producto limpiador.

2. Ahora ya puedes exfoliar tu piel. Como sabes, la exfoliación es uno de los principios básicos de belleza. Mediante este procedimiento retiramos las células muertas, con lo que conseguimos una piel más luminosa y limpia y en condiciones óptimas para absorber los productos cosméticos que nos apliquemos a continuación.

3. Ponte una mascarilla hidratante o vitamínica sobre el rostro y déjala actuar durante 20 minutos.

4. Es el momento de aplicar una crema muy hidratante. Son especialmente recomendables las que contienen ácido hialurónico, ya que ayuda a mantener la piel en perfectas condiciones de hidratación y elasticidad.

5. Si quieres que tu piel no esté pálida, puedes utilizar toallitas autobronceadoras. Con ello conseguirás darle un tono más dorado.

6. Para el cuidado de la piel de las manos, pies y, en general, del resto del cuerpo, no olvides aplicarte una crema hidratante todos los días después de la ducha. Son muy aconsejables las que contienen vitamina E.

Si quieres conseguir resultados más rápidamente, puedes realizar un tratamiento de mesoterapia con ácido hialurónico o vitaminas. De inmediato, tu rostro tendrá un aspecto más firme y luminoso, ya que con esta técnica se consigue aumentar la cantidad y profundidad de penetración de sustancias en la piel, aumentando notablemente la efectividad.